Cámara del Crimen - Condenaron a un vecino de Las Perdices

“La cocaína me trajo hasta acá”

Juan Adrián Coman deberá purgar cinco años de prisión por una serie de delitos contra la propiedad cometidos en aquella localidad del Departamento Tercero Arriba, mientras que su concubina, Paola Ramírez, recuperó la libertad porque recibió una pena en suspenso
miércoles, 11 de diciembre de 2019 · 10:04

Una serie de robos cometidos en la zona urbana y rural de Las Perdices entre 2014 y 2018 fueron juzgados ayer en la Cámara del Crimen. La audiencia se desarrolló bajo la modalidad de trámite abreviado, dado que tanto Juan Adrián Coman (31) como Paola Ramírez (21) confesaron los hechos.

Al momento de declarar, Coman, apodado Fermín, relató que su medio de vida eran changas en el campo y como albañil. Cuando la jueza Eve Flores le preguntó si consumía drogas, él contestó: “Sí, cocaína, eso fue lo que me trajo acá”. Aliviado, aseguró que hace 10 meses -tiempo que está detenido- que no consume estupefacientes.

Al hacer algunas aseveraciones sobre el arma encontrada en un allanamiento, dijo que no era suya, “pero bue… ya estamos. Tengo que pagar lo que hice. Lo único que pido es una oportunidad, porque mi mujer se va (en libertad) y va a estar sola con los dos chicos”.

Finalmente, la pena fue de cinco años de prisión de cumplimiento efectivo para él y tres años en suspenso para ella, por lo que recuperó la libertad.

 

El fiscal de Instrucción René Bosio intervino en la audiencia de debate como fiscal de Cámara

 

Los hechos

El primero en orden cronológico de los hechos por los que llegó acusado Coman, fue un abigeato -robo de ganado- que ocurrió en julio de 2014. En esa oportunidad el acusado ingresó rompiendo el candado de un portón a un campo ubicado a unos 12 kilómetros de Las Perdices. Allí  mató -junto a otras personas que no fueron identificadas- a tres animales vacunos de raza Hereford y los faenó, llevando las partes más valiosas en el R12 color crema en el que había llegado. En el campo quedaron las cabezas y las panzas de los animales.

Al momento de alegar, el fiscal René Bosio, quien actuó como fiscal de Cámara, puntualizó con detalle cómo había sido la investigación, indicando que la huella de “trocha angosta” le llamó la atención a los pesquisas, que siguieron el rastro hasta el domicilio de Coman. Ya en el lugar y con orden de allanamiento, secuestraron en el domicilio el candado de la tranquera y observaron que en el baúl del R12 había restos de pelo de animal vacuno.

El segundo de los hechos fue un robo agravado por la participación de un menor. Fue en diciembre de 2016, cuando Coman junto a un cómplice, que en ese momento tenía 15 años, sorprendieron a un carnicero de Las Perdices que se dirigía desde su negocio hasta su casa con la recaudación en un morral.

Coman y el menor se trabaron en lucha con el comerciante, dejándole lesiones que demandaron 14 días de curación.

Los autores del hecho, con el morral cargado de dinero, corrieron hacia distintos puntos geográficos con el fin de confundir a los pesquisas. En ese momento, los vecinos hicieron una aprehensión ciudadana y aguardaron a la Policía que lo detuvo en el lugar.

También se lo acusó a Fermín de encubrimiento, dado que tenía en su poder una Play Station que había sido robada de la casa de una vecina de Las Perdices.

El último y más grave de los delitos que ayer fueron juzgados, fue un robo a mano armada. Lo singular de este robo es que la mujer flanqueó el ingreso de su concubino. Lo hizo mediante un ardid, tocando la puerta y pidiendo ayuda porque la habían golpeado.

El dueño de casa, Jesús Ceballos, no dudó en abrir la puerta y ese fue el momento que aprovechó Coman para ingresar, con un arma de fuego, a la casa ubicada en Las Perdices.

Bajo amenazas con arma, obligó al hombre a que le entregara el dinero y se llevó varios objetos, entre ellos, una bermuda que en uno de sus bolsillos contenía plata ahorrada.

El ladrón fue identificado por la víctima, dado que había participado de la crianza en la niñez, por haber sido pareja de la abuela.

Bosio explicó que al momento de hacer el allanamiento por esta causa, encontraron la bermuda de Ceballos y otros elementos relacionados; pero aclaró que el arma se secuestró de un auto que es propiedad de un hermano del acusado. Por esa razón, al no tener la certeza de que era la utilizada en el robo, pidió bajar la calificación, acusando a la pareja por “robo calificado por el uso de arma de fuego cuya operatividad no pudo demostrarse”.

Los acusados fueron defendidos por la asesora letrada Silvina Muñoz, en el caso de Ramírez y por la abogada del foro local Florencia Vottero, en el caso de Coman.

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