Al morir el hombre que fue apaleado hace una semana
Nelson Druetta y sus hijos ahora son investigados por homicidio
El deceso del hombre agredido, cuyos restos fueron trasladados ayer a Laboulaye, agravó los cargos contra los investigadosCon la muerte de Luis Martínez Vidal, el hombre de 55 años, oriundo de Laboulaye, que fue apaleado en Villa María durante la madrugada del pasado 24 del corriente, se complicó totalmente la situación procesal de Nelson Fabián Druetta, de 47 años, como así también la de sus dos hijos, Máximo Druetta Scheffer y Agustín Druetta Scheffer, de 18 y 21 años, respectivamente.
Lo que hasta principios de esta semana se trataba de una causa de “lesiones graves”, desde el mismo momento del fallecimiento de Martínez Vidal se transformó en “homicidio”, por lo que continúa la investigación del fatal desenlace.
Los restos de Martínez Vidal fueron trasladados a las 10 de ayer a la ciudad de Laboulaye, en el sur cordobés, donde recibieron sepultura en el cementerio del lugar.
La agresión
Todo ocurrió durante las primeras horas del jueves 24 último, horas previas a la celebración de la Nochebuena, en la vivienda situada en Entre Ríos 522 de Villa María, cuando la víctima se encontraba en compañía de Nicolás Héctor Ancovic, de 60 años.
Poco después llegó Nelson Druetta, vecino de la persona agredida, iniciándose una discusión, que concluyó cuando éste le asestó un golpe en la cabeza con un objeto contundente a Martínez Vidal y lo propio hizo con Ancovic.
Las lesiones
Una vez en el Hospital Regional Pasteur el médico policial constató que Martínez Vidal sufrió una fractura en el temporal derecho, con hematoma subdural en el flanco opuesto y edema cerebral, mientras que Ancovic resultó con heridas leves.
Mientras tanto, Druetta y uno de sus hijos fueron detenidos en el cruce de cortada San Cayetano y calle Roque Sáenz Peña, en Villa Nueva, donde la Policía observó el desplazamiento de ambos a bordo de un Ford Sierra gris en el que fugaron tras la agresión.
Durante la tarde del 24 del corriente la Policía consumó el allanamiento de la vivienda de los Druetta, instante en el que fueron arrestados los hijos, sospechados de estar involucrados en el mortal ataque.
