Maratón de juicios - Histórica jornada en la Cámara del Crimen de Villa María
Siete condenas y una absolución en seis causas por narcomenudeo
Gonzalo Oviedo, Leonardo Robiglio, Karina Jalil y Pablo Peralta recibieron penas de tres años de prisión efectiva; Ariel Sánchez y Diego Fantino, un año y cinco meses; Nicolás Mogica, un año; mientras que Gino Robiglio compareció en libertad y fue absuelto de culpa y cargo
Seis hombres y una mujer fueron condenados ayer en la Cámara del Crimen de esta ciudad, en un día histórico para la Justicia villamariense, ya que nunca se habían realizado seis audiencias de debate en una misma jornada.
Todos los procesos tuvieron un común denominador: se trataba de causas por narcomenudeo (es decir, tener o vender drogas en pequeñas cantidades), que fueron elevadas a juicio por el fiscal de Lucha contra el Narcotráfico de esta ciudad, Walter Gesino, y que el camarista Félix Alejandro Martínez presidió a lo largo de una maratónica sesión que comenzó a media mañana y concluyó minutos antes de las 15.
En resumidas cuentas, recibieron penas de tres años de prisión de cumplimiento efectivo Gonzalo Javier Oviedo (24), Leonardo César Robiglio (35), Karina Romina Jalil (40) y Pablo Miguel Peralta (43), todos luego de ser declarados culpables de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”.
En tanto, Ariel Orlando Sánchez (41) y Diego Alejandro Fantino (40) fueron condenados a un año y cinco meses de cárcel, mientras que a Nicolás Ezequiel Mogica (27) se le impuso una sanción de un año de prisión, todos por “tenencia simple de estupefacientes”.
Uno solo absuelto
El único procesado que compareció en libertad es Gino Paolo Robiglio (21), quien fue absuelto de culpa y cargo en relación a un hecho de “tenencia simple de estupefacientes” que se le atribuía.
Cabe señalar que, además del juez Martínez, intervinieron en los seis juicios el fiscal de Cámara, Francisco Márquez, y el secretario Daniel Rodríguez. Asimismo, los abogados Jorge Bustos y Sebastián Elía participaron como defensores en dos audiencias cada uno. Los otros letrados actuantes fueron Eduardo Rodríguez, David Bazán Carricaburu, Florencia Vottero y María Teodora Perassi Silva, quien debutó en un proceso penal.
Primera audiencia
El primero en sentarse en el banquillo de los acusados fue Nicolás Mogica, un joven mecánico de autos y motos que fue detenido el 26 de octubre del año pasado en barrio San Martín, oportunidad en que se le incautaron casi 150 gramos de picadura de marihuana.
Si bien llegó a juicio acusado de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”, la prueba colectada en el expediente no permitió corroborar fehacientemente que su objetivo haya sido el de vender la droga, por lo que el propio fiscal solicitó el cambio de calificación legal y pidió la pena finalmente aplicada por el magistrado.
Además de recibir una condena de un año de prisión efectiva (por el tiempo que lleva detenido, quedó a un paso de obtener la “libertad condicional”), Mogica deberá pagar una multa de 15 mil pesos, tal como lo establece la Ley Federal de Estupefacientes Nº 23.737 que reprime la tenencia y la comercialización de drogas.
Detenido en Ticino
En la segunda audiencia de la jornada compareció Gonzalo “Lalo” Oviedo, un albañil nacido y domiciliado en Ticino, localidad en la que fue arrestado el 1 de septiembre de 2018 luego de secuestrársele 68 gramos de marihuana y 159 “tucas”, nombre con el que se conoce a las colillas de cigarrillo que contienen restos de cannabis sativa.
El joven trabajador de la construcción también confesó los hechos que se le atribuían (tenía pendientes otras dos causas por narcomenudeo), por lo que fue declarado autor responsable de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización reiterada” (tres hechos) y se le impuso una multa de 15 mil pesos.
En los alegatos, el fiscal Márquez solicitó una pena de cuatro años de prisión, mientras que el abogado Bustos pidió que la condena fuera de tres años luego de plantear la inconstitucionalidad de la escala penal prevista por la legislación, invocando un fallo del Tribunal Superior de Justicia que sentó jurisprudencia al respecto.
En su sentencia, el juez Martínez hizo lugar al planteo del defensor y le impuso a Oviedo tres años de cárcel de cumplimiento efectivo.
Mucha marihuana
En el tercer juicio comparecieron Leonardo Robiglio y su sobrino Gino, quienes fueron detenidos el 6 de enero de 2018 durante un procedimiento realizado en un lavadero de autos y cochera de calle Müller al 400, propiedad del primero.
En esa oportunidad, la Policía le incautó al primero de ellos tres “ladrillos” y medio de picadura de marihuana compactada, por un peso total que superaba los 2.300 gramos, además de cuatro plantas y hojas sueltas de cannabis sativa y 280 semillas del mismo alucinógeno que fueron halladas en su domicilio particular.
En tanto, en el bolsillo de la bermuda de Gino Robiglio se encontró un envoltorio con seis gramos de marihuana, por lo que pudo recuperar la libertad poco después.
“Me hago responsable y estoy arrepentido por el daño causado; pido disculpas a la sociedad”, dijo Leonardo al declarar en la sala.
En tanto, su sobrino admitió que la droga que se le incautó le pertenecía, pero afirmó que era “para consumo personal”.
En los alegatos, el fiscal pidió una pena de cuatro años para el mayor de los Robiglio y que se lo declarara reincidente porque registra dos condenas por el mismo delito, impuestas en 2010 y 2013. Además, solicitó un año de cárcel para Gino.
Por su parte, el abogado Rodríguez planteó la inconstitucionalidad de la escala penal y solicitó una condena de tres años para Leonardo, mientras que Bazán Carricaburu reclamó la absolución lisa y llana de su joven cliente.
Vendía en su casa
En la cuarta audiencia, el juez Martínez le impuso una condena de tres años de prisión de cumplimiento efectivo a Karina Jalil, quien fue detenida el 5 de noviembre del año pasado en su casa de barrio El Botánico, donde la FPA le incautó 238 “ravioles” de cocaína, con un peso de aproximadamente 250 gramos.
Del mismo modo que en los casos anteriores, Márquez pidió una pena de cuatro años de prisión efectiva y que se le aplique una multa de 15 mil pesos, al tiempo que la abogada Vottero reclamó una sanción de tres años, pero de ejecución condicional (es decir, en suspenso), luego de plantear la inconstitucionalidad de la escala penal.
Con buena conducta y una pericia psicológica favorable, la narcomenudista podría obtener la “libertad condicional” en breve ya que lleva poco más de nueve meses entre rejas.
No era un “Kinder”
El quinto juicio tuvo en el banquillo de los acusados a Pablo Peralta, alias “el Macho”, al que le incautaron un envoltorio que contenía cocaína cuando fue detenido el 29 de diciembre pasado, circulando por la exruta de tránsito pesado.
Curiosamente, Peralta llevaba la droga oculta en el interior del calzoncillo, entre sus genitales, más precisamente en el pequeño envase plástico que se vende con los conocidos huevos de chocolate “Kinder”.
Del mismo modo que en los casos anteriores, el fiscal pidió cuatro años de cárcel y multa de 15 mil pesos, mientras que los codefensores, Elía y Perassi Silva, plantearon la inconstitucionalidad de la norma antes mencionada y solicitaron que la pena fuera de tres años, a lo que finalmente accedió el magistrado interviniente.
Cabe señalar que por el tiempo que lleva detenido y por tratarse de un convicto primario, “el Macho” podría acceder a la “libertad condicional” el próximo 29 de agosto, cuando cumplirá ocho meses entre rejas.
Semáforo “cómplice”
En la sexta y última audiencia de debate fueron condenados el santafesino Ariel Sánchez y el marplatense Diego Fantino, quienes fueron detenidos el 14 de marzo de 2018 luego de ser interceptados por la Policía por cruzar un semáforo en rojo en la esquina de Buenos Aires y la exruta pesada.
Al ser requisado el Volkswagen Gol en el que circulaban, se encontró un envoltorio que contenía 23 gramos de cocaína. Asimismo, se constató que el primero de los nombrados tenía abierta otra causa por narcomenudeo que databa del año 2016, cuando le secuestraron un par de “ravioles” con casi tres gramos de esa droga.
El defensor de ambos sujetos, Sebastián Elía, también planteó aquí la inconstitucionalidad de la escala penal y logró evitar que el juez Martínez les impusiera la pena requerida por el fiscal de Cámara (cuatro años).
Tanto Sánchez como Fantino recuperarán la libertad el miércoles de la semana que viene, ya que ese día cumplirán totalmente la pena impuesta en la víspera, es decir un año y cinco meses.
Una iniciativa judicial que dio sus frutos
Preocupado por la gran cantidad de presidiarios sin condena que están alojados en la cárcel local y ante la necesidad de impartir justicia en tiempo y forma, el presidente de la Cámara del Crimen de Villa María, Félix Martínez (foto), programó una jornada atípica para los Tribunales y logró su cometido: realizar la mayor cantidad de juicios posibles relacionados con una misma problemática. Así, pudo avanzar rápidamente con seis causas por narcomenudeo que involucraban a ocho personas.
