Condena y libertad para irascible vecino de Oliva

jueves, 27 de diciembre de 2018 · 00:00
Un hombre domiciliado en Oliva fue condenado ayer a tres años de prisión de ejecución condicional y pudo recuperar la libertad luego de pasar 713 días entre rejas por una serie de violentos episodios -derivados de celos enfermizos- que tuvieron como víctimas a dos exparejas y a algunos compañeros de trabajo de ambas mujeres. Se trata de Ezequiel Arce (40), quien en el marco de un juicio oral y público de trámite abreviado, realizado en la Cámara del Crimen de Villa María, reconoció todos los hechos delictivos que se le atribuían, cometidos entre agosto de 2016 y el 13 de enero de 2017, fecha en la que lo detuvieron en aquella ciudad del Departamento Tercero Arriba. Arce fue declarado culpable de “amenazas reiteradas”, “lesiones leves calificadas”, “lesiones leves”, “daño” y “desobediencia a la autoridad” y recibió una pena en suspenso que le permitió ser excarcelado ni bien concluyó la audiencia de debate, presidida por la camarista Eve Flores de Aiuto. Además, la magistrada dispuso una serie de reglas de conducta que este convicto primario deberá cumplir a rajatabla si pretende conservar la libertad: someterse a tratamiento psicológico para morigerar su agresiva personalidad, abstenerse de mantener cualquier tipo de contacto con sus exparejas, presentarse mensualmente en Tribunales para firmar y concluir los estudios secundarios. Previo a las deliberaciones, el fiscal Francisco Márquez y la abogada olivense Roxana Paola Orellano habían acordado solicitar la pena finalmente impuesta si Arce confesaba los hechos. Al comparecer sobre condiciones personales, el iracundo presidiario dijo que era adicto a la cocaína, lo que potenciaba su agresividad, pero que durante el tiempo que permaneció entre rejas no volvió a consumir.