El viernes podría cambiar la imputación de los detenidos

martes, 9 de abril de 2019 · 00:00
Crimen del jubilado en el galpón cercano al molino La víctima había cobrado la jubilación y, cuando hallaron el cadáver, no tenía el dinero con el que había salido a hacer compras Todas las especulaciones acerca del probable cambio de imputación a los integrantes de la pareja que fueron detenidos, en relación al horrendo homicidio del jubilado de 69 años acaecido el 5 del corriente, se vieron relegadas ayer cuando la fiscal de Instrucción que investiga el sangriento episodio, Juliana Companys, informó que recién el viernes venidero quedaría establecida la participación de cada uno de los sospechados. Así lo hizo saber la funcionaria judicial, al ser consultada durante la víspera por El Diario, quien dijo que, hasta el momento, Lucas Ezequiel Salto, de 25 años, y su novia, Laura Andrea González, de 38, están acusados como los supuestos autores del “homicidio simple” de Juan Orlando “Piñón” Sosa.   Más pruebas Companys precisó que se trata de recolectar más pruebas y, si bien no quedan dudas de que se trata de un homicidio, se debe establecer la supuesta participación que tuvo cada uno de los integrantes de la pareja en el tremendo episodio, que ocurrió en el interior de un galpón situado en proximidades del molino harinero con salida a bulevar Vélez Sarsfield al 1000 y que fue develado poco después de las 13.30 del viernes último.   Lo ocurrido Todo apunta a que el sexagenario fue ultimado tras ser llevado al viejo galpón a fin de robarle el dinero que portaba y sus pertenencias, lo cual, de confirmarse, agravaría la imputación sobre el hombre y la mujer que viven en un hotel situado en calle Corrientes, en pleno centro de Villa María, quienes tienen antecedentes por robo. La fiscal precisó que la persona brutalmente asesinada conocía a la mujer que está detenida, quien supuestamente lo habría convencido de entrar al galpón.   Las lesiones Sosa, poco después del mediodía dejó su casa en avenida Centenario 804, donde residía con su esposa, Liliana Rossetto, para realizar unos mandados, oportunidad que habrían aprovechado Salto y González para llevarlo al antiguo depósito. Fue precisamente Rossetto quien halló a su marido sin vida en el interior del galpón y, al declarar ante la Justicia, detalló: “Lo encontré atado, con los pantalones bajos y boca abajo, lo di vuelta y tenía la cara desfigurada”. Al respecto, la fiscal que entiende en la causa dio cuenta de que el informe de la autopsia revela que el hombre atacado recibió “varios golpes de puño y patadas en distintas partes del cuerpo y la cabeza”, aunque aparentemente la agresión que terminó con su vida fue producto de golpe en la cabeza aplicado con “material de mampostería o piedra”.