Por videoconferencia - Cuatro años de prisión efectiva y multa de 18 mil pesos
Segunda condena para un albañil que tenía armas y mucha cocaína
Se trata de Darío Ramírez, a quien al ser detenido en barrio San Martín, en marzo de 2019, le secuestraron más dos kilos de cocaína, una pistola, un revólver, 140 proyectiles de distintos calibres y otros elementos. La sanción anterior, impuesta en 2018, no está firme
El juez Félix Martínez le impuso ayer una condena de cuatro años de prisión de cumplimiento efectivo y multa de 18 mil pesos a un trabajador de la construcción y narcomenudista de barrio San Martín, en cuyo domicilio la Policía encontró más de 2,2 kilos de cocaína, marihuana, dos armas de fuego, gran cantidad de proyectiles y otros objetos.
Darío Víctor Ramírez (41) confesó todos los hechos delictivos que se le atribuían y fue declarado autor responsable de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”, “tenencia de arma de guerra reiterada”, “encubrimiento” y “amenazas calificadas reiteradas”, en el marco de un juicio por videoconferencia realizado en la Cámara del Crimen local.
Ramírez, nacido en Villa María el 11 de enero de 1979, está detenido desde el 22 de marzo de 2019, cuando personal de la División Investigaciones de la Unidad Departamental General San Martín allanó su domicilio de Santiago del Estero 2763.
En el inmueble, los efectivos incautaron exactamente 2.274 gramos de cocaína, 60 gramos de marihuana, una pistola calibre 9 milímetros marca FM Hi Power, un revólver calibre 38 marca Taurus, un cañón de escopeta calibre 12/70, 31 proyectiles calibre 357 Magnum, 110 balas de distintos calibres (9 mm, 32, 38 Special y 380), 13 cartuchos de escopeta y una balanza digital.
Todo empezó...
El procedimiento policial no fue casual. Los investigadores de la Departamental estaban tratando de esclarecer una balacera registrada el día anterior frente a una vivienda de barrio San Nicolás.
En efecto, alrededor de la 1.30 de la madrugada del jueves 21 de marzo, desde un vehículo en movimiento, se efectuaron varios disparos de arma de fuego frente a la casa de Brian Cáceres, ubicada en la primera cuadra de calle Pierantonelli.
Minutos después, Gladys Otín (madre de Cáceres, quien había salido de la cárcel pocas semanas antes), radicó la denuncia e informó a la Policía que el rodado en cuestión era un Honda Civic gris oscuro. Con ese dato, efectivos de la Patrulla Preventiva interceptaron el coche en calle La Rioja al 1900, en barrio Ameghino, y detuvieron a sus dos ocupantes: Walter Raúl Ramírez (34) y su pareja, Karen Juliana Gómez (24), afincados en Formosa 2368, también en barrio San Martín.
Al requisar el rodado, encontraron poco más de 1.700.000 pesos en billetes de 100, 500 y 1.000, además de 4.000 dólares en billetes de 10 y 50.
Las autoridades sospechaban entonces que una tercera persona había participado en la balacera, por lo que durante toda la jornada del jueves se llevaron a cabo distintas averiguaciones y diligencias investigativas con el objeto de ubicar al sospechoso. Así llegaron a Darío Ramírez, hermano mayor de Walter.
Otra vez procesado
Aunque finalmente no se pudo probar si el albañil y narcomenudista participó de aquel incidente en el San Nicolás, la droga y las armas secuestradas en su casa fueron elementos más que suficientes como para detenerlo y procesarlo por los delitos que, finalmente ayer, derivaron en su segunda condena en casi dos años y tres meses.
En efecto, Darío Ramírez fue sentenciado por primera vez el jueves 17 de mayo de 2018. Al cabo de un juicio abreviado, también realizado en la Cámara del Crimen villamariense, recibió una pena de cuatro años de prisión y multa de 120 mil pesos luego de ser declarado coautor de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización” (narcomenudeo), después de admitir que había vendido cocaína y marihuana.
Sin embargo, la Defensa de Ramírez presentó un recurso de casación y el fallo no quedó firme, por lo que dicha sanción no puede considerarse hasta que no se resuelva el diferendo legal planteado.
Zafaron del juicio
Walter Ramírez y Karen Gómez estuvieron un largo tiempo entre rejas, pero recuperaron la libertad y todavía deben responder como presuntos coautores de “amenazas calificadas por uso de arma”.
Los dos solicitaron una “probation” (suspensión del juicio a prueba) y evitaron tener que sentarse en el banquillo de los acusados junto a Darío, pero la situación procesal de la pareja aún no está definida, sobre todo la de Ramírez.
En tanto, aquella importante suma de dinero hallada en el Honda Civic en el que ambos circulaban está depositada en una cuenta del Poder Judicial, ya que todavía no se pudo determinar su procedencia, aunque tampoco se probó que fuera malhabida.
Los alegatos
Además del camarista Martínez, intervinieron en el juicio oral el fiscal Francisco Márquez y la abogada Florencia Vottero.
Tras la confesión de Ramírez, el titular del Ministerio Público solicitó una condena de cuatro años de cárcel y multa de 120 mil pesos, mientras que la defensora planteó la inconstitucionalidad de la escala penal y de la multa, por lo que pidió una pena de tres años de prisión efectiva para su cliente.
El magistrado hizo lugar al requerimiento de Vottero y declaró inconstitucional la escala prevista por el artículo 5º de la Ley 23.737, pero igualmente aplicó la sanción requerida por el fiscal, aunque la multa fue muy inferior: apenas 18 mil pesos.
En el fallo, el camarista dispuso también el decomiso de toda la sustancia estupefaciente secuestrada, además de 3.085 pesos, un automóvil Peugeot 207 (dominio MJZ 086), la pistola FM Hi Power con su cargador, el revólver Taurus, el cañón de escopeta, todos los proyectiles, la balanza digital y un teléfono celular secuestrados en la casa de Ramírez.
Además, resolvió restituir otro Peugeot, modelo 307 (patente GYG 354), propiedad de la concubina del condenado.
