Juicio a puertas cerradas - Dura sanción en la Cámara del Crimen de Villa María
Once años de prisión por violar a un niño y robar con dos menores
Se trata de Pablo “Palín” Margara, quien abusó reiteradamente de un nene de su entorno familiar durante 16 meses. En tanto, su cuñada María Jorgelina Sosa recibió una pena unificada de cuatro años de cárcel por no denunciar aquellos hechos, cometidos en Villa Nueva
La camarista Eve Flores de Aiuto le impuso ayer una condena de 11 años de prisión a un albañil y arenero villamariense que entre abril de 2017 y agosto de 2018 violó a un nene de su entorno familiar, además de haber participado en un robo junto a dos menores, y le aplicó una sanción de cuatro años a su cuñada por coaccionar a la pequeña víctima y por no denunciar los graves hechos ocurridos en Villa Nueva.
Pablo Gastón Margara (30) fue declarado autor responsable de “abuso sexual con acceso carnal reiterado, agravado por su condición de guardador”; “corrupción de menores” y “coacción”, mientras que María Jorgelina Sosa (39) recibió una pena de tres años de cárcel por “encubrimiento calificado” y “coacción”, pero como tenía pendiente una condena anterior de tres años en suspenso, le aplicaron una única sanción de cuatro años.
Margara, alias “Palín”, también fue hallado culpable de un hecho de “robo agravado por la participación de un menor de edad”, ocurrido hace más de nueve años, causa que no había prescripto porque entre 2012 y 2014 fue detenido y procesado por otro confuso episodio de abuso sexual que todavía no se juzgó.
Dos niños violados
Los hechos más graves por los que la pareja fue condenada se produjeron en fechas no precisadas con exactitud, pero comprendidas entre abril de 2017 y el 1 de agosto del año pasado, todos en Villa Nueva, cuando Margara violó en forma reiterada a un varón de 7 años de su entorno familiar.
Como si eso fuera poco, varias veces lo hizo acompañado por un menor de 12 años, portador de sífilis, quien también abusó reiteradamente de otro nene de 10, hermano del chiquito de 7.
Producto de los sometimientos sexuales, ambos hermanitos contrajeron esa enfermedad venérea, por lo que se presume que el de 12 (quien es inimputable por tratarse de un menor de edad) violó a las dos criaturas.
Según estableció la Justicia, María Jorgelina Sosa sabía que los niños (que también son de su entorno familiar) eran abusados por su cuñado (es medio hermano de su pareja) y por el menor de 12, pero no solo encubrió a los violadores al no denunciar los hechos, sino que coaccionó a las dos víctimas para que no contaran lo que les había sucedido, porque de lo contrario ella se quitaría la vida.
Primera condena
“Palín” Margara no registra antecedentes penales, por lo que la de ayer es su primera condena. Nació en Villa María el 5 de diciembre de 1988 y con último domicilio en Barrancas del Río, fue detenido el 23 de agosto de 2018, y poco después arrestaron a Sosa por su vinculación con los hechos.
Con respecto al robo por el que también fue condenado Margara, se produjo el 30 de agosto de 2010, cuando acompañado por otros tres ladrones (dos de ellos menores) violentaron un candado y sustrajeron una bicicleta perteneciente a Cyntia Goroso que se encontraba estacionada en Intendente Paviotti 454 de Villa Nueva.
Por ese hecho, el disoluto individuo condenado en la víspera fue procesado como coautor de “robo agravado por la participación de un menor” (en este caso fueron dos), causa que quedó pendiente de resolución judicial y que salió a la luz durante la audiencia de ayer.
Además de la jueza Flores, intervinieron en el juicio oral (realizado a puertas cerradas, por tratarse de hechos de instancia privada) el fiscal Francisco Márquez y los abogados defensores Daniel Volpe (asistió a Margara) y María Teodora Perassi Silva (Sosa).
A la hora de los alegatos, el acusador público solicitó la condena finalmente aplicada por la magistrada, mientras que para Sosa pidió una pena de tres años por los delitos que se le atribuían, unificada en cuatro años porque registraba una condena aplicada.
A su turno, Volpe pidió la absolución luego de sostener que su cliente no padece la enfermedad que le detectaron a al más pequeño de los hermanitos abusados, ya que de haber cometido los hechos debería haber sido contagiado.
Finalmente, la letrada Perassi Silva adhirió a la condena pedida del fiscal para su defendida, producto de un acuerdo previo entre las partes.
Ella vendía drogas
En materia de antecedentes penales, cabe señalar que María Sosa (quien también se dedicaba a la venta de arena junto a Margara) fue juzgada el 8 de mayo de 2018 por “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización” y condenada a tres años de prisión en suspenso, por lo que pudo recuperar la libertad apenas concluyó aquella audiencia.
La mujer había sido detenida junto a su pareja, Héctor Alejandro Fernández (medio hermano de Margara), el 12 de julio de 2017, durante un operativo realizado en una vivienda de barrio Florida de Villa Nueva, donde habían montado un quiosco de venta de drogas.
Fernández, alias “Cunín”, es un jornalero con frondosos antecedentes, quien en aquel juicio de 2018 recibió una pena de cuatro años por “comercialización de estupefacientes” y permanece alojado en la cárcel de barrio Belgrano.
Como la primera condena impuesta a Sosa fue en suspenso, podrá tramitar la “libertad condicional” dentro de aproximadamente 10 meses (agosto de 2020), una vez que cumpla las dos terceras partes de la sanción unificada de cuatro años que le aplicaron ayer.
