[Galería de Fotos] Si la sentencia queda firme, estarán en la cárcel hasta 2053

La pena máxima para los tres

Nicolás Murúa, Lucas Tisera y Germán Ferreyra fueron declarados culpables del “homicidio calificado por alevosía” de Cantero y recibieron prisión perpetua. La segunda y definitiva audiencia del juicio por el “caso Selien” comenzó a las 15 y concluyó a las 20.30
jueves, 18 de marzo de 2021 · 07:33

Anoche, por mayoría de votos, la Cámara del Crimen de Villa María declaró culpables a Nicolás Gonzalo Murúa (27), Lucas Omar Tisera (26) y Germán “Topo” Ferreyra (27) por el brutal crimen de Selien Marcelo Cantero (20) y les impuso prisión perpetua.

Los tres villanovenses, que habían llegado a juicio acusados de “homicidio simple”, fueron finalmente condenados como coautores penalmente responsables de “homicidio calificado por alevosía” luego que el fiscal Francisco Márquez planteara en su alegato un cambio de calificación legal del hecho (como lo había adelantado el lunes, al presentar el caso en la primera audiencia) por entender que Cantero recibió una feroz golpiza cuando se encontraba tendido en el suelo, inconsciente y en total estado de indefensión. 

Sobre el filo de las 20.30 y luego de deliberar casi una hora y media, los jueces técnicos y los jurados populares arribaron a una sentencia que, en caso de quedar firme, dejará a los homicidas entre rejas hasta septiembre de 2053, ya que la pena máxima prevista por la legislación argentina es de, por lo menos, 35 años de prisión.

El artículo 80 del Código Penal de la Nación establece que “se impondrá prisión perpetua, pudiendo aplicarse lo dispuesto en el artículo 52 (reclusión por tiempo indeterminado), al que matare… 2º) con ensañamiento, alevosía, veneno u otro procedimiento insidioso”.
 

Gabriela García, madre de Sailen, abandona los Tribunales con los ojos llenos de lágrimas luego de escuchar la dura condena aplicada a los asesinos de su hijo


Al menos, 35 años

En tanto, el artículo 13 del mismo cuerpo legal señala que “el condenado a prisión perpetua que hubiere cumplido 35 años de condena (…), observando con regularidad los reglamentos carcelarios, podrá obtener la libertad por resolución judicial, previo informe de la Dirección del establecimiento e informe de peritos que pronostiquen en forma individualizada y favorable su reinserción social”.

Dicho de otro modo, un convicto que es sentenciado a “cadena perpetua” (como suele decirse popularmente) debe pasar un mínimo de 35 años “a la sombra” para poder, recién entonces, solicitar la “libertad condicional”.

En principio, la Defensa puede recurrir el fallo en casación, aunque para hacerlo primero deberá esperar a conocer los fundamentos del veredicto, que se difundirán el próximo 12 de abril. Pero si finalmente queda firme, los tres homicidas podrían salir de la cárcel cuando tengan casi 60 años.
 

La audiencia se realizó en la planta baja del Palacio de Justicia local. En primer plano, los miembros del jurado popular


Solo declaró Tisera

La segunda y definitiva audiencia del juicio por el “caso Selien” comenzó a las 15, tal como estaba previsto. Y en la ocasión declaró solo uno de los tres acusados, ya que los otros no pudieron comparecer porque se largaron a llorar.

Alojados en el Establecimiento Penitenciario Nº 5 desde el martes y comunicados con el Palacio de Justicia a través del sistema de videoconferencia, Ferreyra, Murúa y Tisera ocuparon una sala del penal de barrio Belgrano especialmente acondicionada para que pudieran seguir las alternativas del juicio.

A poco de reanudarse el debate, Tisera se puso frente a la cámara y, entre otros conceptos, señaló que aquella madrugada del 1 de septiembre de 2018 él y sus amigos habían ido a bailar a Ciro y que cuando salieron advirtieron que les habían robado dos teléfonos celulares, una campera y los documentos que se hallaban en el interior del Peugeot 208 blanco en el que se movilizaban.

Luego señaló que, mientras circulaban por calle Belgrano, se cruzaron con Cantero (iba a pie) y vieron que llevaba la campera, por lo que decidieron bajarse y comenzaron a correrlo por el interior del Parque Hipólito Yrigoyen. Sin embargo, como Selien era muy rápido, solo pudieron darle alcance cuando éste tropezó y cayó al suelo frente a los quinchos y asadores ubicados en la avenida central del Parque.

Tisera admitió que allí lo golpearon y que, de ese modo, recuperaron sus pertenencias. Asimismo, dijo que no tuvieron intención de matarlo.

Cuando les llegó el turno de declarar a Ferreyra y Murúa, ambos se quebraron y optaron por guardar silencio.
 

El fiscal de la Cámara del Crimen, Francisco Márquez, durante su alegato


Tiempo de alegatos

Luego de que se incorporara “por lectura” toda la prueba obrante en el expediente, comenzó la roda de alegatos.

El primero en hacerlo fue el fiscal Márquez, quien expuso sus conclusiones por espacio de una hora y concluyó reclamando la pena máxima por considerar que los homicidas actuaron sobre seguro, cuando Cantero se encontraba en el piso, sin posibilidades de defenderse ya que había quedado inconsciente luego de recibir los primeros golpes.

Posteriormente expuso la abogada Florencia Vottero, representante legal de la mamá de Selien, Gabriela García, quien adhirió al pedido del acusador público.

Finalmente expuso el letrado Eduardo Luis Rodríguez (codefensor de los acusados junto a sus colegas María Florencia Zanoni y Roberto Marcos), quien solicitó una pena de cinco años para cada uno como coautores de “homicidio con exceso en la legítima defensa”.
 

La parte acusadora: el fiscal Márquez y la abogada querellante Florencia Vottero (de rojo), junto a la madre de Sailen


Las últimas palabras

Antes de pasar a deliberar para dictar sentencia, el presidente del tribunal, Félix Martínez, les concedió a las partes lo que se denomina “penúltima palabra” (a los familiares de la víctima) y “última palabra” (a los imputados).

En esa instancia, la madre de Selien dijo que no los disculpaba porque ellos sí quisieron matar a su hijo, que sabían lo que hacían y que nunca mostraron arrepentimiento por lo que habían hecho. Asimismo, señaló que tiene dos nietos (los hijos del joven asesinado) que todo el tiempo le preguntan “cuándo vuelve el papá”.

En tanto, los tres acusados se expresaron de manera similar al sostener que no tuvieron intención de matarlo y posteriormente le pidieron perdón a la familia de Selien.
 

Luego de escuchar el duro veredicto, familiares de los tres condenados se quebraron emocionalmente frente a la sede judicial de calle General Paz

 

Cuando salgan, los tres serán casi sexagenarios

En los primeros días de septiembre de 2053, Germán Ferreyra (nacido el 16 de septiembre de 1993) y Nicolás Murúa (el 9 de septiembre de 1993), estarán próximos a cumplir 60 años, mientras que Lucas Tisera (12 de abril de 1994) tendrá 59 años y cuatro meses.

Los tres fueron detenidos el 2 de septiembre de 2018, es decir al día siguiente del crimen, por lo que hoy llevan poco más de dos años y seis meses entre rejas (928 días para ser más exactos).

 

Galería de fotos (antes del veredicto)

  

De un lado de las vallas, familiares de los condenados; del otro lado, familiares de la víctima. Al medio, personal policial

Félix Martínez, titular de la Cámara del Crimen de Villa María. Además, presidió el juicio oral

 

  

  

Por razones de seguridad, las autoridades cortaron el tránsito vehicular en la esquina de General Paz y San Juan y la Policía realizó un operativo especial para evitar incidentes

  

  

 

Galería de fotos (después de la sentencia)

  

  

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