El abogado Eliseo Boiero deberá devolver el terreno usurpado
jueves, 20 de diciembre de 2018 · 00:00
Condena en la Cámara del Crimen
La Justicia condenó al letrado que ejerció su propia defensa a seis meses de prisión en suspenso y a devolver el terreno del barrio San Juan Bautista. El abogado tiene plazos hasta febrero para casar la sentencia
Concluyó ayer en la Cámara del Crimen de Villa María un inédito juicio en el que un abogado imputado -y ahora condenado- por usurpación, ejerció su propia defensa.
Se trata de Eliseo Boiero, quien también tiene otras causas pendientes en la Justicia por delitos relacionados con el sector inmobiliario.
Al término de la segunda audiencia que se hizo por este caso, el juez René Gandarillas resolvió -en consonancia con lo que había pedido la querella a cargo de Marcelo Martín Silvano y el fiscal Correccional Horacio Vázquez- condenar “a seis meses de prisión en suspenso por el delito de usurpación”. Además, le impuso “la obligación de fijar residencia, someterse al patronato, la inmediata restitución del inmueble y el pago de las costas”.
Los fundamentos se conocerán el viernes 28 de diciembre al mediodía. A partir de allí, el condenado tiene un plazo perentorio para “casar” el fallo en una instancia superior o bien dejar que quede firme.
Cabe recordar que el hecho se generó por la disputa de un terreno de 12,5 metros de frente por 25 metros de fondo. Está ubicado en el barrio San Juan Bautista, sobre calle Aguirre Cámara entre Bolívar y Las Heras.
El lote es de Carlos Veronese, quien por la crisis del año 2001 emigró a España en busca de mejores condiciones de vida. Dejó en Villa María, su único capital, el terreno en cuestión, a cargo de su padre Angel Veronese (fallecido hace unos meses atrás), quien pese a los recaudos que tomó no pudo evitar la usurpación.
La Justicia comprobó que en el año 2014 el abogado ocupó ilegítimamente el terreno que tenía dueño.
Los testigos
En la audiencia de ayer se presentaron tres testigos, que aportaron su perspectiva de los hechos.
El primero fue Enrique Marchetti, un inquilino de Boiero. Ocupaba uno de los departamentos que tiene el abogado en un terreno colindante al usurpado.
Siguió Jesús Bargel, el albañil que contrató Veronese para construir una tapia. “Llegué a hacer el cimiento y unos 60 centímetros de ladrillos, pero al otro día cuando volví estaba volteada”, explicó.
Luego fue el turno de Nelson Fabián Druetta, electricista y también inquilino de Boiero. Confirmó que el abogado limpiaba el terreno colindante contratando a un señor “parecido a Bin Laden”.
Alegatos
El primero en alegar fue el fiscal Vázquez, quien hizo un pormenorizado detalle de los testimonios que se escucharon en las dos audiencias en las que se extendió el juicio.
Consideró que quedaba probado el delito de usurpación, por lo que pidió la mínima pena, que es seis meses de prisión en suspenso y la devolución del terreno.
Cuando llegó el turno de la querella, el abogado Silvano manifestó que “no hay demostrado un solo acto que legitime la tenencia del terreno. Lo único que hizo fue a beneficio de su inmueble, porque le molestaban los yuyos y los cortó. No tuvo ningún acto de posesión, como, por ejemplo, pagar impuestos”.
Asegura que cuando destruyó la tapia erigida por Veronese en el año 2014 “fue claro y contundente que de manera clandestina y violenta usurpó el terreno”. Pidió la misma pena que el fiscal.
El último en tomar la palabra fue el imputado, quien en su autodefensa dijo que no usurpó, y que si tal vez cometió ese delito “fue antes de 2014” por lo que pidió la prescripción de la acusación. Dijo que Veronese padre no era el dueño “y en ese momento, mayo de 2014, tampoco tenía el poder del dueño” y que por eso siguió adelante con su ocupación. “Pido mi absolución”, remató el letrado.
Como norma, cuando termina el alegato de la defensa, el juez otorga al imputado el derecho a la última palabra. En este caso, como era la misma persona, continuó hablando: “Ya casi habíamos llegado a un acuerdo, lo quería comprar, pero el señor quiere dólares y no los pude reunir aún”, dijo en alusión a la intención de adquirirle el lote a Veronese.