Cámara del Crimen - Lo habían detenido el 27 de junio en barrio Roque Sáenz Peña
Pena en suspenso y libertad para un mecánico local
Un mecánico y pintor de motos fue condenado ayer a tres años de prisión de ejecución condicional y pudo recuperar la libertad luego de pasar casi seis meses “a la sombra”, tras haber sido detenido en un operativo antidrogas realizado en barrio Roque Sáenz Peña de Villa María.
Se trata de Leandro Angel Genovessi (26), quien fue hallado culpable de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización” (narcomenudeo), aunque también fue declarado autor responsable de “robo simple” y “encubrimiento” por dos causas que tenía pendientes de 2013 y 2015, respectivamente.
Genovessi, nacido en Villa María el 29 de diciembre de 1993, había sido arrestado en horas de la madrugada del sábado 27 de junio del corriente año en su casa de Teniente Ibáñez 563 (donde además explotaba un taller de motos), en el marco de un procedimiento realizado por efectivos de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA).
De acuerdo con los datos proporcionados oportunamente por el detective mayor Ricardo González, de la FPA, “en la vivienda se incautaron dosis de cocaína fraccionadas, listas para ser vendidas; 30.320 pesos en efectivo y otros objetos relacionados con la causa investigada”.
En tanto, el Ministerio Público Fiscal MPF informó entonces que el sujeto aprehendido “ocultaba y vendía la droga en un taller de reparación de motocicletas que tenía en el garaje de su domicilio”.
Durante la audiencia realizada en la víspera a través del sistema de videoconferencia, Genovessi admitió su responsabilidad penal en todos los hechos, pero el juicio no fue abreviado ya que el fiscal Francisco Márquez y el abogado Marcelo Martín Silvano (presentes en el quinto piso de Tribunales) difirieron en el monto de la pena requerida al formular sus alegatos.
En efecto, el acusador público reclamó una condena de cuatro años de prisión efectiva (el mínimo previsto por el artículo 5º de la Ley 23.737), mientras que el defensor de Genovessi planteó la inconstitucionalidad de la escala penal establecida por dicha norma legal y luego pidió una sanción de tres años de cárcel en suspenso, sobre todo teniendo en cuenta que su cliente es un convicto primario y por la escasa cantidad de droga incautada (dos “ravioles” con un peso total de 0,9 gramo de cocaína).
Finalmente, al momento de dictar sentencia desde la ciudad de Córdoba (también se conectó por videoconferencia), la jueza Eve Flores de Aiuto hizo lugar al requerimiento de Martín Silvano, impuso la pena por él solicitada y ordenó la inmediata libertad del acusado, quien abandonó el penal de barrio Belgrano en horas del mediodía.
