Condenados por graves delitos sexuales en perjuicio de nueve menores de 14 a 17 años
Culpables: 19 años para Rubén Rea y 12 para Juan Balmaceda
Las pruebas contra el conocido disc-jockey villamariense y su cómplice fueron contundentes. El primero no declaró, mientras que el joven gastronómico confesó todos los hechos y se mostró muy arrepentido por el daño causado. En sus últimas palabras, ambos pidieron perdónLa jueza Eve Flores condenó ayer a Rubén René Rea (54) y a Juan José Balmaceda (23) por los numerosos delitos sexuales en perjuicio de nueve varones menores de edad, cometidos durante 2017, 2018 y hasta fines de agosto de 2019, quienes al momento de los hechos tenían entre 14 y 17 años.
Rea recibió una pena de 19 años de prisión tras ser hallado culpable de “promoción a la corrupción de menores” (siete hechos), “promoción a la prostitución agravada” (cinco), “estupro” (cinco), “grooming” (cuatro), “promoción a la prostitución” (cuatro), “corrupción de menores” (tres), “abuso sexual simple”, “facilitación de la prostitución agravada”, “tenencia de material pornográfico de menores de 18 años con fines de distribución” y “suministro de material pornográfico” (en total, 32 ilícitos), descriptos en las 12 imputaciones que le atribuyeron en la requisitoria fiscal de elevación a juicio.
Balmaceda, en tanto, fue sentenciado a 12 años de cárcel luego de ser declarado autor penalmente responsable de “estupro” (dos hechos), “promoción a la prostitución agravada” (dos), “promoción a la corrupción de menores” (dos), “grooming” (dos), “producción de material pornográfico de menores de edad”, “suministro de material pornográfico a menores de edad”, “coacción” y “corrupción de menores” (en total, 12 ilícitos), descriptos en las cuatro imputaciones reseñadas por la fiscal que instruyó la causa, Juliana Companys.
Extensa acusación
La audiencia de debate se realizó por videoconferencia y comenzó a las 9.30, oportunidad en la que se dio lectura a la extensa acusación en la que se describieron cada uno de los delitos que tuvieron como víctimas a adolescentes que eran captados por Rea y Balmaceda con promesas de hacerlos entrar al mundo de la música y el modelaje, para luego introducirlos a la pornografía infantil.
Posteriormente, la jueza Flores les concedió a ambos la posibilidad de declarar en relación a los hechos, aunque solo compareció Balmaceda, ya que Rea se abstuvo.
El joven gastronómico local confesó los hechos (admitió su culpabilidad), ratificó todo lo que había dicho en las dos declaraciones que prestó durante la instrucción de la causa y se mostró arrepentido por lo que había hecho.
“Sé que les hice mucho daño a esos chicos y les pido perdón”, señaló el convicto nacido el 17 de octubre de 1997, quien al momento de ser detenido estaba trabajando como mozo en un pub de Villa María.
Los alegatos
Luego de que el fiscal Francisco Márquez y los abogados Jorge Bustos (defensor de Rea) y Roberto Marcos (Balmaceda) coincidieron en incorporar “por lectura” toda la prueba obrante en el expediente, la presidenta del tribunal dio paso a los alegatos de las partes.
En esa instancia procesal, Márquez solicitó las penas finalmente impuestas por la magistrada. En el caso de Balmaceda, se dio curso a un acuerdo previo entre el acusador público y el defensor, quienes habían pactado pedir una pena de 12 años de prisión si confesaba los hechos.
A su turno, luego de admitir que todos los hechos estaban probados, el letrado Bustos solicitó una sanción de 13 años de cárcel para su cliente. Para argumentar su pedido, recordó que el Código Penal castiga el delito de “homicidio” con prisión de ocho a 25 años, y de inmediato afirmó: “Rea no mató a nadie y además no tiene antecedentes”.
Finalmente, el defensor de Balmaceda coincidió con la pena requerida por el fiscal, producto de ese acuerdo previo entre ambos.
Antes de dictar la sentencia, la jueza Flores les concedió la “última palabra”. Fue entonces cuando Rea reconoció haber cometido los ilícitos, pero le pidió a la jueza que considerara que tiene 54 años y que, con una condena de 19 años, iba a salir de prisión a los 73 años.
“No hay expectativas de vida en la cárcel”, dijo el disc-jockey, y agregó: “Además, tengo problemas de salud, ya que soy diabético y de noche sufro apneas, por lo que duermo con oxígeno”.
Por último, expresó: “Pido perdón, porque sé que lastimé a hijos de Villa María y yo pertenezco a esta ciudad”.
Balmaceda también pidió perdón por el daño causado a las víctimas y, entre otras expresiones, lamentó “mucho lo que tiene que pasar mi familia, ya que dejé a mi mamá y a mi hermana solas”.
Otros detalles
Rubén Rea nació el 31 de diciembre de 1966 en la pequeña localidad de Benjamín Gould, situada entre Canals y Alejo Ledesma, en el sur de la provincia de Córdoba, pero se radicó en esta ciudad desde muy joven.
Aquí cursó sus estudios secundarios (egresó en 1986) y al momento de ser detenido estaba viviendo en los altos de Marcelo T. de Alvear 169, donde había montado sus emprendimientos laborales: la empresa “Rubén Rea Sonidos & Proyecciones”, la escuela de disc-jockey “VM DJ School” y la agencia de modelos “Rea Models”.
Balmaceda, en tanto, fue arrestado en su domicilio particular, ubicado en Marcos Juárez 646, en barrio La Calera.
Cabe recordar que fueron detenidos los días 27 y 30 de agosto de 2019, en el marco de una misma causa por “distribución de pornografía infantil”, que fue desbaratada por efectivos de la Dirección de Investigación Operativa (DIO) de la Policía Judicial de Córdoba, coordinados por la fiscal Companys.
Y desde los primeros días de septiembre de 2019, ambos presidiarios se encuentran alojados en el pabellón 8 del Establecimiento Penitenciario Nº 5, ubicado en barrio Belgrano.
Cumplirán las duras sanciones a fines de agosto de 2031 y 2038
Detenidos desde hace poco más de un año y ocho meses, Juan Balmaceda y Rubén Rea cumplirán las penas impuestas en la víspera a fines de agosto de 2031 y 2038, respectivamente. Para entonces, el gastronómico estará próximo a cumplir 34 años de edad, mientras que el disc-jockey rondará los 71 y medio.
Como ambos son convictos primarios, con buena conducta y una pericia psicológica favorable podrían acceder a la “libertad condicional” cuando completen las dos terceras partes de las condenas.
Sin embargo, cuando se trata de delitos sexuales, la Justicia de Ejecución Penal es mucho más estricta, por lo que es probable que se les deniegue ese beneficio y tengan que pasar más tiempo en la cárcel, e incluso que deban cumplir íntegramente las penas.
