Habló el abogado de los jóvenes que atropelló
Piden que el marido de Píparo sea imputado por tentativa de homicidio
No le hicieron control de alcoholemia y no aparecen las imágenes de las cámaras de seguridadMartín de Vargas, abogado de los dos jóvenes embestidos por Juan Ignacio Buzali, marido de la diputada de la Provincia de Buenos Aires por el PRO Carolina Píparo, rechazó la versión de la legisladora respecto de lo ocurrido en la madrugada del 1 de enero y recalcó que sus defendidos no tuvieron nada que ver con un robo al matrimonio, si es que lo hubo, al tiempo que mostró sus suspicacias porque no hubo prueba de alcoholemia y aún no se han entregado a la Justicia los videos grabados por las cámaras de seguridad de la ciudad de La Plata.
Para De Vargas, la causa debe encuadrarse en “homicidio en grado de tentativa”.
Mientras, se esperaban al caer la tarde de ayer los informes sobre entrecruzamiento de llamadas para cerciorarse si hubo una denuncia del matrimonio al 911.
El letrado dijo que sus defendidos, dos jóvenes de 23 y 17 años que permanecen internados en el Hospital San Martín de La Plata, iban desde la localidad de Abasto rumbo al centro de La Plata para la tradicional quema de muñecos, y que no son ladrones.
“Está demostrado y hay testimonios coincidentes”, añadió De Vargas en declaraciones televisivas en la mañana del sábado.
Esos videos circularon y se multiplicaron a raudales por las redes sociales. Fueron grabados por circunstanciales transeúntes que observaron los hechos. Según los dichos de estas personas (acompañando las mismas imágenes), la moto en la que circulaban los dos jóvenes fue arrastrada entre 200 y 300 metros por el automóvil en el que se conducía el matrimonio Buzali-Píparo.
“Los chicos son de un pueblo pequeño, iban en grupo, incluso el padre de uno de ellos estaba en un auto”, relató Martín de Vargas.
También precisó que “los iban guiando, cerca de plaza Güemes, iban por la calle 30, y al doblar en 21 los chocan de atrás”. Era el vehículo manejado por Buzali.
Los dos jóvenes iban en la moto a baja velocidad, salieron eyectados tras el impacto y sufrieron golpes. El que peor la sacó fue el de 23, con golpes en la cabeza.
“Si ellos fueran motochorros, habrían huido. La moto tiene papeles y está a nombre de ellos, un ladrón saldría a robar con una moto robada y la patente alterada”, siguió De Vargas, quien desmintió la versión de Píparo y su esposo (la pareja alegó haber sufrido un asalto en la puerta de la casa del padre de Buzali por parte de seis ladrones que huyeron en tres motos).
“Esto podría pasar por la normalidad de un accidente, pero ella declaró cosas a las que se tendrá que atener. No hubo robo por parte de los chicos, con lo cual no hay legítima defensa: salieron a matar dolosamente”.
El abogado consideró que se puede hablar de tentativa de homicidio. “Todavía no se probó el robo. Aun si lo hubiera, entonces hablaríamos de tentativa de homicidio culposo”.
El letrado añadió que cualquiera de las dos hipótesis de lo que pasó perjudica al matrimonio. Esto es: si hubo robo, salieron a perseguir a los ladrones y embistieron la moto pensando que eran los asaltantes; si no, se trató de un accidente vial.
“Hay muchos testigos, está la marca del choque de atrás, ellos volaron por encima del auto, que venía por la calle 21. Es llamativo, porque para ese lado no hay una comisaría, sino la casa de la madre de Píparo”, resaltó el abogado.
“La idea del robo es para justificar lo que hicieron, ellos huyeron del lugar y los supuestos delincuentes no se fueron de la escena”. De hecho, al no llegar la ambulancia, los chicos fueron llevados en el auto del padre de uno de ellos al hospital.
Para De Vargas, “hicieron una carrera alocada por toda la ciudad, acelerando a fondo, hay filmaciones de los chicos que iban con las motos, pasaron semáforos en rojo”.
El abogado narró que el matrimonio llegó a plaza Moreno, frente a la Municipalidad, y que allí “los esperaba el secretario de Seguridad del municipio, Darío Ganduglia, precisamente el encargado de las cámaras de seguridad”. Las imágenes de las cámaras aún no aparecieron.
En La Plata gobierna el macrismo, la fuerza a la que adhiere Píparo, la mujer que fue baleada hace 10 años durante una salidera bancaria en esa ciudad, y a raíz de las heridas sufridas perdió a su hijo de ocho meses de gestación, lo que dio origen a una serie de medidas de protección que se aplican desde entonces en las entidades de crédito.
De Vargas no descartó que digan “que las cámaras no andaban”.
Subrayó que “esto es malo para Píparo, no solamente a nivel judicial, también por su imagen, ya que ella representa al pueblo bonaerense, y que haga esto es de una calidad ética y moral muy baja”.
A esto se suma que no hubo todavía análisis de sangre. “Pasaron más de 24 horas y todavía no les realizaron control de alcoholemia”, señaló en el canal Todo Noticias.
Mientras, los jóvenes siguen internados. “Uno, el mayor, tiene golpes en todo el cuerpo, heridas, fisuras... aún no se hicieron estudios porque estuvieron todo el día declarando”. El abogado puntualizó que “no tienen antecedentes y andan en moto como el 90% de los que circulan así, porque no pueden acceder a un auto”.
Para De Vargas, “si hubo un hecho anterior de robo, que se investigue, pero los chicos no participaron de ningún robo, salieron a disfrutar la noche y esto no terminó en tragedia por milagro”.
