Los padres colgaron las remeras de sus niños en el “Jardín del horror”
Hasta el fiscal debió apartarse
La causa que investiga a dos docentes (directora y maestra) y a otra persona (un hombre allegado a las mujeres) por presuntos abusos sexuales cometidos en el Jardín de Infantes Pablo Pizzurno, de Villa del Parque Santa Ana, tuvo ayer un nuevo cambio con el apartamiento del fiscal de Instrucción del Segundo Turno de Alta Gracia, Alejandro Peralta Otonello, y el traslado de la misma a la Fiscalía de Instrucción de Delitos contra la Integridad Sexual del Segundo Turno de la ciudad de Córdoba.
Quiere decir entonces, que la investigación estará a cargo, de ahora en más, de un órgano específico por el tipo de delitos, lo que denota que se trata de presuntos episodios de gran gravedad como es el abuso de niños cuando asistían al jardín.
La primera denuncia tomó estado público el martes 26 de octubre cuando una mamá expresó que su hija de 4 años había sido abusada por parte de personal del jardín y de un hombre desconocido, quienes le habrían tomado fotografías cuando estaban desnudos.
Los padres, en una de las tantas protestas, colgaron los uniformes de los niños en el frente del establecimiento y denunciaron los hechos a través de carteles. “Qué triste ver esas remeritas que como mamás compramos contentas con la ilusión de marcar un lindo camino para nuestros hijos y que todo haya sido un horror”, expresó una de las madres.
Hoy el jardín permanece cerrado y se envían trabajos a los niños a través de teléfonos celulares. Algunos padres mostraron su descontento ya que solo se identifican los mensajes bajo el nombre: Ministerio de Educación, y ahora buscan nuevas escuelas en otras localidades ya que ese jardín es el único de Santa Ana.
