Seis años de prisión para un albañil que agredió y torturó a su expareja

viernes, 5 de abril de 2019 · 00:00
Cámara del Crimen - También fue condenado por una tentativa de “robo calificado”  Se trata de Gabriel Maximiliano González, quien maltrató física y psicológicamente a Thalía Rodríguez. Luego de golpearla con un caño, llegó a amenazarla con cortarle los dedos de una mano y hasta un brazo, e incluso le colocó un cable en la boca con la presunta intención de picanearla La camarista Eve Flores le impuso ayer una condena de seis años de prisión efectiva a un trabajador de la construcción que cometió una serie de episodios de violencia de género en perjuicio de su exconcubina, además de intervenir en un frustrado asalto callejero. La pena recayó en Gabriel Maximiliano González (24), quien fue declarado autor penalmente responsable de “privación ilegítima de la libertad calificada” y “coacción” y coautor de “robo calificado por uso de arma impropia, en grado de tentativa”. En la misma audiencia, la magistrada sancionó con un año de prisión de ejecución condicional (es decir, en suspenso) a Nicolás De Miguel (28) luego de hallarlo culpable de “encubrimiento agravado” por su posterior intervención en la tentativa de robo, y pudo mantener la libertad. Los hechos más graves cometidos por González tuvieron como víctima a Thalía Marisel Rodríguez, una joven con la que mantuvo una relación de pareja y a la que maltrató física y psicológicamente en reiteradas ocasiones. En una primera etapa del vínculo, la golpeó varias veces y luego la amenazaba diciéndole que, si lo denunciaba, “cuando salga, te mato”.   El hecho más grave Los violentos sucesos se produjeron durante el primer semestre de 2017 en Villa Nueva y tuvieron su punto cúlmine el 31 de julio de ese año, cuando el irascible albañil obligó a la joven a ingresar a su casa, le echó llave a la puerta, prendió un equipo de música y subió el volumen al máximo para evitar que los vecinos escucharan los pedidos de auxilio de Thalía. Luego de golpearla en distintas partes del cuerpo con un caño, la obligó a poner una mano sobre la mesa y con un cuchillo de cocina amenazó con cortarle los dedos e incluso uno de los brazos. En medio de la brutal agresión, González cortó el cable del calefón eléctrico y le puso uno de los extremos en la boca de Rodríguez, simulando que iba a picanearla o a electrocutarla, pero la oportuna intervención de la abuela del iracundo sujeto evitó que el tormento continuara. González fue detenido poco después de esos hechos y ahora deberá pasar al menos cuatro años entre rejas (hasta los primeros días de agosto de 2021) para, recién entonces, solicitar la “libertad condicional”, beneficio que suele otorgársele a los convictos primarios al cumplir las dos terceras partes de la condena. No obstante, para que se le conceda la excarcelación deberá observar buena conducta y sortear con éxito una pericia psicológica que acredite que está apto para reinsertarse en la sociedad. De lo contrario, seguirá en prisión algún tiempo más e incluso podría llegar a tener que completar la sanción.   El intento de asalto El otro hecho delictivo por el que también fue condenado en la víspera se produjo el 1 de mayo de 2013, cuando junto a otro sujeto, que no pudo ser identificado, intentó asaltar a dos muchachos en la esquina de bulevar Sarmiento y calle Periodistas Argentinos. Utilizando una barreta de hierro, los ladrones intimidaron a los transeúntes (apellidados Veronese y Olmedo) y les exigieron dinero. Sin embargo, las víctimas salieron corriendo y se metieron en la Terminal de Omnibus, donde pidieron ayuda a la Policía. González se fue hasta la sede del Automóvil Club Argentino, donde Nicolás De Miguel le estaba cargando nafta a la moto en la que ambos habían llegado y le reclamó: “Vamos que me mandé una cagada”. Ambos sujetos salieron raudamente del ACA, pero fueron perseguidos por personal de la Patrulla Preventiva y alcanzados a las pocas cuadras. Por ese hecho, De Miguel llegó a juicio acusado como partícipe necesario del intento de robo, pero durante la audiencia no se pudo probar que se tratara del sujeto que, junto a González, intentó asaltar a Veronese y Olmedo, sobre todo porque es mucho más alto que aquel. Fue así que el fiscal Francisco Márquez solicitó un cambio de calificación legal y acusó a De Miguel por “encubrimiento agravado”. Al pronunciar su alegato, Márquez pidió una pena de seis años para el albañil y un año en suspenso para De Miguel, requerimiento al que luego adhirió el abogado defensor de ambos, Daniel Volpe.   Un año de cárcel por violencia de género En otra audiencia realizada ayer en la Cámara del Crimen local, la jueza Eve Flores le impuso una condena de un año de prisión en suspenso a un iracundo sujeto que amenazó reiteradamente a su expareja e incumplió una orden judicial de restricción, por lo que pudo recuperar la libertad luego de casi cinco meses. Se trata de Pablo Martín Vázquez (40), un contratista y encargado de mantenimiento nacido en Buenos Aires, pero con último domicilio en barrio Nicolás Avellaneda, quien fue declarado culpable de “amenazas reiteradas” y “desobediencia a la autoridad” en perjuicio de Laura Alejandra Diez (35). En principio, el juicio iba a ser de trámite abreviado porque el fiscal Correccional, Horacio Vázquez, y la defensora oficial, Silvina Muñoz, habían llegado a un acuerdo si el convicto confesaba los hechos. Sin embargo, un aparente malentendido entre ambas partes con respecto al monto de la pena a solicitar, obligó a la magistrada a cambiar la modalidad del debate, aunque el acusado igualmente admitió haber cometido los episodios de violencia de género que se le atribuían. Los hechos se produjeron en noviembre del año pasado en la vivienda que ocupaban en Intendente Urtubey 330. Allí, los días 9 y 12 Vázquez amenazó a la mujer (“vas a terminar mal” y “hasta que no te vea tirada no te voy a dejar en paz”), aunque en una oportunidad le advirtió: “Mientras estés en esta cama, yo te voy a tocar y, si quiero, te voy a violar”. Atemorizada por lo que le pudiera pasar, la mujer lo denunció y la Justicia dispuso una orden de restricción de acercamiento que el sujeto incumplió el viernes 16, por lo que terminó detenido.