Juicio abreviado - Cuarto debate virtual por videoconferencia en la ciudad
Pena en suspenso y libertad para un iracundo boliviano
Filimón Mamani Villca admitió haber amenazado de muerte a su expareja con un cuchillo en un cortadero de ladrillo de la zona rural. Le impusieron una condena de seis meses de prisión de ejecución condicional y pudo salir de la cárcelLa camarista Edith Lezama de Pereyra le impuso ayer una pena de seis meses de prisión en suspenso a un hombre de nacionalidad boliviana por un episodio de violencia de género y ordenó su libertad ni bien concluyó la audiencia, que se realizó por el sistema de videoconferencia.
Se trata de Filimón Mamani Villca (34), oriundo de la ciudad de Potosí, quien estaba imputado como presunto autor de “amenazas calificadas por uso de arma blanca” en perjuicio de su expareja, Anselma Fabiola Zárate.
Como el fiscal Francisco Márquez y la defensora oficial Silvina Muñoz habían acordado solicitar la pena finalmente impuesta si Mamani Villca confesaba el hecho y se declaraba culpable, el juicio se realizó bajo la modalidad de trámite abreviado, con las características propias de los procesos orales que se vienen realizando por teleconferencia por la emergencia sanitaria.
Cada uno de los actores judiciales, ubicados en sus respectivos domicilios, y el acusado desde la cárcel de barrio Belgrano, se contactaron a través de computadoras conectadas a Internet para poder interactuar virtualmente.
Para la concreción de estos debates no presenciales se utiliza una aplicación denominada Jabber, de la empresa de telecomunicaciones Cisco. Se trata de una herramienta de videoconferencia adquirida por el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba que fue configurada, implementada y desplegada en prácticamente todos los tribunales de la provincia a raíz de la pandemia por coronavirus.
Reglas de conducta
Además de la pena impuesta, la jueza Lezama dispuso una serie de reglas de conducta que el convicto tendrá que cumplir taxativamente si quiere conservar la libertad.
Concretamente, deberá fijar domicilio, no ausentarse ni mudarse sin previa autorización del Tribunal de Ejecución, no consumir bebidas alcohólicas ni drogas, someterse a un tratamiento psicológico acorde a su problemática y, fundamentalmente, abstenerse de mantener cualquier tipo de contacto (personal, telefónico o por cualquier otro medio) con Zárate hasta que el Juzgado de Violencia Familiar disponga otra medida.
Violencia machista
El 9 de septiembre del año pasado, alrededor de la 1 de la madrugada, Mamani Villca se hizo presente en la vivienda de la mujer, emplazada en un cortadero de ladrillos ubicado sobre la ruta nacional 9, a la altura del kilómetro 548, entre Villa María y Cárcano, y portando un cuchillo tipo Tramontina de 27 centímetros de largo la amenazó de muerte.
“¡Te voy a cortar el cuello!”, le gritó a su expareja desde afuera y, enceguecido por los celos, agregó: “Dejame pasar a ver si el tipo está ahí”.
Afortunadamente el agresor verbal no pasó a los hechos y Zárate pudo relatar el violento incidente ante las autoridades, lo que derivó en la detención del iracundo sujeto pocas horas después.
