Pena en suspenso y libertad para un joven que agredió a su madre y amenazó a su expareja

viernes, 22 de febrero de 2019 · 00:00
Un joven albañil oriundo de Oliva fue condenado ayer a dos años y seis meses de prisión de ejecución condicional (es decir, en suspenso) y pudo recuperar la libertad luego de pasar siete meses “a la sombra”. Se trata de Cristian Ezequiel Racca (22), quien en el marco de un juicio de trámite abreviado fue declarado autor responsable de “lesiones leves calificadas”, “amenazas” y “desobediencia a la autoridad reiterada” (siete hechos), por una serie de episodios de violencia familiar que tuvieron como víctimas a su madre y a su expareja. Racca, alias “Piki”, admitió haber agredido físicamente a su progenitora, Ana María Astudillo, el 4 de noviembre de 2017, y de haber amenazado a Brenda Vanina Casas, entre el 13 de enero y 18 de agosto de 2018, fecha en la que fue detenido. Asimismo, durante dicho período, incumplió reiteradamente una orden judicial que le impedía acercarse a la joven o mantener cualquier tipo de contacto con ella, justamente por su irascible conducta.   Juez y partes La audiencia de debate fue presidida por el camarista Félix Martínez y contó con la participación del fiscal Correccional, Horacio Vázquez; de la defensora oficial Silvina Muñoz y de la secretaria Gabriela Sanz. Además de la sanción penal, el juez le impuso a Racca una serie de reglas de conducta que deberá cumplir a rajatabla si no quiere volver a la cárcel. En efecto, tendrá que realizar un tratamiento psicológico para morigerar su agresividad y recuperarse de su adicción al alcohol; abstenerse de mantener cualquier tipo de contacto con Casas y, sobre todo, no cometer nuevos delitos. Este joven convicto primario, nacido el 22 de mayo de 1996, regresó ayer mismo a Oliva, donde volverá a vivir junto a su madre (estuvo presente en la sala) para reintegrarse a la actividad laboral.