Juicio por videoconferencia - Utilizó un revólver calibre 22 que, en realidad, era un encendedor

Condena unificada de cuatro años por un asalto con arma de utilería

La pena recayó en Leonardo Marchisio, un joven varillense que fue hallado culpable de un robo perpetrado el 5 de agosto en un maxiquiosco de Pozo del Molle. En tanto, Adrián Varas recibió una sanción de tres años de ejecución condicional y mantuvo la libertad
miércoles, 24 de junio de 2020 · 08:00

Dos jóvenes de Las Varillas fueron condenados ayer en la Cámara del Crimen local por un asalto perpetrado hace casi 11 meses en la localidad de Pozo del Molle, donde uno de ellos se apoderó de poco más de 4.000 pesos luego de amenazar de muerte a tres mujeres, utilizando para ello un encendedor con forma de revólver calibre 22.

Se trata de Leonardo Marchisio (26) y Adrián Nicolás Varas (28), quienes fueron hallados culpables del atraco cometido el 5 de agosto pasado en el maxiquiosco “Pepos”, ubicado en la esquina de Sarmiento y Buenos Aires de la vecina población.

El primero de ellos recibió una pena de tres años y seis meses de cárcel de cumplimiento efectivo luego de ser declarado autor responsable de “robo calificado por uso de arma de utilería”, a tenor de lo establecido por el artículo 166, último párrafo, segundo supuesto, del Código Penal de la Nación (ver “Qué dice la ley”), mientras que a Varas se le impuso una sanción de tres años de prisión de ejecución condicional -es decir, en suspenso- como “partícipe necesario” del mismo delito.

Como Marchisio estaba debiendo parte de una sentencia aplicada en 2014 por otro asalto a mano armada cometido en una estación de servicios de La Playosa, el camarista Félix Martínez unificó ambas condenas en cuatro años de prisión efectiva, accesorias de ley y costas.

 

Juez y partes

Como es práctica usual en el marco de la emergencia sanitaria por la pandemia de coronavirus, la audiencia de debate se realizó por videoconferencia. En el recinto ubicado en el quinto piso de los Tribunales de Villa María se reunieron el juez Martínez, el fiscal Francisco Márquez, los abogados Florencia Vottero, Roberto Marcos y Gastón Mossello (este último, oriundo de Carrilobo), el secretario Walter Rodríguez y el coimputado Varas, quien compareció en libertad.

En tanto, Marchisio siguió las alternativas del juicio oral desde la cárcel de barrio Belgrano a través del sistema de teleconferencia.

A poco de comenzadas las deliberaciones y tras la lectura de la acusación, Marchisio dijo que era inocente y negó haber intervenido en el asalto. Pero pocos minutos después, Varas echó por tierra la posición exculpatoria de su compañero de andanzas al admitir que había participado en el hecho, señalando que manejaba el automóvil Chevrolet Aveo de color bordó en el que ambos jóvenes llegaron a Pozo del Molle.

En su confesión, “Varita” (como lo apodan sus amigos) dijo que Marchisio lo acompañaba en el vehículo y que le pidió que parara en el maxiquiosco para comprar cigarrillos, pero que luego de unos pocos segundos salió corriendo del local comercial, se subió al coche y le dijo “rajemos que me la mandé”, en alusión a una “macana” que acababa de cometer.

Los dichos de Varas comprometieron seriamente la ya complicada situación procesal de Marchisio. Ocurre que una filmación tomada por una cámara de seguridad ayudó a identificar al asaltante, sobre todo por el corte de pelo que tenía y por el buzo y las zapatillas que llevaba puestos al momento del hecho, prendas que fueron secuestradas dos días después en su domicilio de Las Varillas.

 

Por 4.050 pesos...

El hecho por el que ambos fueron condenados en la víspera se produjo pocos minutos antes de las 4 de la tarde de aquel primer lunes de agosto del año pasado, cuando Marchisio ingresó al maxiquiosco con lo que parecía ser un revólver calibre 22 y apuntó a la cabeza de la clienta Tamara Clemente, a quien luego de amenazarla de muerte le sustrajo 50 pesos.

No conforme con el escaso botín, se dirigió a una de las empleadas del negocio, Jésica Carrizo, quien le dijo que el dinero estaba en la caja registradora, donde se encontraba Solange Tello, también trabajadora de dicho comercio, y bajo amenazas se apoderó de 4.000 pesos que había en la caja.

El ladrón salió corriendo por la puerta principal, subió al auto, que estaba a pocos metros, y ambos se dieron a la fuga.

La investigación policial posibilitó la detención de ambos sujetos el miércoles 7 de agosto en sus respectivos domicilios, ubicados en barrio Malvinas de Las Varillas.

 

Otros detalles

Leonardo Marchisio nació en Las Varillas el 20 de diciembre de 1993 y registra domicilio en Intendente Isidro Calvo Alvarez 468 de aquella ciudad. Al momento de ser detenido, trabajaba como empleado en una verdulería varillense y realizaba tareas de albañilería.

En tanto, Adrián Varas también nació en la ciudad ubicada a 80 kilómetros de Villa María, el 24 de abril de 1992, y está radicado en Defensa 160. Ayer indicó que se gana la vida trabajando en un campo y en un lavadero de autos.

 

Un delincuente con experiencia

Leonardo Marchisio no es un convicto primario. Tiene experiencia en eso de empuñar armas para cometer un asalto e incluso ya conoció el rigor de la Justicia de Villa María.

En efecto, el 4 de noviembre de 2014, este joven varillense recibió una pena de ocho años de prisión por un “robo calificado por uso de arma de fuego” a la YPF “Estilo” de La Playosa, cometido el 2 de marzo de 2013 junto a otro sujeto.

En ese mismo juicio fue hallado culpable de un “robo” perpetrado el 30 de abril de 2012, un “encubrimiento” (se le secuestró una bicicleta malhabida) y un “robo calificado por la participación de un menor” (sustrajo el estéreo de un auto tras romper una ventanilla), todos cometidos en Las Varillas.

Marchisio cumplió buena parte de aquella condena, pero quedó debiendo un año, 10 meses y 20 días. Parte de esa “deuda” judicial se unificó con la sanción impuesta en la víspera.

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