Juicio abreviado - Confesó el hecho ocurrido el 11 de junio en Villa María
Pena unificada de cuatro años para un albañil que volvió a las andanzas
Se trata de Emiliano Ortiz, quien fue condenado por segunda vez en apenas siete meses. Ahora le impusieron tres años y medio de prisión por intentar asaltar a un taxista con un cuchillo, pero tenía pendiente parte de una sanción aplicada en marzo
Un joven trabajador de la construcción fue condenado ayer por segunda vez en el año, en un lapso de siete meses, y recibió una condena unificada de cuatro años de prisión de cumplimiento efectivo al cabo de un juicio oral y público realizado por videoconferencia.
Emiliano Gabriel Ortiz (21) fue declarado culpable de “robo calificado por uso de arma en grado de tentativa”, delito por el cual le impusieron tres años y seis meses de cárcel. Pero como estaba debiendo parte de una sanción aplicada a mediados de marzo, también por hechos contra la propiedad, se unificaron ambas sentencias en una única pena de cuatro años.
Ortiz, nacido en la localidad de Arias, ubicada en el sureste cordobés, volvió a sentarse en el banquillo de los acusados a poco más de cuatro meses de ocurrido el hecho por el cual fue condenado.
En efecto, en horas de la noche del jueves 11 de junio pasado, este albañil domiciliado en barrio San Nicolás subió a un vehículo Chevrolet Prisma afectado al servicio de taxis de la empresa Co-Taxi (interno 325) en la esquina de bulevar España y San Juan.
A punta de cuchillo
En las inmediaciones de España y Corrientes, a solo cuatro cuadras del punto de ascenso, Ortiz extrajo de entre sus ropas un cuchillo con el que amenazó de muerte al conductor del coche de alquiler, Alfredo Fernández.
Sin embargo, el trabajador del volante reaccionó rápidamente y, tras frenar el coche en medio de la calle, pidió ayuda a través del sistema de comunicaciones de la unidad. Esa imprevista circunstancia no solo permitió que desde la central de la empresa alertaran a la Policía, sino que además puso en fuga al delincuente, quien se bajó del taxi a las apuradas y salió corriendo.
De todos modos, la rápida intervención de efectivos de la Patrulla Preventiva posibilitó que Ortiz fuera detenido minutos más tarde, cuando se ocultaba en el jardín del frente de una vivienda ubicada no muy lejos de España y Corrientes.
Jueza y partes
La audiencia de debate de la víspera fue presidida por la camarista Eve Flores de Aiuto y contó con la participación del fiscal Francisco Márquez y de la abogada defensora María Teodora Perassi Silva.
Como Ortiz confesó su responsabilidad penal en el hecho que se le atribuía, el juicio se realizó bajo la modalidad de trámite abreviado, es decir sin receptarse testimonios en la sala e incorporándose por lectura toda la prueba colectada en el expediente.
A la hora de los alegatos y como consecuencia de un acuerdo previo entre las partes, tanto el Ministerio Público como la Defensa coincidieron en solicitar la pena finalmente impuesta por la magistrada, que dejará al albañil en la cárcel hasta por lo menos noviembre de 2021.
Si bien ambas sentencias son de cumplimiento efectivo, Ortiz no fue declarado reincidente por una cuestión procesal por lo que, con buena conducta y una pericia psicológica favorable, podrá acceder al beneficio de la “libertad condicional” cuando complete las dos terceras partes de la condena unificada que recibió ayer, dentro de poco más un año.
Primera condena
En materia de antecedentes, cabe señalar que el 13 de marzo pasado, Ortiz fue condenado a tres años de prisión efectiva luego que confesara haber cometido seis delitos en los primeros meses de 2019 en los barrios Los Olmos, Nicolás Avellaneda y Carlos Pellegrini de Villa María y en la ciudad de San Francisco.
Al cabo de otro juicio abreviado, en el que lo defendió la asesora letrada Silvina Muñoz, fue declarado autor responsable de tres robos, dos estafas y un hecho de “amenazas calificadas”. Cabe señalar que dos de las víctimas eran justamente taxistas que fueron asaltados durante los viajes.
Luego de admitir su culpabilidad en todos los ilícitos y de reconocer que es adicto a los estupefacientes, Ortiz dijo entonces que había delinquido “para conseguir dinero” y, de ese modo, “poder comprar drogas”.
