Villa María - Los hechos ocurrieron en el Instituto del Rosario
Tres jóvenes comparecen en Tribunales acusadas de maltratar a una compañera
Se trata del primer juicio por bullying que se realiza en el país, sobre todo por haber ocurrido dentro de un establecimiento educativo entre compañeras de una misma promociónA las 8.30 de hoy dará comienzo en los Tribunales de Villa María, luego de varios intentos, el primer juicio por bullying que tendrá lugar en el país, sobre todo por tratarse de ilícitos perpetrados por alumnas, mayores de edad, en perjuicio de una compañera.
Con las debidas medidas de seguridad y protección dispuestas por las autoridades sanitarias, debido a la pandemia del coronavirus, todos los intervinientes en el juicio se instalarán en la sala de audiencias y, de acuerdo a los datos recabados por El Diario, el debate se desarrollará sin la recurrencia a los medios virtuales.
En esta primera ocasión de un juicio por bullying, comparecerán en calidad de acusadas Natalia Dekimpe, Valentina Dold y Dalila Hiotidis, quienes están sindicadas como presuntas autoras de acoso y hostigamiento, conceptos que definen al “bullying”, en contra de Victoria Puccetti, quienes al momento de los hechos integraban parte del último año del Instituto del Rosario.
Los hechos
La sucesión de ataques se registró desde la mitad de 2013 cuando todas las jóvenes tenían 18 años, por lo que, pese a ser alumnas del último año del Nivel Medio, eran mayores de edad y, en consecuencia, responsables de sus actos para la ley.
La causa, de todas maneras, fue iniciada al año siguiente, es decir en 2014, con la presentación que realizó el abogado que asesora y representa a la presunta víctima, Martín Silvano.
El profesional, al plantear el caso en Tribunales, sostuvo que los episodios de acoso fueron sucesivos, dentro y fuera del ámbito escolar, lo que “le provocaron daños psíquicos”, al punto que requirió la atención de varios profesionales durante un prolongado tiempo.
El abogado de referencia sostuvo, “a partir de los informes realizados por los psicólogos, que la joven sufrió la destrucción de su autoestima”, por la cual llegó a sentirse como un simple objeto.
En la causa consta en forma escrita que Victoria, actualmente abogada, no pudo mantener relaciones con sus pares ante el riesgo de que éstos también fueron víctimas del bullying.
Pese a cursar el último año del Nivel Medio la víctima no participó del viaje a Tecnópolis, proyecto que era sostenido por el Gobierno nacional de entonces, ni realizó el siempre ansiado viaje de promoción a San Carlos de Bariloche, de la misma manera que no concurrió al acto ni a la fiesta.
Victoria Puccetti logró terminar sus estudios del secundario de manera virtual, sin concurrir al establecimiento escolar, a través del uso de Internet (tal como sucede en estos tiempos de pandemia).
Una vez realizada la denuncia penal la Fiscalía que instruyó la causa dispuso que se le realicen a la víctima las pericias psicológicas correspondientes.
Así fue cómo se realizaron las pruebas y constataciones, cuyo resultado no admiten discusiones, señaló el abogado querellante.
Acción fiscal
La causa fue elevada a juicio en 2015 por el entonces fiscal Gustavo Atienza, aunque en un primer momento la defensa apeló la decisión del fiscal y, para evitar llegar a juicio de partes, ofreció resarcir con 50 mil pesos los daños causados en la joven.
De acuerdo a lo que contempla el Código Penal, la única forma de dar por extinguido el curso de la causa es a través de un arreglo por conciliación o reparación integral del daño ocasionado.
De todas maneras, que ello ocurra, la víctima, en este caso Victoria Puccetti, debiera prestar su conformidad a través de un documento firmado de su puño y letra.
El juicio se iniciará hoy, después de seis años de la denuncia penal y de cinco años de elevado a la Cámara del Crimen para su debate, porque en diciembre pasado el abogado codefensor de las acusadas, Roberto Javier Marcos, por un lado, y Eduardo Rodríguez, por otro, adujeron distintas razones para no iniciar el mismo.
En 2015, cuando la causa fue elevada a juicio por el otrora fiscal Atienza sostuvo en sus fundamentos que los acosos fueron reiterados, tuvieron un grave impacto en la víctima y dejaron “consecuencias psicológicas”.
Aclaró que, si bien “no hubo golpes físicos, fueron actos de humillación severos”, dado que “era burlada y perseguida por no adherir a determinados modismos”.
La pena prevista en el Código Penal puede alcanzar los dos años de cárcel, por lo que ya se puede anticipar que ninguna de las acusadas, si son culpables, será recluida.
La audiencia que comenzará hoy será presidida por la jueza Eve Flores, en tanto actuará como fiscal de Cámara Francisco Márquez; mientras que los abogados Martín Silvano ejercerá la defensa, y Víctor Daghero, junto a la coparticipación de los ya mencionados Eduardo Rodríguez y Javier Marcos, defenderán a las tres jóvenes acusadas.
