Fue impactado por un camión, cuyo conductor se dio a la fuga sin auxiliarlo

Joven ciclista encontró la muerte en la ruta 9, cerca de Ballesteros

Se trata de Víctor Belozo, un santafesino de 21 años que estaba radicado en barrio San Martín de esta ciudad. La Policía busca al transportista implicado en el hecho y procura esclarecer otros detalles del siniestro, ya que la bicicleta había sido robada el miércoles en Morrison
viernes, 21 de junio de 2019 · 10:23

Un joven domiciliado en Villa María perdió ayer la vida al ser embestido sobre la ruta 9 (trazado viejo), en inmediaciones de Ballesteros, cuando circulaba en una bicicleta de competición que había sido robada horas antes en la vecina localidad de Morrison.

El cuerpo sin vida de Víctor Alejandro Belozo (21) fue hallado poco después de las 8 de la mañana a la altura del kilómetro 539 de la carretera nacional, por lo que minutos más tarde concurrieron al lugar de la tragedia efectivos de la Comisaría y del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de aquella población.

La Policía pudo establecer que el ciclista fue impactado por un vehículo que circulaba en el mismo sentido y cuyo conductor se dio a la fuga, motivo por el cual se trata de localizar el rodado para identificar a la persona que lo conducía y abandonó a Belozo a su suerte, sin prestarle auxilio.

Con el correr de las horas, los uniformados corroboraron que la bicicleta siniestrada, marca Venzo, de color negro, con calcos verdes y blancos, había sido robada el miércoles en la localidad de Morrison, por lo que también se investiga si el joven tuvo alguna vinculación con ese hecho.

Belozo, apodado “Canchinchita” o “Tato”, había nacido el 4 de mayo de 1998 en la provincia de Santa Fe y, según un padrón consultado por El Diario, estuvo domiciliado en Juan Díaz de Solís 1284, en la capital de la vecina provincia.

Sin embargo, en la actualidad estaba radicado en Tucumán 3368, en barrio San Martín, según lo confirmó la empresa Itatí, que está a cargo del servicio fúnebre. La información necrológica añade que los restos del joven están siendo velados en la sala de Manelli, ubicada en bulevar Vélez Sarsfield y General Paz, y recibirán sepultura hoy a las 16 en el cementerio La Piedad.

 

Venía de Morrison

Con respecto al accidente, una fuente policial precisó que el impacto se produjo sobre la mano que va de Morrison a Ballesteros (es decir, de sureste a noroeste), a unos 8.000 metros del ingreso principal a la segunda localidad.

Tal como se puede apreciar en una de las fotos que ilustran esta nota, la bicicleta quedó a la par de la carpeta asfáltica y el cadáver de Belozo a poco más de un metro del rodado, sobre los pastizales de la banquina.

De acuerdo a esos datos, todo hace presumir que el ciclista circulaba hacia Ballesteros y que fue impactado o rozado por un vehículo que iba en el mismo sentido, produciéndole al joven graves heridas que le ocasionaron la muerte.

En tanto, la Policía todavía no pudo establecer la hora exacta en que se produjo el siniestro, ya que por el frío reinante al momento de ser hallado el cuerpo, no se logró determinar cuánto tiempo llevaba tirado en la banquina.

En principio, se especula que el hecho ocurrió entre las 23.30 del miércoles y las 8 de la mañana de ayer, aunque ese dato es materia de investigación por parte de la Fiscalía de Instrucción de Bell Ville, que está a cargo de las actuaciones.

 

Antecedente penal

Por otra parte, una fuente judicial indicó que Belozo registraba un antecedente penal con motivo de haber sido condenado en los Tribunales villamarienses por delitos contra la propiedad.

En efecto, en los archivos de este matutino figura que “Canchinchita” fue juzgado en la Cámara del Crimen local el 7 de noviembre de 2017 y recibió una pena de tres años de prisión en suspenso, por lo que pudo recuperar la libertad luego de pasar poco más de tres meses entre rejas (lo habían detenido el 31 de julio).

En aquel juicio de trámite abreviado, presidido por el camarista Félix Martínez, Belozo fue declarado culpable de “robo agravado por la participación de un menor”, “robo agravado por la participación de un menor en grado de tentativa” y “desobediencia a la autoridad”, luego de admitir que había cometido dos arrebatos callejeros junto a un chico de 15 años, aunque uno de los atracos no se consumó porque la víctima empezó a gritar y puso a los ladrones en fuga.

Poco después, los arrebatadores interceptaron a una joven que iba caminando y le sustrajeron la cartera de un tirón, pero la rápida intervención de la Policía posibilitó la detención del dúo y que se recuperara el botín.

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