Condenas calcadas en la Cámara del Crimen

jueves, 25 de abril de 2019 · 00:00
Juicios abreviados Una mujer de 37 años y un hombre de 48 recibieron idénticas condenas en sendos juicios abreviados realizados en la Cámara del Crimen de Villa María y pudieron recuperar la libertad luego de cinco meses entre rejas. Se trata de Patricia Valeria Carriazo y Carlos Lucio Cuello, a quienes el juez Félix Martínez les impuso penas de un año y seis meses de prisión de ejecución condicional (en suspenso) luego que confesaran los hechos que se les atribuían. Ambos procesos contaron con la participación del fiscal Correccional, Horacio Vázquez, y de la secretaria Gabriela Sanz, mientras que como defensores intervinieron Silvina Muñoz (Carriazo) y Antonio Alarcos. En la primera audiencia, Cuello fue declarado autor responsable de “lesiones leves calificadas” y “amenazas calificadas” en perjuicio de su hijo de 10 años, por un incidente ocurrido el 12 de noviembre de 2018 en el taller donde trabaja como herrero. Enojado porque el niño había tocado un taladro eléctrico, el irascible sujeto lo golpeó con cierta severidad, a tal punto que sufrió una herida cortante y se le asignaron siete días de curación. La esposa de Cuello y madre del chico fue quien realizó la denuncia que derivó en la detención del agresor dos días después. [caption id="attachment_51046" align="aligncenter" width="709"] El juez Félix Martínez y el fiscal Correccional, Horacio Vázquez (de espaldas), intervinieron en los dos juicios realizados en la víspera[/caption] En el segundo juicio, Carriazo fue declarada culpable de “lesiones leves reiteradas” y “amenazas reiteradas”, por hechos cometidos los días 16 y 17 de noviembre en barrio Las Playas, en perjuicio de dos familiares de su expareja. Cabe señalar que en mayo de 2012 la iracunda mujer fue víctima de un brutal ataque por parte de su exesposo, Mauricio Loza, quien en abril de 2013 fue condenado por “homicidio en grado de tentativa” (la apuñaló), “lesiones” y “amenazas” y recibió una pena de cuatro años de prisión.