Confesión y condena en la Cámara del Crimen, en un juicio de trámite abreviado
Diez años de prisión para sujetos que abusaron de cuatro menores
Se trata de Gerardo Saona y Héctor Ojeda, quienes cometieron los aberrantes hechos en la casa de una mujer que les había dado albergue porque no tenían adónde vivir. El primero violó a una adolescente de 15 años y el otro abusó de sus tres hermanitosDos villanovenses fueron condenados ayer a 10 años de prisión efectiva, luego que confesaran haber abusado sexualmente de cuatro hermanos menores de edad en una humilde casa de barrio Las Quintas, donde estaban alojados gracias a que la madre de las víctimas, amiga de ambos, les ofreció albergue porque no tenían adónde irse a vivir.
Gerardo Oscar Saona (38) y Héctor Sergio Ojeda (54) fueron hallados culpables de una serie de graves delitos, al cabo de un juicio oral, de instancia privada, que se realizó en la Cámara del Crimen local.
Saona, alias “Gera”, empleado de un frigorífico y con estudios primarios incompletos, fue declarado autor responsable de “abuso sexual con acceso carnal calificado por el aprovechamiento de la inmadurez sexual de la víctima”, “abuso sexual simple calificado por la convivencia”, “abuso sexual con acceso carnal agravado por la convivencia” y “promoción a la corrupción de menores agravada”, todos en perjuicio de una adolescente de 15 años, la mayor de los cuatro hermanos.
En tanto, Ojeda, apodado “Chancleta”, un chofer de camión que no sabe leer ni escribir, fue condenado por “abuso sexual simple calificado por la convivencia reiterado” (cinco hechos), “abuso sexual simple calificado por la convivencia en grado de tentativa”, “abuso sexual gravemente ultrajante calificado por la convivencia”, “coacción” y “promoción a la corrupción de menores agravada”, delitos que tuvieron como víctimas a dos nenas y un varón, que al momento de los hechos tenían entre 5 y 8 años.
Entre 2015 y 2017
Los graves sucesos por los que ambos sujetos fueron sentenciados se produjeron en fechas no precisadas con exactitud, pero durante los años 2015, 2016 y 2017 en una humilde vivienda de barrio Las Quintas de la vecina ciudad, donde Saona y Ojeda estaban alojados.
A pesar de que la audiencia de debate fue a puertas cerradas, El Diario pudo saber que la madre de los cuatro hermanitos es amiga de los depravados y que les dijo que podían vivir en su casa a cambio de que colaboraran con los ingresos mensuales.
Los hechos ocurrieron cuando la mujer, de entre 35 y 40 años, se encontraba trabajando, circunstancia que aquellos aprovechaban para abusar de los menores a sus bajos instintos.
De acuerdo con la acusación, corroborada en la víspera tras las confesiones, Saona violó a la jovencita y la sometió a otras prácticas igualmente aberrantes, mientras que Ojeda abusó de los otros tres niños de distinta manera, aunque sin llegar a accederlos carnalmente, pero en todos los casos corrompiéndolos sexualmente.
La mamá sabía
Asimismo, durante el debate quedó al descubierto que la madre de los hermanitos sabía todo lo que estaba pasando porque los chicos le contaron en reiteradas oportunidades lo que pasaba cuando no estaba en casa, pero ella nunca les creyó.
Por esa razón, al formular su alegato, el fiscal Francisco Márquez solicitó que se remitan todos los antecedentes de la mujer al Juzgado de Menores para que se establezca si tuvo responsabilidad penal en los abusos y que se evalúe la actual situación de los cuatro chicos.
Al dictar sentencia, la camarista Edith Lezama de Pereyra hizo lugar al pedido del acusador público, por lo que la jueza Inés Mariel deberá iniciar una investigación correspondiente a los efectos de esclarecer la situación planteada.
Cabe señalar que, previo a las deliberaciones, el fiscal Márquez y los abogados de los dos imputados, la asesora letrada Silvina Muñoz (Saona) y Martín Mattea (defensor ad-hoc de Ojeda), habían pactado las penas finalmente impuestas si ambos sujetos se declaraban culpables y el juicio se abreviaba, tal como ocurrió.
