Cámara del Crimen de Villa María - En dos juicios realizados por videoconferencia

Penas de 11 y ocho años para dos abusadores sexuales de menores

Se trata de Daniel Alberto Tulián y Pablo Miguel Busso, domiciliados en Villa Nueva. Al momento de los hechos, las víctimas de ambos sujetos integraban sus respectivos entornos familiares. Una de ellas fue sometida a aberrantes prácticas desde los 6 hasta los 17 años
sábado, 15 de mayo de 2021 · 07:59

Los camaristas Eve Flores y Félix Martínez condenaron ayer a dos individuos que abusaron sexualmente de dos menores que eran parte de sus ámbitos familiares, en sendos juicios orales que se llevaron a cabo en los Tribunales villamarienses por videoconferencia.

La pena más alta recayó en Daniel Alberto Tulián (38), quien recibió una sanción penal de 11 años de prisión efectiva luego de ser hallado culpable de las cuatro imputaciones que se le atribuían por una cantidad indefinida de hechos cometidos desde 2008 hasta el verano de 2018-2019.

Los graves delitos cometidos por Tulián tuvieron como víctima a una menor de su entorno, quien fue abusada por primera vez cuando tenía apenas 6 años de edad y continuó siendo sometida reiteradamente (aunque sin accederla carnalmente) hasta poco después de cumplir los 17.

Al dictar sentencia, la jueza Flores lo declaró autor responsable de “abuso sexual gravemente ultrajante, calificado por la condición de guardador y por la situación de convivencia preexistente, reiterado”, en concurso ideal con “promoción a la corrupción de menores”, también agravada por ser guardador de la víctima y por la situación de convivencia entre ambos.

Asimismo, lo encontró culpable de hechos reiterados de “abuso sexual sin acceso carnal, calificado por la condición de guardador y por la situación de convivencia preexistente”, en ambos casos en forma continuada.

Nacido en Villa María el 16 de junio de 1982, Tulián registra último domicilio en cortada Pablo Buffarini 1190, en barrio Residencial América de Villa Nueva. Y al momento de ser detenido (abril de 2020), se ganaba la vida trabajando como chofer de camión.

Además de la magistrada, quien presidió el juicio oral desde la ciudad de Córdoba, intervinieron en las deliberaciones el fiscal de Cámara, Francisco Márquez, y los abogados Roberto Marcos (querellante particular) y Alfonso Martín (defensor).

Aunque la audiencia de debate se realizó a puertas cerradas por tratarse de hechos de instancia privada, pudo saberse que comparecieron cuatro testigos: la madre de la víctima (quien además fue la denunciante), dos psicólogos (uno de ellos, perito de Control y otro perito de parte) y la exesposa de Tulián.

A la hora de los alegatos, el acusador público solicitó una pena de 14 años de prisión, pedido al que luego adhirió el representante de la Querella. En tanto, la Defensa reclamó la absolución por el beneficio de la duda, y subsidiariamente, que Tulián fuera condenado a cinco años y cuatro meses por “abuso sexual gravemente ultrajante, calificado por la condición de guardador y por la convivencia preexistente”, es decir con una disminución de la escala penal. Para ello, Martín hizo un planteo de inconstitucionalidad de la escala penal prevista para ese delito, que el Código establece entre ocho y 20 años.

Si bien en su veredicto la jueza hizo lugar al requerimiento para la pena privativa de la libertad, estableciéndola en un mínimo de cinco años y cuatro meses y un máximo de 13 años y cuatro meses de prisión, la condena finalmente aplicada estuvo apenas dos años y cuatro meses por debajo de ese máximo legal.

 

El otro condenado

En otro juicio oral, que había comenzado el jueves y concluyó en la víspera, el juez Martínez le impuso una condena de ocho años de prisión efectiva a Pablo Miguel Busso (37), luego de declararlo autor responsable de “abuso sexual con acceso carnal” y “abuso sexual sin acceso carnal”, en ambos casos “agravados por la situación de convivencia preexistente” entre victimario y víctima.

Busso, nacido en Villa María el 19 de abril de 1984, pero con último domicilio en Los Caldenes 260, en barrio Ctalamochita de Villa Nueva, fue hallado culpable de haber sometido sexualmente a una menor de su entorno familiar en fechas no precisadas con exactitud, pero registradas durante el año 2017.

El disoluto individuo fue denunciado por la madre de la niña a fines de 2019 y terminó entre rejas el 3 de julio de 2020.

Del mismo modo que en el juicio antes descripto, participó de las deliberaciones el fiscal Márquez, mientras que Busso (quien al momento de ser arrestado era empleado de una cooperativa de Villa Nueva) fue defendido por el abogado bellvillense Sandro Ferrero.

La audiencia también se realizó a puertas cerradas en el quinto piso de los Tribunales villamarienses, donde se dieron cita el juez y las partes, mientras que el condenado siguió el debate desde la cárcel de barrio Belgrano, a través del sistema de videoconferencia.

 

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