Nuevos incendios en los barrios y más bomberos a las sierras
Fuego en todas partes
Siguen los incendios a los cuatro vientos. Gran despliegue de los bomberos en la ciudad y en las serraníasCasi 40 bomberos trabajaron entre las 15.40 y las 19.30 de ayer en distintos sectores de Villa María para contener y sofocar las llamas, en otra jornada signada por los incendios de pastizales, arbustos, plantas y residuos.
Al mismo tiempo, otros seis efectivos locales, en dos unidades, viajaron hasta el Departamento Deán Funes, para sumarse al combate contra el fuego en el siniestro declarado el sábado pasado en Cerro Negro, en el paraje serrano de Villa Albertina (ver página 12), ubicado en el norte cordobés.
En Villa María
Entre las 15.40 y las 18 cuatro unidades con 17 efectivos se desplazaron hasta Costa Rica y avenida Perón, en barrio Las Playas, donde se declaró un nuevo incendio de pastizales que puso en riesgo viviendas cercanas.
Solo 10 minutos después, hasta las 19.30, otras cinco dotaciones, con 20 bomberos, hicieron lo propio en Figueroa Alcorta y Lago Argentino, en barrio Los Olmos, donde se produjo otra extensa quema.
En las sierras
Mientras tanto, poco después de las 15.30 partieron desde el cuartel central de los bomberos locales dos nuevas unidades con seis voluntarios rumbo al norte cordobés, a fin de sumarse a la lucha con el fuego en el área serrana.
Durante la jornada el jefe del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Villa María, Gustavo Nicola, envió el siguiente mensaje: “Se está complicando por intensificación de los vientos. Las dotaciones trabajan en tratar de evitar que el fuego llegue a las viviendas” de los lugareños, quienes debieron ser evacuados.
En ese punto de la provincia trabajaron ayer más de 150 bomberos (cinco de ellos de Villa María) para combatir el incendio forestal, con la colaboración de varios aviones hidrantes.
Durante las primeras horas de la tarde de la víspera aún se continuaba con el denodado esfuerzo para contener las llamas y se habían multiplicado los focos en Villa Albertina, Cañada del Río Pinto, Ongamira, Todos los Santos e Ischilín.
Juan Fernández Ocampo, residente en la zona afectada destacó la tarea de los servidores y dijo: “Es una locura el trabajo que les toca hacer a los bomberos”, sobre todo por la rotación de los vientos y el despliegue por parajes escarpados e inaccesibles.
