Albañil condenado por manosear a una niña de su entorno familiar

jueves, 18 de abril de 2019 · 00:00
Juicio abreviado - Los hechos ocurrieron en una vivienda de Villa María Se trata de Rosendo Meza, un sexagenario que fue declarado culpable de “abuso sexual simple, agravado por el vínculo y por la condición de guardador”. Como lleva más de 10 meses y medio entre rejas, está en situación legal de obtener la “libertad condicional” Un trabajador de la construcción nacido en la provincia de Formosa, pero con último domicilio en esta ciudad, fue condenado ayer en la Cámara del Crimen local luego que admitiera haber manoseado reiteradamente a una menor de su entorno familiar. En el marco de un juicio oral de trámite abreviado, Rosendo Meza (66) recibió una pena de tres años de prisión de cumplimiento efectivo tras ser declarado autor responsable de “abuso sexual simple, agravado por el vínculo y por la condición de guardador”. Meza, nacido el 1 de marzo de 1953 en la localidad de Misión San Francisco de Laishí, ubicada a 70 kilómetros de la capital formoseña, se encuentra detenido desde fines de mayo de 2018, poco después que la madre de la víctima denunciara los hechos padecidos por la niña, que por entonces tenía 13 años. A poco de iniciada la audiencia y tras la lectura de la acusación, el albañil confesó los hechos que se le atribuían y posibilitó que el juicio se abreviara, omitiéndose la recepción de pruebas testimoniales en la sala ubicada en el quinto piso de los Tribunales villamarienses. Como el delito cometido es de instancia privada, que además tuvo como víctima a una menor de edad, el debate se realizó a puertas cerradas y solo se permitió el acceso a los medios de prensa cuando se dio lectura a la parte resolutiva de la sentencia. De todos modos, El Diario pudo saber que Meza llegó a juicio implicado en tres hechos de abuso: el primero ocurrió en una fecha no precisada con exactitud, pero comprendida entre el 1 de enero y el 19 de junio de 2017, el segundo entre el 1 de enero y 26 de mayo de 2018, y el tercero (que derivó en su detención, pocos días después) el 27 de mayo del año pasado.   Acuerdo de partes Previo a las deliberaciones, el fiscal Francisco Márquez, el defensor Antonio Alarcos y el acusador privado Fernando Rodríguez (representó a la madre de la víctima, quien se constituyó en la causa como querellante particular) acordaron solicitar en sus alegatos la pena finalmente impuesta por la camarista Eve Flores si Meza se declaraba culpable. Cabe señalar que cuando la causa fue elevada a juicio a fines de 2018, el disoluto individuo estaba acusado de “abuso sexual agravado, reiterado”, en concurso real con “abuso sexual gravemente ultrajante, agravado por el vínculo y por la condición de guardador, reiterado”, dos delitos mucho más graves y, por ende, con penas más elevadas. Antes de que la requisitoria quedara firme, Alarcos se opuso a la acusación original y, en base a una serie de elementos probatorios, logró que se cambiara la calificación legal, por lo que la causa llegó a la Cámara con la carátula antes mencionada y por la cual se condenó a Meza a tres años de prisión.   Vivía en Los Olmos Al momento de ser detenido, el albañil formoseño estaba domiciliado en calle Incahuasi sin número, en barrio Los Olmos de Villa María, aunque los hechos por los que fue condenado se produjeron en otra vivienda de esta ciudad. Asimismo, por entonces se encontraba trabajando en una obra en construcción de Chilibroste, localidad donde tiempo atrás también estuvo radicado. Como Meza lleva detenido poco más de 10 meses y medio, está en situación de pedir la “libertad condicional” ya que se trata de un convicto primario.   Qué dice la ley Al respecto, el artículo 13 del Código Penal de la Nación establece que “el condenado a prisión por tres años o menos, que hubiere cumplido ocho meses de prisión, observando con regularidad los reglamentos carcelarios, podrá obtener la libertad por resolución judicial, previo informe de la dirección del establecimiento e informe de peritos que pronostique en forma individualizada y favorable su reinserción social”. Sin embargo, cuando se trata de delitos sexuales, la Justicia de Ejecución Penal es mucho más estricta y puede ocurrir que le deniegue dicho beneficio excarcelatorio, ante lo que Meza podría pasar más tiempo entre rejas, e incluso que tenga que cumplir íntegramente la condena.