Absolvieron a una abuela que tenía drogas 'para consumo personal”

jueves, 13 de diciembre de 2018 · 00:00
Cámara del Crimen - Dos juicios por narcomenudeo La Justicia de Villa María consideró que los estupefacientes encontrados en la casa de una mujer eran para consumo personal y no para la venta, por lo que ayer fue absuelta del delito por el que la habían acusado. En otra audiencia, condenaron a un hombre por narcomenudeo   Elsa Angélica Fumilla (65) es una humilde mujer, madre de nueve hijos y abuela de casi 40 nietos. Llegó ayer a juicio acusada del delito de tenencia de estupefacientes para su comercialización, pero el juez Félix Martínez consideró, tal como lo pidió la defensora Silvina Muñoz, que los 2,1 gramos de cocaína eran para consumo personal. Basándose en el fallo “Arriola”, que promueve no penalizar esa tenencia, decidió absolverla y ayer mismo quedó libre. El fiscal Francisco Márquez, quien sostuvo la acusación, consideró que no había elementos de prueba contundentes que probaran que la mujer vendía drogas, pero pidió la mínima condena para la tenencia. La defensora avanzó en el contexto de vulnerabilidad de esta mujer, que no sabe leer ni escribir y que confesó que consume cocaína esporádicamente, al igual que gran parte de su familia. Tiene dos hijos y una nuera presos, por lo que procura el cuidado de siete nietos menores que quedaron sin sus padres. El procedimiento que llevó a Fumilla tras las rejas ocurrió el 16 de abril de este año, cuando la FPA irrumpió con orden de allanamiento en el domicilio de la calle Rawson al 2700, del barrio Botta, y secuestró los 2,1 gramos de cocaína que estaban en la heladera. Al momento del allanamiento había 11 personas en la casa, entre hijos y nietos.   [caption id="attachment_33707" align="alignleft" width="300"] Somoya fue condenado a tres años de ejecución condicional[/caption] Condena Quien sí fue condenado ayer fue Juan José Ceferino Somoya, acusado de tener cocaína y marihuana para comercializar en su casa de Arroyo Cabral. El hecho fue detectado el 7 de mayo, cuando la Policía llegó a su casa buscando un celular que una villamariense había olvidado en su camioneta. Somoya negó tener el teléfono y cuando revisaron la casa, no sólo encontraron el aparato, sino también la droga. Asesorado por la abogada María Cristina Valles, confesó el hecho y lo condenaron a tres años de prisión de ejecución condicional, por lo que ayer mismo recuperó la libertad.