Hermanos al banquillo - Zafaron de una condena mínima de siete años y dos meses
La sacaron muy barata: tres años para uno y absolución para otro
Eduardo y Diego Irusta llegaron a juicio acusados de haber querido asesinar a dos chicos de un escopetazo. Por insuficiencia probatoria, el primero fue finalmente condenado por “abuso de arma de fuego” y su hermano recuperó la libertad luego de 407 díasA pedido del fiscal de Cámara y con el acuerdo de los defensores, la jueza Eve Flores de Aiuto le impuso ayer una pena de tres años de prisión de cumplimiento efectivo a un joven villamariense que hirió a dos menores de un escopetazo, durante un incidente callejero ocurrido en el límite de los barrio Nicolás Avellaneda y Felipe Botta.
Se trata de Eduardo Maximiliano Irusta (24), quien fue declarado autor responsable de “abuso de arma de fuego”; como se trata de un convicto primario y por el tiempo que lleva entre rejas, quedó a un paso de obtener la “libertad condicional”.
En tanto, su hermano menor Diego Gabriel Irusta (20) fue absuelto de culpa y cargo y recuperó la libertad ni bien concluyó la audiencia de debate realizada en el quinto piso de los Tribunales locales.
Cabe señalar que ambos jóvenes llegaron al juicio acusados como presuntos coautores de “homicidio agravado por uso de arma de fuego en grado de tentativa”, un delito que tiene una pena mínima de siete años y dos meses de cárcel.
Falta de pruebas
Sin embargo, por insuficiencia probatoria el propio fiscal Francisco Márquez reclamó un cambio en la calificación penal y acusó a Eduardo Irusta por “abuso se arma de fuego”, para quien pidió el máximo de la sanción que prevé el Código Penal de la Nación para ese delito, legislado por el artículo 104. En tanto, solicitó la absolución y la libertad de Diego por entender que no había tenido responsabilidad en el hecho que se le atribuía junto a su hermano mayor.
A su turno, los abogados defensores Jorge Olmedo y Sergio Volta adhirieron al pedido efectuado por el titular del Ministerio Público, lo que derivó en la condena finalmente impuesta por la magistrada.
Previo a los alegatos de las partes, comparecieron en el recinto de la Cámara del Crimen varios testigos, entre ellos las madres de los menores Tomás Carranza (15) y Leonel Rodríguez (14), que sufrieron lesiones leves al ser alcanzados por la perdigonada disparada por Eduardo Irusta, y la hermana del primero, además de algunos policías que desempeñaron tareas funcionales durante la investigación del caso.
A poco de iniciado el juicio y tras la lectura de la acusación, el mayor de los Irusta se abstuvo de declarar, mientras que Diego sí lo hizo, pero negó de plano tener responsabilidad sobre ese hecho.
A plena luz del día
De acuerdo con la pieza acusatoria, el incidente callejero se produjo poco después de las 12.30 del miércoles 18 de abril del año pasado en la intersección de las calles Vélez Sarsfield e Intendente La Colina, cuando los hermanos llegaron al lugar a bordo de una moto. El menor iba al mando del rodado y detrás de él lo hacía Eduardo, quien empuñaba una escopeta.
Al llegar a ese punto de la ciudad que divide los barrios Nicolás Avellaneda y Felipe Botta, el mayor de los Irusta se bajó de la moto y efectuó un disparo que hirió a los menores en el rostro y el tórax, ocasionándoles lesiones leves.
Al parecer, entre unos y otros había una “bronca” de vieja data, aunque no se pudo establecer los motivos que provocaron ese enfrentamiento.
Cabe agregar que ambos hermanos también estaban acusados de haber efectuado varios disparos de arma de fuego contra la vivienda de una hermana de Carranza (más precisamente en una persiana), en un hecho ocurrido en horas de la madrugada de ese mismo miércoles.
Sin embargo, con respecto a este episodio los dos fueron absueltos ya que no se pudo probar fehacientemente que hayan sido ellos los autores.
Eduardo Irusta (nacido el 26 de septiembre de 1994) es jornalero, mientras que Diego, alias “Pitila”, se gana la vida como albañil. Los dos registran domicilio en Intendente La Colina 630, en el Nicolás Avellaneda, a unos 70 metros del lugar donde resultaron heridos los dos menores.
Los hermanos Irusta fueron detenidos el mismo 18 de abril de 2018 en horas de la tarde. El menor fue excarcelado en la víspera, luego de pasar 407 días “a la sombra”, mientras que Eduardo, con buena conducta y una pericia psicológica favorable, podrá salir de la cárcel a fines de junio.
Antecedentes
Con respecto a Diego Irusta, es oportuno señalar que el 2 de octubre de 2017 la misma jueza Eve Flores le impuso una sanción de dos años de prisión de ejecución condicional luego que confesara haber amenazado y golpeado a su expareja y de haber ingresado ilegalmente a una vivienda.
En definitiva, el joven albañil fue declarado autor de “lesiones leves calificadas”, “coacción”, “violación de domicilio” y “daño”, hechos por los que había sido detenido el 19 de abril de ese mismo año. Y como la pena fue en suspenso, fue liberado al concluir aquel primer juicio en el que también intervinieron el fiscal Márquez y el abogado Olmedo.
