Cámara del Crimen - “Tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”
Condenada por narcomenudo
Se trata de María Cristina Henríquez Parra, una chilena que vendía cocaína frente a una estación de servicio de Villa María. En otro juicio, fueron sentenciados los hermanos Ariel y Cristian Guillén, dos convictos reincidentes domiciliados en OlivaEl camarista Félix Martínez le impuso ayer una sanción penal de tres años de prisión de cumplimiento efectivo a una ciudadana chilena que vendía drogas en uno de los accesos a Villa María, donde también se ganaba la vida ejerciendo la prostitución.
María Cristina Henríquez Parra (51) fue declarada culpable de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”, como consecuencia de haber sido detenida el 10 de diciembre de 2018 en las inmediaciones de una estación de servicio ubicada en el cruce de la ruta nacional 9 (trazado viejo) y avenida Raúl Borrás (ingreso a la Fábrica Militar), en barrio Villa Albertina.
Durante el arresto, la Policía secuestró del interior de la cartera de la mujer siete envoltorios que contenían un total de 3,3 gramos de clorhidrato de cocaína, por lo que fue procesada por narcomenudeo por el fiscal de Lucha contra el Narcotráfico, Walter Gesino.
Henríquez Parra nació en la capital chilena, pero desde hace más de tres décadas vive en la Argentina. Al momento de ser privada de la libertad estaba radicada en barrio Rivadavia, aunque antes también estuvo domiciliada en Villa Nueva.
Al declarar sobre condiciones personales, dijo que era una prostituta “con mucha experiencia” (sic), aunque también se desempeñó como doméstica, niñera y empleada en un geriátrico. Asimismo, confesó que consume cocaína para mantenerse de pie durante las más de 10 horas que ofrece sus servicios sexuales.
Intervinieron en el debate el fiscal Francisco Márquez y el abogado Jorge Bustos. En su alegato, el acusador público pidió cuatro años de cárcel para Henríquez Parra, mientras que el defensor solicitó un año y dos meses; subsidiariamente, planteó la inconstitucionalidad de la escala penal y que se le impusieran tres años.
Hermanos reincidentes
En otra audiencia de debate, la Justicia local condenó a los hermanos Ariel Eduardo (25) y Cristian Adrián Guillén (24), dos jóvenes albañiles que protagonizaron diferentes hechos delictivos en la ciudad de Oliva, donde están radicados.
Se trata de dos convictos reincidentes, quienes confesaron haber cometido los ilícitos que se les atribuían, por lo que el juicio fue de trámite abreviado.
Ariel, alias “Orión”, recibió una pena de seis meses de cárcel por un “hurto simple”, pero como estaba debiendo parte de una sanción anterior, se unificaron ambas condenas en dos años y tres meses.
En tanto, Cristian, apodado “Chucky”, fue sentenciado a un año de prisión por hechos de “amenazas”, “lesiones leves” y “hurto”, pero esa sanción se unificó en un año y tres meses con otra pena que no había terminado de cumplir.
Los hermanos Guillén, nacidos en Córdoba capital, fueron defendidos por el abogado craikense Manuel Toledo, actualmente domiciliado en Oliva.
