El quinto femicidio del año en la provincia ocurrió en Villa María
El detenido por matar a su pareja, antes estuvo preso por golpearla
Liliana Stefanatto fue asesinada en el departamento que compartía con Ignacio Aldeco. El se encuentra entre rejas, acusado por el femicidio“Estoy preocupado, no me abre la puerta y no me contesta el teléfono”, dijo Ignacio Emilio Aldeco (45) a una vecina del complejo de departamentos de la calle Santa Fe al 580. Eran las 5 de la tarde del lunes. Ni bien logró que le prestaran una llave, ingresó a la casa que compartía desde hacía unos días con Liliana Beatriz Stefanatto (54) y comenzó a gritar: “Ayuda, ayuda, está tirada en el piso”.
Junto con la vecina que le prestó el teléfono y la llave (ver recuadro) llamaron a Bomberos, éstos a la Policía, y así inició una investigación que en un primer momento fue caratulada como “muerte de etiología dudosa”. Pero algo no le cerraba a la fiscal de Segundo Turno, Juliana Companys, y a los investigadores, por lo que comenzaron a recabar pruebas, controlaron las cámaras de vigilancia y buscaron el testimonio de los vecinos.
Con ese material recabado, tuvieron la sospecha en grado suficiente para imputar a Aldeco de “homicidio doblemente calificado, por el vínculo y por género”, lo que se conoce como femicidio.
Suponen que “teatralizó” el espanto al encontrar a su pareja muerta. Todo indica que antes -aún no está el informe de la autopsia que puede determinar la hora de la muerte- golpeó la cabeza de la mujer con el puño o un elemento romo, provocándole la muerte en el acto. Después, armó la escena.
La fiscal Companys, quien tiene a su cargo la investigación del hecho, indicó que a poco de conocer la muerte de la mujer se hicieron presentes en el lugar con la secretaria de la Fiscalía e iniciaron los peritajes con la Policía Científica. Tras relevar las primeras pruebas, ordenó la detención de Aldeco.
Historia de violencia
La pareja trató de reconstruir la relación hace unos 15 días, cuando volvieron a vivir juntos en el departamento ubicado en la zona de la Catedral. La discontinuidad en la relación se debió a una historia de violencia que la mujer había sufrido por parte de Aldeco.
Tan es así que en la misma Fiscalía se inició una investigación en marzo de 2019 por “lesiones leves” y “amenazas”, por la que Companys elevó la causa a juicio y ordenó la prisión preventiva del hombre, para que esperara la audiencia en la cárcel.
Sin embargo, la jueza de Control -por entonces, Edith Lezama de Pereyra- dispuso liberarlo el 31 de mayo de 2019 por considerar que no suponía ningún “peligro procesal”. Como se sabe, las causas sin presos no se hacen con celeridad y el caso nunca llegó a juicio.
Ahora, Aldeco deberá designar un abogado defensor y presumiblemente, la semana próxima podrá ser indagado en la Fiscalía.
Y si la primera vez esquivó el brazo de la Justicia, esta vez responderá por el crimen de la mujer a la que juró amar.
Testimonio de una vecina
“Vivimos esta situación con mucho dolor”
Silvia, una vecina del complejo donde ocurrió el femicidio, dijo que el lunes recibió a Aldeco, quien le pidió el teléfono para llamar a la mujer porque no lo atendía. “Como yo limpio ese departamento cuando está desocupado, tengo una llave. Se la pidió al dueño, y con su autorización se la di”, señaló la mujer. No sabe si efectivamente usó la llave para entrar o solo fue una puesta en escena.
“Yo estaba con las dos nenas y entré a mi casa por precaución. Pero a los segundos que le di la llave empezó a gritar ‘ayuda, ayuda, llame a alguien, señora, que está tirada’”, relató. Así fue que ella llamó a los Bomberos y le pasó la comunicación a Aldeco.
- ¿Cómo se siente después de haber vivido esa situación?
- En ese momento, me conmovió porque él me dijo que estaba preocupado por la mujer, me dijo que ella había perdido un hijo. Y hoy, cuando leo las noticias de que fue femicidio, de que hay algo culposo, la verdad que siento mucho dolor. Porque hace muchos años yo fui golpeada, y entonces reviví todo lo que pasé.
Cuando ella sufrió esa situación de violencia, denunció y logró que el agresor estuviera preso solo por tres días.
Con la mira puesta en la Justicia “patriarcal”
“Hoy nos despertamos con un nuevo femicidio en la ciudad de Villa María. Las características, compartidas con muchos otros casos, son conocidas: una denuncia previa por violencia, el Estado y el Poder Judicial sin intervenir a tiempo”, comienzan diciendo en un comunicado un grupo de organizaciones feministas y disidentes de Villa María en relación al femicidio de Liliana Stefanatto.
“En mayo de 2019 lo dejan en libertad por ‘no representar peligrosidad procesal’. Hoy, una compañera más que nos falta”, agregan.
Suman datos de las cifras del horror: “En lo que va de 2021, ocurrieron 33 femicidios y dos transfemicidios. Es decir, nos falta una compañera cada 23 horas”.
Y continúan: “Nos negamos a ser sólo cifras. Nos negamos a acostumbrarnos a un sistema que sigue ignorando nuestras denuncias, a la idea de vivir con miedo, a la idea de no ser libres para tomar decisiones sobre nuestras trayectorias vitales y nuestros cuerpos. Nos negamos a aceptar esta Justicia patriarcal que, a pesar de avances de leyes como la Ley Micaela, sigue actuando de manera impulsiva, sin proveer seguridad para quienes denuncian.
Nos negamos a aceptar la complicidad de algunos medios de comunicación, de las instituciones públicas. Nos negamos porque la realidad debe ser modificada.
Organizarnos es fundamental, estamos para nosotres (sic). Nuestra lucha sigue y, como decimos siempre, juramos vencer por todas las que nos faltan. Hasta que toda América Latina sea feminista”, expresaron.
Finalizan el comunicado pidiendo “justicia por Liliana Beatriz Stefanatto”.
