En 2017 fue sentenciado por venta de drogas y en 2019 por tentativa de homicidio
Pena unificada en siete años para Ismael “Cordobés” Sosa
La Justicia villamariense dictó una única sanción ya que había dos sentencias firmes, pero por separado: una de tres años y otra de cinco años y cuatro meses. Por el tiempo que lleva en la cárcel, podría salir de la cárcel entre mediados y fines de junioLa jueza Eve Flores le impuso ayer una pena única de siete años de prisión a Ismael Gerardo Ezequiel Sosa (25), un pintor nacido en la capital provincial que fue sentenciado dos veces en la Cámara del Crimen de Villa María por diferentes delitos.
En efecto, el 31 de agosto de 2017 el excamarista local René Gandarillas (ya jubilado) le impuso una condena de cuatro años de cárcel tras declararlo culpable de “comercialización de estupefacientes” por un hecho cometido en 2015.
Aquella sanción no quedó firme ya que la Defensa presentó un recurso de inconstitucionalidad y cese de prisión en base a una jurisprudencia del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), por lo que Sosa, alias “Cordobés”, recuperó la libertad en los primeros días de noviembre de 2017.
Otra vez entre rejas
Apenas un mes y medio después de haber salido de la cárcel, más precisamente el 18 de diciembre de ese mismo año, el joven convicto fue nuevamente detenido a raíz de un hecho de sangre ocurrido en barrio El Vallecito de Villa Nueva donde, en medio de una pelea callejera, le asestó un puntazo en el tórax a Maximiliano Gastón Brizuela (27).
Como consecuencia de ese episodio, Sosa fue juzgado el 30 de octubre de 2019, oportunidad en la que la jueza Flores le impuso una condena de cinco años y cuatro meses de prisión luego de declararlo autor responsable de “homicidio simple en grado de tentativa”. Asimismo, fue hallado culpable de “robo simple” y “resistencia a la autoridad” en relación a otro ilícito registrado en 2014 que estaba pendiente.
Sin embargo, no fue declarado reincidente porque el fallo anterior, aquel dictado en 2017, todavía no estaba firme.
Hace algunos meses, el TSJ hizo lugar al planteo de inconstitucionalidad de la Defensa con respecto a la escala penal prevista por el artículo 5 de la Ley 23.737 y redujo en un año aquella sentencia de agosto de 2017, imponiéndole a Sosa una condena de tres años de cárcel.
A raíz de esa decisión del máximo tribunal judicial de la provincia, quedaron dos sentencias firmes por separado: una de tres años (por la venta de drogas) y otra de cinco años y cuatro meses (por el intento de homicidio).
Qué dice la ley
El artículo 58 del Código Penal de la Nación, que establece que “las reglas precedentes se aplicarán también en el caso en que después de una condena pronunciada por sentencia firme se deba juzgar a la misma persona que esté cumpliendo pena por otro hecho distinto; o cuando se hubieren dictado dos o más sentencias firmes con violación de dichas reglas”.
El segundo párrafo de la misma norma legal precisa que “corresponderá al juez que haya aplicado la pena mayor dictar, a pedido de parte, su única sentencia, sin alterar las declaraciones de hechos contenidas en las otras”.
Fue así que en la víspera se realizó la audiencia de unificación de penas, con la participación del fiscal Francisco Márquez y del abogado defensor Alfonso Martín. Y en la oportunidad, la magistrada a cargo del proceso dictó una única condena de siete años de cárcel.
Podría salir en junio
Contando las dos sentencias, Sosa lleva cumplidos casi cinco años y medio entre rejas, de modo que está en situación legal de solicitar la “libertad condicional”, que podría concedérsele en las próximas semanas (no antes de mediados de junio) si observó buena conducta durante el período de detención y sortea con éxito una pericia psicológica que acredite que está apto para reinsertarse en la sociedad.
Finalmente, cabe señalar que Ismael Sosa nació en la ciudad de Córdoba el 7 de octubre de 1995, es pintor de oficio y registra último domicilio en José Ingenieros 50, en barrio El Vallecito, a solo un par de cuadras del lugar donde apuñaló a Brizuela.
