Juicio por videoconferencia - Los dos confesaron su participación en el hecho
Cinco años y medio para el más agresivo y cinco para el cómplice
Las penas recayeron en Enri Zabala (cuarta condena) y Jonathan Fardini (primario), respectivamente, quienes protagonizaron un violento asalto a mano armada. El hecho ocurrió a comienzos de mayo de 2019 en barrio San MartínEl juez Félix Martínez condenó ayer a dos sujetos que, portando armas de fuego y uno de ellos con inusitada violencia, asaltaron a los miembros de una familia de Villa María y les sustrajeron una motocicleta, otros objetos de valor y dinero en efectivo.
Se trata de Enri Ramón Zabala (30) y Jonathan Nicolás Fardini Heredia (27), quienes recibieron penas de cinco años y seis meses, y cinco años de prisión, respectivamente, al cabo de un proceso oral realizado a través del sistema de teleconferencia que conectó la Cámara del Crimen local y el Establecimiento Penitenciario Nº 5.
Cuarta condena
Zabala fue declarado reincidente ya que es un convicto que registra otras tres condenas (entre diciembre de 2009 y marzo de 2017), en todos los casos por delitos contra la propiedad, mientras que Fardini se sentó por primera vez en el banquillo de los acusados, a pesar de tener antecedentes policiales y haber estado detenido un par de meses entre agosto y octubre de 2014.
El primero y más violento de los asaltantes fue declarado coautor de “violación de domicilio reiterado” (dos hechos), “robo calificado por uso de armas reiterado” (dos hechos), y autor de “abuso sexual simple calificado por uso de armas”, “resistencia a la autoridad” y “tenencia simple de estupefacientes”.
En tanto, Fardini fue hallado autor de “robo calificado por uso de arma cuya operatividad no se pudo acreditar” y coautor de “violación de domicilio reiterado” (dos hechos), “robo calificado por uso de armas reiterado” (dos hechos) y “tenencia ilegal de arma de fuego”.
De madrugada
El hecho delictivo en común que protagonizaron ambos individuos se produjo alrededor de las 5.30 de la madrugada del domingo 5 de mayo de 2019, cuando ingresaron a dos viviendas contiguas ubicadas en calle Tucumán 2648 y 2650, pertenecientes a los integrantes de una misma familia, encabezada por una mujer de apellido Almada.
Portando sendas armas de fuego, Zabala y Fardini irrumpieron en una de los inmuebles cuando el hijo de la dueña de casa estaba viendo televisión, mientras sus dos hermanas y una amiga se encontraban durmiendo.
Bajo amenazas de muerte y a cara descubierta, los asaltantes se apoderaron de una Honda XR, un televisor led, dos teléfonos celulares, 2.000 pesos, una campera, dos pares de zapatillas y una bolsa con mercaderías de almacén, ya que la familia tiene una despensa en una de las viviendas.
Durante el atraco, Zabala llevaba la voz cantante y fue quien actuó agresivamente con las víctimas, ya que Fardini -aunque armado- no fue violento. En esas circunstancias y utilizando la culata del revólver que portaba, el primero de ellos golpeó en la cabeza al único varón que había en el lugar.
“¿Qué escondés ahí?”
Minutos después, ya con la situación dominada y habiendo despertado y reducido a las tres mujeres, apuntó su arma contra una de las hijas de la dueña de casa y en tono amenazante le preguntó: “¿Qué escondés ahí? ¡Dame la plata!”
Zabala se refería al corpiño de la víctima, convencido de que allí había escondido dinero. Y en un arrebato, metió su mano entre los senos de la joven, cometiendo de ese modo el delito de “abuso sexual simple”, que en este caso es “calificado” porque lo hizo empuñando un arma de fuego.
Los delincuentes se dieron a la fuga con los objetos antes mencionados, pero fueron detenidos durante la tarde del mismo domingo, ya que habían sido reconocidos por los hijos de Almada, principalmente por ser “vecinos del barrio”.
Otros detalles
Enri Zabala nació en Villa María el 17 de marzo de 1990 y al momento de ser detenido estaba domiciliado en Lácar 257, departamento 107, en barrio Los Olmos de esta ciudad (antes vivió en Azcuénaga 253, barrio San Martín). Es peón de albañil y changarín, está casado y es padre de tres hijos menores.
En materia de antecedentes penales, fue condenado por primera vez el 11 de diciembre de 2009 (tenía apenas 19 años) por haber asaltado a un taxista, a punta de pistola, junto a quien por entonces era su pareja y a otro sujeto que nunca fue identificado. Le impusieron tres años de prisión efectiva.
Como era su primera condena, Zabala pudo obtener la “libertad condicional” a mediados de febrero de 2010, pero volvió a las andanzas pocos meses después y regresó a la cárcel.
En los últimos días de junio de 2011 tuvo que sentarse nuevamente en el banquillo de los acusados para responder por hechos de “robo en grado de tentativa”, “violación de domicilio”, “daño”, “privación ilegítima de la libertad” y “lesiones leves”.
En un segundo juicio abreviado, recibió una sanción de cinco años de cárcel, con declaración de reincidencia. Pero como estaba debiendo parte de la condena de 2009, se unificaron ambas sentencias y se le impuso una pena única de cinco años y seis meses de prisión.
En tanto, el 16 de marzo de 2017, Zabala fue condenado por tercera vez y, por tratarse de un convicto reincidente, que además tenía pésima conducta en la cárcel, tuvo que cumplir de manera íntegra la sanción de dos años y ocho meses de cárcel que le impusieron por “tenencia de arma de guerra” (le habían secuestrado una escopeta de caño recortado en la casa de calle Azcuénaga).
Con respecto a Jonathan Fardini, nació en la ciudad de Río Tercero el 4 de junio de 1993, pero al momento de ser arrestado por el asalto a la familia Almada estaba domiciliado en Tucumán 2512.
Soltero y papá de una niña menor, se ganaba la vida como albañil y, además, era empleado en una fábrica de ladrillos.
Después de confesar el hecho y al momento de declarar sobre condiciones personales, tanto Zabala como Fardini admitieron ser adictos a la cocaína.
Juez y partes
Además del juez Martínez, intervinieron en el juicio oral el fiscal de Cámara, Francisco Márquez, y las abogadas defensoras Florencia Vottero (Zabala) y Silvina Muñoz (Fardini).
Previo a la audiencia de debate, las partes habían acordado solicitar en sus alegatos las penas finalmente impuestas por el magistrado si los acusados confesaban su participación en el más grave de los hechos que se les atribuían, tal como ocurrió luego.
Locutor cordobés fue detenido por estafas con criptomonedas
El fiscal Enrique Gavier detuvo al locutor y presentador cordobés Edgar Nicolás Moreno y a otras siete personas, acusados de estafas piramidales con la criptomoneda “One Coin”. Moreno, conocido por ser presentador de eventos y locutor de Radio Suquía, está implicado en un esquema de engaños a través del sistema Ponzi, que entre sus variantes tiene la llamada “flor de la abundancia”. Es un sistema en el cual las personas ingresan y abonan a los inversores actuales los intereses obtenidos del dinero de nuevos inversores, en el cual la única manera de repartir beneficios requiere que los participantes recomienden y capten a más clientes para que los nuevos participantes produzcan beneficios.
