A las 17.30, cuando se esperaba el alivio… La tormenta en Arroyo Cabral, Tío Pujio, James Craik, Colazo y la región
... llegó la furia
El viento fue la principal causa de los destrozos que se registraron en localidades y áreas rurales de la zona. Los mayores daños ocurrieron en Arroyo Cabral, a solo 19 kilómetros de Villa María, donde apenas cayeron “dos gotas”Arroyo Cabral fue escenario, durante la tarde de ayer, de la violencia inusitada que desató la tormenta que, en cuestión de minutos, provocó severos daños materiales en la vecina localidad y en otros puntos de la región.
Al decir de los residentes del lugar “fueron cinco minutos de terror” que el meteoro, al que algunos calificaron como “la cola de un tornado”, sacudió el cuadro urbano.
Las ráfagas de viento, la intensidad de la lluvia y el granizo provocaron severos daños, entre otros la caída de uno de los muros laterales de la cancha del Club Sportivo Colón, caída de postes de distintas redes y árboles, sobre todo en la plaza y en las rutas nacional 158 y la que conduce a La Palestina.

Tras el paso de la furia muchas calles permanecieron anegadas y los vecinos se dedicaron a solucionar los daños causados como corolario de una bochornosa jornada donde la temperatura trepó casi hasta los 40 grados.
El pueblo quedó sin provisión de energía eléctrica, debieron actuar los bomberos voluntarios, personal municipal y policial, pero por fortuna no se reportaron personas heridas.
La tormenta también anduvo merodeando otras localidades vecinas, como Tío Pujio, James Craik y Colazo.
En la primera se observaron daños en la plaza y se apuntó que fueron intensas la lluvia y la pedrea; lo propio ocurrió en James Craik, donde los bomberos informaron sobre el despiste de una ambulancia en el kilómetro 602 de la autopista AU9, aunque debieron intervenir en el ejido urbano.
Mientras tanto, en la zona de Colazo la manifestación más grave se produjo en la zona rural que fue azotada por una persistente precipitación sólida.
