La autopsia confirmó que Orozco disparó desde menos de 10 metros de distancia
El fiscal René Bosio (foto) recibió ayer el informe preliminar de la autopsia realizada por el médico forense Gustavo Rodríguez sobre el cadáver de Rafael Antonio de las Mercedes Sosa (70), el jubilado villanovense que fue asesinado de un escopetazo por Marcos Emmanuel Orozco (28), el pasado domingo a pocos metros del puente sobre el arroyo Algodón, en proximidades de la vecina localidad.
Según la necropsia, el disparo se efectuó desde una distancia de entre cinco y 10 metros, y el cono de dispersión de la perdigonada abarcó unos 50 centímetros de diámetro, alcanzando a la víctima sobre su flanco izquierdo, por lo que comprometió la región costal, el corazón y el pulmón.
El informe precisa que se extrajeron del cuerpo 62 perdigones de escopeta de 2 milímetros cada uno (sin orificios de salida) y que la causa eficiente de la muerte es “shock hipovolémico por hemotórax, por múltiples heridas por proyectil de arma de fuego”.
Finalmente, Rodríguez confirma que la etiología médico-legal probable es “homicidio”, calificación legal genérica que fijó el fiscal Bosio al imputar a Orozco como presunto autor de “homicidio calificado por uso de arma de fuego”.
Cabe recordar que Sosa fue atacado cuando pescaba junto a su amigo Rubén David Lehmann (60), quien salvó su vida milagrosamente ya que solo sufrió lesiones leves.
Tal como lo informó El Diario en su edición de la víspera, el instructor de la causa le atribuyó a Orozco el delito de “homicidio calificado por uso de arma de fuego en grado de tentativa” en relación a Lehmann.
El agresor será indagado mañana a las 10 y que para tal efecto ya designó como defensor al joven abogado villamariense Alfonso José Martín.
