A raíz de la muerte de la adolescente Lucrecia Ñáñez hace más de dos años
Imputaron por mala praxis a seis médicos del Pasteur
Se trata de determinar si hubo responsabilidad de los facultativos en el fallecimiento de la adolescenteEl fiscal de Instrucción del Tercer Turno, René Bosio, imputó por la presunta autoría de “mala praxis” a seis médicos del Hospital Regional Pasteur, en el marco de la investigación por el fallecimiento de una menor de 15 años, ocurrida hace más de dos años.
El secreto de sumario no hizo posible conocer la identidad de los facultativos que la Justicia involucra en la causa por la muerte de Lucrecia Ñáñez (foto), dos de los cuales ya se presentaron con sus respectivos abogados, mientras los restantes aún esperan, para comparecer, la concurrencia de sus asesores que residen en la ciudad de Córdoba.
Investigación de oficio
La abogada que patrocina a la familia de la menor fallecida, Analía Nicoli, dejó en claro que la investigación no se inició por una denuncia, sino que el fiscal Bosio le dio curso de oficio, ante la presunción de que podría tratarse de un caso de mala praxis.
Durante la investigación se logró secuestrar la totalidad de la historia clínica de la infortunada paciente, así como los resultados de la autopsia e, incluso, se recuperó el útero de la jovencita, quien estaba cursando un embarazo de riesgo, que se encontraba en el Hospital Pasteur.
La querella familiar se constituyó con la sola finalidad de que se conozca toda la verdad y se haga justicia, sin requerimiento económico.
Según la acusación de la familia, los profesionales que la atendieron actuaron con negligencia, razón por la cual el fiscal inició la investigación sobre lo sucedido.
De constatarse que se trató de una “mala praxis”, según lo establece el artículo 84 del Código Penal, el o los autores “serán reprimidos con prisión de seis meses a cinco años e inhabilitación especial, en su caso, por cinco a diez años”.
La mala praxis es un acto que surge, según dice la ley, “por imprudencia, negligencia, impericia en su arte o profesión o inobservancia de los reglamentos o de los deberes a su cargo” y por las cuales, “causare a otro la muerte”.
El hecho
Según las declaraciones de los familiares, en la madrugada del 31 de mayo de 2017 Lucrecia acudió junto a su abuela al Hospital Pasteur, manifestando fuertes dolores abdominales. Tras una rápida revisión, los médicos la enviaron a su casa y le sugirieron que profundice sus cuidados, sin medidas complementarias.
Ante la continuidad del cuadro, la niña y su abuela acudieron al día siguiente a un centro privado donde se constató que horas antes había sufrido un aborto espontáneo.
De urgencia la chica fue trasladada nuevamente al Pasteur donde debían extraerle el feto, aún alojado en el útero, lo que se encuadró como una operación de riesgo.
Tras una internación de 24 horas nuevamente fue dada de alta y enviada a continuar con reposo domiciliario.
Pero fue esta la última vez que estaría en su casa. Tras un cuadro de fiebre, vómitos y dolores volvió al Hospital donde la someterían a una nueva operación, esta vez para la extracción del útero.
Sin embargo, la infección se generalizó y Ñáñez entró en coma farmacológico, estado en que permaneció hasta su muerte, acaecida el 5 de junio de 2017.
