A tres días del crimen del médico en barrio Santa Ana
Llegó la hora de que declaren los detenidos
Prosigue la investigación del homicidio del médico Roberto Mercadal, mientras los únicos detenidos, Nicolás Altamirano y su pareja Sofía Radici, están a punto de ser indagados por la fiscal que instruye la causaLa jornada de ayer estuvo signada por la necesaria indagatoria de los sospechosos por parte de la Justicia para avanzar en la dilucidación plena del asesinato del médico Roberto Américo Mercadal, de 74 años, sangriento episodio que conmovió a Villa María y la zona.
Sin embargo, hasta que no se produzca la presentación formal de quienes ejercerán el rol de abogados defensores de, hasta ahora, los únicos dos detenidos en torno al caso, ninguno de ellos podrá ser requerido por la fiscal de Instrucción del Segundo Turno, Juliana Companys, quien lleva adelante la investigación.
Mientras tanto, prosiguen encarcelados Nicolás Maximiliano Altamirano, de 26 años, y su pareja Sofía Alejandra Radici, de 27, ambos muy comprometidos en torno al crimen del profesional de la salud en una vivienda de barrio Santa Ana.
Fuentes oficiales, tanto de la Policía como de la Justicia, confirmaron que Altamirano tiene antecedentes por más hechos relacionados con ilícitos contra la propiedad, situación que no comprende a la mujer, aunque esta habría obrado como “la llave” que llevó al médico a abrir la puerta de su vivienda, sin sospechar de las funestas intenciones de la pareja.
El nuevo jefe policial de la Unidad Departamental, por otro lado, Pedro Maldonado, informó durante la víspera que el crimen se habría perpetrado entre las 20 y las 21 del viernes pasado, es decir, poco después que Mercadal retornó de su trabajo en el centro de salud Hipólito Yrigoyen.
Maldonado precisó que los dos detenidos están sindicados de ser los supuestos autores de “homicidio criminis causae”, es decir, haber ultimado al septuagenario para facilitar la comisión del robo y, además, para eliminar todo testimonio que los pudiera implicar posteriormente, toda vez que Radici se conocía con la víctima. Asimismo, se indicó que el joven Altamirano sería adicto al consumo de estupefacientes.
El jefe policial subrayó el aporte de las cámaras de seguridad existentes en el sector donde se produjo el violento ataque, porque posibilitó conocer el desplazamiento de ambos detenidos antes y después de ocurrido el episodio, en el que Mercadal recibió 14 cuchillazos.
También implica gravemente a Altamirano y Radici el secuestro, durante los allanamientos, de distintos objetos que pertenecían al doctor alevosamente asesinado, cuyo cuerpo sin vida fue hallado al día siguiente (el sábado) por una nieta que concurrió a la casa, situada en Roma 190.
Crimen en Río Cuarto
Mientras los residentes en Villa María no encuentran explicaciones a lo ocurrido durante el pasado fin de semana con el asesinato del doctor Mercadal, lo propio ocurre con los vecinos de Río Cuarto, que durante las últimas horas vivieron el octavo homicidio, esta vez en barrio Alberdi, donde un joven de 19 años fue ultimado a balazos.
Al respecto, el fiscal de Instrucción de Primera Nominación, Pablo Jávega, informó que se avanza en la investigación del asesinato de Nicolás Bustos, hecho por el que hay un detenido y se sospecha que otro sujeto está involucrado.
Por el crimen fue apresado Mauro Brito, quien está imputado del delito de “homicidio calificado por el uso de arma de fuego”.
El fiscal no descartó que los asesinos se hayan equivocado de persona, ya que hay versiones que indican que el detenido tenía diferencias de vieja data con el hermano de la víctima.
Mientras tanto, otro joven de 17 años fue baleado en un parque en un hecho de robo.
El adolescente recibió un impacto en la zona lumbar y la bala quedó alojada en el intestino, por lo que se encuentra en estado delicado.
