Los hechos que se le atribuyen fueron cometidos en Villa María durante 2019
Preventiva para inspector acusado de abusar de una menor de 8 años
Se trata del agente de Tránsito municipal y exintegrante de la Policía Caminera, Néstor Ferreyra, quien continuará detenido hasta el día del juicio oral. Fue arrestado el 19 de febrero, luego de que el padre de la víctima formulara una denuncia en los Tribunales localesEl fiscal René Bosio dictó ayer la prisión preventiva de Néstor Antonio Ferreyra (38), un inspector de Tránsito de la Municipalidad de Villa María que está acusado de haber fotografiado desnuda y de abusar sexualmente de una menor que, al momento de los hechos, integraba su entorno familiar, aunque de manera indirecta.
Ferreyra, quien también fue cabo de la Policía de la Provincia de Córdoba y cumplió tareas en esa fuerza de seguridad desde 2009 hasta 2014 (fue dado de baja en noviembre de 2015 por “faltas gravísimas” cometidas mientras se desempeñaba en la Policía Caminera), continuará privado de la libertad hasta la realización del juicio oral ya que el más grave de los delitos que se le atribuyen tiene una pena mínima de ocho años de prisión.
En efecto, este villamariense nacido el 14 de marzo de 1982 y domiciliado en Tucumán 2800, en barrio San Martín, está imputado como presunto autor de “abuso sexual con acceso carnal, agravado”; “producción de imágenes pornográficas de menores de 18 años, agravada”, y “coacción”, todo en concurso ideal con “corrupción de menores”.
Primero fue policía
Al momento de ser detenido, el pasado 19 de febrero, Ferreyra trabajaba en el área de Seguridad Ciudadana, dependencia municipal a la que había llegado cuatro años y medio antes, después de ser echado de la Policía provincial.
La Justicia local tomó cartas en el asunto a principios de febrero, cuando el padre de la menor abusada se presentó en la Fiscalía de Instrucción del Tercer Turno para denunciar los hechos que le había contado su hija, que actualmente tiene 10 años.
A partir de allí, Bosio inició una investigación que incluyó la realización de una sesión de Cámara Gesell a la menor. Y como consecuencia del resultado de dicha pericia, el funcionario judicial ordenó la detención de Ferreyra.
La filmó y le sacó fotos
Al allanar el domicilio del sospechoso, la Policía secuestró distintos elementos relacionados con la causa, entre ellos un teléfono celular con el que le tomó fotos y videos de las partes pudendas de la niña.
En relación a la acción delictiva desarrollada con el dispositivo, el fiscal lo acusó como presunto autor de “producción de imágenes pornográficas de menores de 18 años, agravada”, pero también le atribuyó el delito de “coacción” ya que, según contó la víctima, Ferreyra la intimidó diciéndole que no debía contar “nada de eso”, o de lo contrario tendría “problemas” con él.
Después abusó de ella
En tanto, a partir del testimonio prestado por la menor durante la Cámara Gesell, surgió que el acusado la sometió sexualmente algún tiempo después de haberla fotografiado y filmado desnuda en fechas no precisadas con exactitud, pero durante el transcurso de 2019.
Luego de ser detenido y de pasar unos días en la Alcaidía policial de barrio San Justo, Ferreyra fue trasladado al Establecimiento Penitenciario Nº 5 y designó como defensora a la abogada Silvia Medina, quien lo asistió legalmente durante la indagatoria realizada en la Fiscalía una semana después del arresto.
Se abstuvo de declarar
Cabe señalar que en esa instancia procesal, y por recomendación de la propia letrada, Ferreyra se abstuvo de declarar y volvió a ser alojado en la cárcel de barrio Belgrano.
Actualmente, el inspector de Tránsito se encuentra en la Unidad de Contención de Aprehendidos (UCA), una dependencia carcelaria que tiene asiento en el Establecimiento Penitenciario Nº 9 ubicado en barrio Cáceres de la ciudad de Córdoba.
A partir de ahora, el fiscal Bosio continuará con la instrucción de la causa, incorporando pruebas al expediente, hasta dictar el requerimiento de citación a juicio, aunque la Defensa podrá oponerse.
Por qué lo echaron de la Policía
El 12 de noviembre de 2015, el Tribunal de Conducta Policial y Penitenciario de la Provincia de Córdoba dicto una resolución mediante la cual dispuso la “baja por cesantía” del cabo Néstor Antonio Ferreyra “por su participación responsable en los hechos nominados, los cuales configuran faltas gravísimas”.
El dictamen del organismo está relacionado con un hecho ocurrido la madrugada del 6 de diciembre de 2014, cuando un hombre que viajaba por la ruta nacional 158, acompañado por su hija de 16 años, debió detener su auto sobre la banquina por un desperfecto mecánico.
En esas circunstancias aparecieron Ferreyra y el agente Luis Carlos Cámara, quienes circulaban a bordo de un móvil de la Policía Caminera, quienes se detuvieron para consultar el motivo por el cual el vehículo estaba en la banquina, tras lo que le ofrecieron al hombre llevar a su hija hasta su domicilio, a lo cual accedió.
Sin embargo, unos kilómetros antes de llegar a la vivienda, en inmediaciones del paraje Trinchera (entre Pozo del Molle y Las Varillas), los policías descendieron por un camino rural y Cámara manoseó a la chica y le hizo “insinuaciones verbales”.
Condenaron al agente Cámara
El 25 de agosto de 2017, la Justicia de San Francisco le impuso a Cámara tres años de prisión de ejecución condicional (es decir, en suspenso, por lo que no quedó detenido) por el delito de “abuso sexual simple, agravado” por ser comedido en perjuicio de una menor.
Ferreyra no fue condenado, pero se le reprochó no haber intervenido para evitar el abuso por parte del agente, además de haber omitido realizar la denuncia correspondiente.
Finalmente, cabe señalar Cámara también fue dado de baja en aquella resolución del Tribunal de Conducta Policial y fue echado de la fuerza de seguridad provincial.
Si es hallado culpable, puede recibir una condena de 12 años
El más grave de los delitos por los que está acusado Néstor Ferreyra tiene una escala penal que va de los ocho a los 20 años de prisión. Nos referimos al “abuso sexual con acceso carnal, agravado” por ser cometido en perjuicio de una menor de edad.
Pero si se tiene en cuenta que al inspector de Tránsito villamariense también se le atribuyen otros graves hechos en perjuicio de la misma víctima, configurándose además la “corrupción de menores”, es muy probable que, al momento del juicio oral, la Fiscalía de la Cámara del Crimen solicite una condena de 12 años de cárcel.
Para esa instancia procesal todavía falta mucho, pero aún así es oportuno proyectar cuál puede ser la suerte del expolicía.
