Lo condenaron por abusar de una menor que vivía al lado de su casa
viernes, 1 de marzo de 2019 · 00:00
Juicio abreviado - Le impusieron seis años de prisión de cumplimiento efectivo
Se trata de Claudio Arribillaga, un albañil que durante 2016 y hasta que fue detenido, en abril de 2017, sometió a prácticas sexuales “gravemente ultrajantes” (pero sin acceso carnal) a una nena que tenía como vecina en barrio Nicolás Avellaneda
“A confesión de parte, relevo de pruebas”, reza un viejo axioma jurídico que significa que quien confiesa un delito, libera a la contraparte de tener que probarlo. Y eso ocurrió ayer -una vez más- en la Cámara del Crimen de Villa María, donde un trabajador de la construcción admitió haber abusado sexualmente de una nena que vivía a la par de su domicilio.
En efecto, Claudio Fabián Arribillaga (45) reconoció su culpabilidad en los delitos que se le atribuían y por los que llegó a juicio acusado como presunto autor de “abuso sexual gravemente ultrajante” y “corrupción de menores” en perjuicio de una menor que, al momento de los hechos, tenía apenas 7 y 8 años.
Casi dos años preso
Arribillaga se encuentra privado de la libertad desde los primeros días de abril de 2017, luego que la madre de la criatura formulara una denuncia que llevó al fiscal René Bosio a ordenar su inmediata detención.
Los abusos perpetrados por el disoluto individuo salieron a la luz en los últimos días de marzo de aquel año, luego que la víctima, con la inocencia propia de una criatura, le contara a la panadera de la esquina lo que su vecino le había hecho en varias oportunidades en la vivienda que aquel ocupaba en barrio Nicolás Avellaneda.
Lejos de callar o de hacer caso omiso al triste relato de la pequeña, la dueña de la panadería habló de inmediato con su mamá y ésta se presentó en sede policial para que se iniciara la investigación correspondiente.
En la víspera, a poco de comenzada la audiencia de debate, Arribillaga confesó los abusos y posibilitó que el juicio se realizara bajo la modalidad de trámite abreviado.
Previamente, el fiscal de Cámara, Francisco Márquez, y la abogada defensora, Florencia Vottero, habían acordado pedir en sus respectivos alegatos una condena de seis años de prisión de cumplimiento efectivo si el agresor sexual reconocía su responsabilidad penal, algo que finalmente ocurrió.
De todos modos, las concluyentes pruebas colectadas en el expediente corroboraron la confesión de Arribillaga y la definición del proceso, con la sentencia del juez Félix Martínez, fue cuestión de minutos.
Cuatro abusos
A pesar de que las deliberaciones se realizaron a puertas cerradas por tratarse de delitos de instancia privada, pudo saberse que la Justicia logró constatar al menos cuatro abusos, cometidos en fechas no precisadas con exactitud, pero ubicadas durante el transcurso de 2016 y los primeros tres meses de 2017, todos en la vivienda del ahora condenado trabajador de la construcción.
Cabe señalar que en ninguno de los hechos hubo acceso carnal, pero fueron lo suficientemente graves como para que el fiscal que instruyó la causa le imputara al albañil un delito que es castigado con prisión de seis a 15 años. Y como se trata de un convicto primario, la sanción impuesta fue el mínimo previsto por el Código Penal para el “abuso sexual gravemente ultrajante”.
En poco más de un mes, Arribillaga cumplirá dos años entre rejas, por lo que podría obtener la “libertad condicional” en los primeros días de abril de 2021, cuando complete las dos terceras partes de la pena (es decir, cuatro años).
Sin embargo, hay que señalar que cuando se trata de delitos sexuales, la Justicia de Ejecución Penal es mucho más estricta y puede ocurrir que deniegue aquel beneficio excarcelatorio y el presidiario tenga que pasar más tiempo en la cárcel, e incluso que deba cumplir íntegramente la condena.