Fueron separados los agentes que lo custodiaban
Cayó el fugado del Hospital Pasteur
Un amplio operativo de fiscalías y regionales de Policía de Villa María y Bell Ville permitió dar con el paradero del prófugo en la vecina ciudadEl fiscal villamariense René Bosio, con la colaboración de su par de Bell Ville, Nicolás Gambini, y de las máximas autoridades de las Departamentales de la Policía de la Provincia de Córdoba con cabecera en ambas ciudades, permitió dar con el paradero de Matías Alejandro Ponce, el preso de 31 años que, durante las primeras horas de la mañana del miércoles pasado, se fugó del Hospital Regional Pasteur de Villa María, donde se encontraba internado.
“Se realizaron varios allanamientos en Bell Ville, ya que la inteligencia realizada en torno al caso nos indicaba que allí debía centrarse la búsqueda”, explicó Bosio, quien agradeció la colaboración de Gambini y de las cúpulas policiales de las dos ciudades.
Si bien esos procedimientos arrojaron resultado negativo, según comentó el titular de la Fiscalía de Instrucción del Tercer Turno de los Tribunales locales, fueron oportunos, debido a que permitieron recabar datos que finalmente condujeron al sitio en el que se refugiaba Ponce, quien abandonó la Unidad de Terapia Intensiva a las 7.50 de la antevíspera.
Ponce, quien no está condenado, se hallaba detenido en la cárcel de Villa María en carácter de procesado por presunta “tenencia de estupefacientes”, y debió ser hospitalizado por un cuadro de arritmia cardíaca.
Sobre el caso, el Servicio Penitenciario de Córdoba emitió un parte a través del cual se informó que se dio participación a la Justicia, al Tribunal de Conducta Policial y Penitenciaria, a la vez que se apartó de sus funciones a los agentes penitenciarios que se encontraban a cargo de la custodia de Ponce.
El juez de Ejecución Penal, Eduardo Ferreyra explicó que Ponce “tenía problemas de tiroides, con alguna problemática de adicciones, que le generarían arritmias graves”; al tiempo que estimó que la actitud de darse a la fuga “es fruto de la desesperación en la que las personas que consumen se colocan sin darse cuenta”.
Por otro lado, el director del Hospital Pasteur, Sergio Arroyo, apuntó que “siempre tenemos presos internados. Algunas veces son atados o si no siempre hay guardias controlando”.
