Cámara del Crimen - En otro juicio condenaron a un joven de Oliva por un robo
Pena en suspenso y libertad para un joven de Etruria por “estupro”
Se trata de Agustín Ledesma, quien durante la madrugada del Año Nuevo que pasó tuvo sexo con una menor de edad. Aunque dijo que se trató de una “relación consentida”, la legislación reprime ese tipo de actos cuando la víctima tiene menos de 16 años
La jueza Eve Flores de Aiuto le impuso ayer una condena de tres años de prisión de ejecución condicional a un joven domiciliado en Etruria que mantuvo relaciones sexuales con una menor la noche de Año Nuevo 2020, por lo que recuperó la libertad ni bien concluyó la audiencia.
La sanción recayó en Agustín Antonio Ledesma (23), quien en el marco de un juicio realizado por videoconferencia fue declarado autor responsable de “abuso sexual con aprovechamiento de la inmadurez sexual de la víctima” -antiguamente denominado “estupro”-, un delito legislado por el artículo 120 del Código Penal de la Nación y reprimido con cárcel de tres a seis años.
Ledesma fue detenido poco después de consumado el hecho a pesar de que tanto él como la víctima dijeron que se había tratado de una “relación consentida”, lo que igualmente es castigado por la legislación argentina.
Al respecto, el artículo antes mencionado establece que “será reprimido con prisión o reclusión de tres a seis años el que realizare algunas de las acciones previstas en el segundo o en el tercer párrafo del artículo 119 (abuso sexual) con una persona menor de 16 años, aprovechándose de su inmadurez sexual, en razón de la mayoría de edad del autor, su relación de preeminencia respecto de la víctima, u otra circunstancia equivalente, siempre que no resultare un delito más severamente penado”.
La pena fue en suspenso porque Ledesma no posee antecedentes penales. Asimismo, el acusado confesó el hecho y posibilitó que el juicio se realizara bajo la modalidad de trámite abreviado, es decir sin que se receptaran testimonios.
Como la causa era de instancia privada, el debate se realizó a puertas cerradas, pero a través del sistema de teleconferencia como consecuencia de la crisis sanitaria por la pandemia de coronavirus.
En el recinto de la Cámara del Crimen de Villa María se reunieron el fiscal Francisco Márquez, la defensora oficial Silvina Muñoz y la secretaria Gabriela Sanz; la magistrada presidió el juicio desde su domicilio particular, en la ciudad de Córdoba, mientras que Ledesma siguió las alternativas del proceso oral desde el Establecimiento Penitenciario Nº 5, donde estaba alojado desde los primeros días de enero y que abandonó.
Segunda condena
En otro juicio de trámite abreviado, la camarista Edith Lezama de Pereyra condenó a un joven albañil oriundo de Oliva por un robo domiciliario perpetrado hace casi 12 meses en aquella ciudad.
Gonzalo Norberto Flores Castro (25) recibió una sanción de un año y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo, con declaración de reincidencia, por los delitos de “violación de domicilio” y “robo”, cometidos el 3 de noviembre de 2019.
Flores Castro, alias “Guachín”, nació en la capital provincial el 18 de enero de 1995, aunque prácticamente se crió en Oliva, ciudad donde además cometió varios hechos en los últimos años, a tal punto que ya fue condenado dos veces por delitos contra la propiedad, motivo por el cual fue declarado reincidente.
Con último domicilio en Concejal Pierantonelli 65, en barrio San Nicolás de Villa María, este joven trabajador de la construcción y changarín fue declarado coautor del atraco perpetrado en la casa de Soledad Mattis, ubicada en Río Negro 829 de Oliva, donde sustrajo una cartera marca Adidas que contenía 11.000 pesos, una billetera con algo más de dinero y otros elementos de menor valor.
Y decimos coautor porque “Guachín” no actuó solo: lo hizo acompañado por Nelson Sebastián Guzmán, también vecino olivense, quien no llegó a sentarse en el banquillo de los acusados porque solicitó una “probation” (suspensión del juicio a prueba de tareas comunitarias) ya que carecía de antecedentes penales.
En cambio, Flores Castro fue condenado por primera el 17 de mayo de 2017, día en que la Justicia villamariense le impuso tres años de prisión efectiva luego que confesara haber robado en dos viviendas de Oliva y una moto, además de provocarle daños a un rodado similar.
Finalmente, cabe señalar que, además de la magistrada, intervinieron en la audiencia de debate el fiscal Márquez y la asesora letrada Muñoz.
