Juicio abreviado - Tres años de prisión efectiva para un trabajador metalúrgico
Condenado por un arrebato, un robo domiciliario y por tenencia de drogas
Mauricio Merlo confesó los tres hechos delictivos que se le atribuían y posibilitó que la audiencia de debate se abreviara. La pena impuesta fue producto de un acuerdo previo entre el fiscal de Cámara y el abogado defensorA pedido de la Fiscalía de Cámara y con acuerdo de la Defensa, el juez Félix Martínez le impuso ayer una condena de tres años de prisión de cumplimiento efectivo a un joven villamariense que cometió un arrebato callejero y un robo domiciliario junto a otro delincuente, además de secuestrársele en su vivienda una importante cantidad de picadura de marihuana.
La pena recayó en Mauricio Leonel Merlo (25), un trabajador metalúrgico radicado en barrio Eva Perón de esta ciudad, quien llegó a juicio acusado por dos hechos de “robo” y por “tenencia simple de estupefacientes”, que terminó confesando a poco de comenzada la audiencia de debate.
Previo a las deliberaciones, el fiscal Francisco Márquez y el abogado defensor Martín Gigante habían llegado a un acuerdo para solicitar la pena finalmente impuesta por el magistrado si Merlo confesaba los tres hechos por los que fue procesado y condenado.
En efecto, el joven convicto primario se declaró culpable de los dos delitos contra la propiedad, cometidos en abril de 2014, y por el hecho que lo llevó a la cárcel, registrado en agosto del año pasado.
El primero de los atracos se produjo el 7 de abril de 2014 cuando le arrebató la cartera a una mujer que caminaba por las inmediaciones de calles Salta y General Paz. Producto del sorpresivo ataque, la víctima cayó al suelo, aunque afortunadamente no sufrió lesiones.
El ladrón se dio a la fuga y, luego de apoderarse de los elementos de valor que había en la cartera (unos pocos pesos), la desechó no lejos del lugar donde perpetró el violento atraco.
Casi una semana después, más precisamente el 13 de abril, ingresó junto a otro sujeto a una vivienda de esta ciudad a buscar unos tarros de pintura, aunque ambos malvivientes aprovecharon para maniatar al dueño de casa y le sustrajeron un teléfono celular, algo de dinero y unas joyas.
Por ese hecho, Merlo fue procesado junto a Carlos Orona, quien poco después solicitó una “probation” (suspensión del juicio a prueba a cambio de tareas comunitarias) y evitó tener que sentarse en el banquillo de los acusados.
El operario metalúrgico fue excarcelado algún tiempo después, aunque quedó procesado por ambos robos. Permaneció en libertad durante casi cuatro años y cuatro meses, hasta que el 8 de agosto de 2018 la Policía allanó su casa, en barrio Eva Perón, y le incautó varios envoltorios que contenían nada menos que 859 gramos de picadura de marihuana.
Merlo fue imputado como autor de “tenencia simple de estupefacientes”, que se sumó a los otros dos procesamientos que tenía pendientes.
