Más de 100 bomberos revisaron palmo a palmo, pero la creciente hizo dificultosos todos los intentos
Sin novedades en el río: no encuentran a Fabricio
Hoy se redoblarán los esfuerzos para encontrar al joven de James Craik desaparecido el domingo pasado. Ayer, todos los intentos fueron infructuosos debido a la enorme creciente que se observa en el caudal del principal río de la provincia de Córdoba
Lacónicamente anoche, después de 48 horas de intensa búsqueda, el fiscal de Instrucción del Tercer Turno, René Bosio, informó que los resultados de los rescatistas, que se desempeñaron durante todo el día en el supercaudaloso curso del Ctalamochita, fueron “negativos”.
“Estuvimos hasta las últimas horas (de luz natural) en el lugar -tramo situado entre Yucat y Tío Pujio- y el resultado fue negativo”, apuntó el funcionario judicial que investiga el episodio, en el que el joven Fabricio Cuello, de 20 años, desapareció tras ingresar a las aguas del río, que no solo es el más voluminoso, sino también complejo por estos días por el drenaje del flujo alimentado por las crecientes acaecidas en las serranías.
Bosio destacó el arriesgado trabajo de decenas de bomberos voluntarios de distintas regionales, al punto que al escenario de la búsqueda convergieron servidores de San Francisco, Hernando y otras localidades.
Anunció, a su vez, que la búsqueda se retomará a las 7 de hoy, jornada calificada como “importante” porque se iniciará “un rastrillaje ampliado”, a la vez que “se volverán a revisar aquellos sitios donde ya se buscó”, porque el río es cambiante y se aprecia que “cada vez tiene mayor caudal”.
“Metro a metro”
Tanto el fiscal Bosio como el jefe de Bomberos de Villa María, Gustavo Nicola, coincidieron en que “se trabaja metro a metro” para encontrar al joven desaparecido durante la tarde del domingo pasado, cuando junto a otros cuatro amigos, todos de James Craik, habían concurrido a esa zona costera para pasar el día.
Así también, en el epicentro de la búsqueda se instaló un centro logístico para participar de la búsqueda y asistir a aquellos efectivos que procuran encontrar al infortunado joven.
“Trabajan en el lugar 84 bomberos, divididos en dos grupos de 40 cada uno: 20 dentro del cauce principal del río y 10 en cada orilla. Luego de unas horas de trabajo, salen del agua y entra el otro grupo de 40 personas para realizar la misma tarea”, detalló el fiscal a cargo de la causa.
Bosio subrayó el “denodado esfuerzo de los bomberos porque el río está muy caudaloso, muy crecido, y se dificulta muchísimo el trabajo, como así también los riesgos que implica estar dentro del cauce trabajando de esta manera”.
En el lugar, los servidores cuentan con kayaks, drones, motos de agua, piraguas, canoas y lanchas. En el área se encuentran también integrantes de la Federación de Bomberos Voluntarios de la Provincia de Córdoba, como así también de Comunicaciones y el equipo de Rescate Acuático.
El lamentable episodio, como así también el enorme despliegue de bomberos, policías y efectivos de otras instituciones, ha trascendido la zona y son numerosos los medios de la provincia y de jurisdicciones vecinas que informaron acerca de lo sucedido.
De todas maneras, el trabajo de los bomberos, que parece ser más una lucha con las condiciones que impone la naturaleza a través de la creciente, parece indicar que uno de los principales deseos de los rescatistas es que ceda la creciente y comiencen a bajar las aguas.
