Durante la madrugada del primer día del año - Había alrededor de 200 personas en cada una
Desbarataron dos fiestas clandestinas
Una se llevaba a cabo a la altura del kilómetro 551 de la ruta nacional 9 y la otra en una finca ubicada en un camino rural próximo a la ruta provincial 2Durante la madrugada del primer día del año, la Policía local realizó diferentes operativos de control con el objeto de desarticular reuniones sociales no autorizadas o fuera de los límites dispuestos en el marco de las restricciones por la pandemia de coronavirus comúnmente denominadas fiestas clandestinas.
Al respecto, la Unidad Departamental General San Martín informó que se detectaron y desarticularon dos eventos de este tipo que se desarrollaban en las afueras de Villa María.
En la primera de ellas, alrededor de las 3.30, personal de la Patrulla Preventiva se constituyó sobre ruta nacional 9, a la altura del kilómetro 551, donde se desarrollaba una fiesta con una concurrencia aproximada de 200 personas y en la que se pudo determinar que la responsabilidad por la organización de la misma recaía en dos jóvenes de 23 y 28 años de edad.
En el segundo evento, aproximadamente a las 5 de la madrugada, efectivos de la Patrulla Preventiva se hicieron presentes en una finca ubicada sobre un camino rural próximo a la ruta provincial 2, dentro de la jurisdicción de la Departamental, donde se llevaba a cabo una fiesta con una concurrencia similar a la anterior y en la que se determinó como responsable de la organización a una joven mujer 21 años.
Ambos casos fueron puestos en conocimiento de la Fiscalía de Instrucción de Feria, a cargo de Silvia Maldonado, labrándose las actuaciones correspondientes de acuerdo a lo dispuesto por la autoridad judicial, procediéndose al secuestro de bebidas alcohólicas, freezers, equipos de sonido (consolas y parlantes), una heladera, tablones, jarras plástica, y demás elementos relacionados y que se vinculan con la infracción cometida.
Reclamaron justicia a cinco años de la muerte de una estudiante
Familiares y amigos de Emilia Uscamayta Curi, una joven universitaria que murió ahogada en una fiesta clandestina realizada el 1 de enero de 2016 en una casaquinta de la periferia de la ciudad bonaerense de La Plata, renovaron ayer su pedido de justicia al cumplirse cinco años del hecho.
Los manifestantes se concentraron en el lugar del trágico suceso para reclamar que se realice el juicio a los involucrados, entre ellos los empresarios Carlos Bellone, Raúl García, Santiago Piedrabuena y Gastón Haramboure.
Bellone era el dueño de la quinta donde se realizó el evento, Piedrabuena y Haramboure fueron acusados como los organizadores de la fiesta clandestina y García fue quien consiguió las bebidas alcohólicas que se consumieron.
