informe de la bolsa de comercio de cordoba

Combustibles, con la mitad del valor

La nafta Súper se paga entre 26% y 43% menos que en en Chile, Brasil y Paraguay, y el GNC 52% menos que en Brasil. Impacta el atraso cambiario generado en 2021 y el retraso frente a la suba internacional del petróleo.

Según un informe del Instituto de Investigaciones Económicas de la Bolsa de Comercio de Córdoba, los combustibles en la Argentina cuestan hasta un 50% menos que en países limítrofes. A pesar de las últimas subas en los precios de los combustibles en el país, después del congelamiento en buena parte de 2021, se pagan mucho menos que en la región y en el mundo. En la comparación, utilizando el tipo de cambio mayorista, Argentina tiene -en la mayoría de los segmentos- precios más bajos.

El informe precisa que entre las naftas, la mayor diferencia se presenta en la Súper, que es entre 26% y 43% más económica que en Chile, Brasil y Paraguay. La diferencia de la Prémium es entre 34% y 15% respecto a esos mismos países.

El gasoil resulta 15% más barato que en Brasil y 27% menos que en Uruguay, mientras que en el segmento Prémium las diferencias con Brasil y Chile son mínimas, con Uruguay aumentan a 29%.

Es el precio del GNC el que presenta mayores diferencias: 52% menor que en Brasil y 44% menos que en Chile.

“La diferencia en términos comparativos con los otros países de la región no se explica por una ventaja de la Argentina en términos eficiencia energética o productividad tecnológica del sector, sino que se debe al atraso acumulado en los últimos dos años derivado de las fuertes distorsiones de precios relativos generadas las políticas económicas del Gobierno nacional”, dice el informe.

De una comparación de la evolución de los precios de la nafta Súper con el tipo de cambio, el IPC y el IPC núcleo, se desprende que desde comienzos de 2020 los combustibles no presentaron una disociación significativa frente al tipo de cambio (70,1% y 69,1%, respectivamente). Esa es una variable clave a la hora de la fijación de precios del sector, por lo que el atraso viene por otros factores.

El primero se relaciona con la dinámica de los precios internacionales. Mientras que entre finales de 2019 y 2021 los precios en dólares (medidos al tipo de cambio oficial) de los combustibles prácticamente no presentaron variaciones en Argentina, el petróleo crudo en su variante Brent aumentó 34% hasta este mes. Esta suba impulsó al alza no solo el precio de los combustibles, sino también de la inflación en muchos países del mundo.

A ese factor se suma el ocurrido frente al resto de los precios de la economía a nivel local. La nafta Súper perdió terreno, al igual que el dólar, frente a la inflación en 2021. La inflación acumulada en el período 2020-2021 fue de 105,5%, muy por encima de la suba del tipo de cambio (70,1%) y la nafta Súper (69,1%). La comparación se agrava al considerar la inflación núcleo, que excluye de su evolución a precios regulados como tarifas y los combustibles. En esos 24 meses aumentó 115,9%.

El atraso del precio de los combustibles genera presiones que resultarán ineludibles de resolver para el Gobierno, que debería avanzar en eliminar o reducir las distorsiones, lo que implicaría subas tanto del tipo de cambio como de las naftas, sabiendo que, en ambos casos, habrá traslado a los precios. Esa decisión se debe tomar en un escenario en que la proyección REM de la inflación es de 55%.

Mantener atrasados el tipo de cambio y el precio de las naftas (incluso en los niveles actuales), resulta insostenible. Las presiones ya se perciben en el sector externo: en diciembre pasado, la importación de combustibles fue la más alta para el mismo mes desde 2013 y quedó muy cerca de los máximos de la serie. Eso se explica por la suba del precio del petróleo y del combustible en general a nivel internacional, y, en mayor medida, se da por la suba del volumen importado.

Con la actual escasez de reservas, las adversas perspectivas climáticas y el precio internacional del petróleo alto, se prevé que la presión sobre el sector externo será más alta este año que el pasado. Mantener el atraso, no solo tendrá un alto costo para el sector externo y el mercado cambiario, sino que posiblemente se torne insostenible con el paso de los meses.

“Es una nueva señal del impacto negativo asociado a las erráticas políticas económicas del Gobierno”, concluye el informe.

 

Más ingresos para productores

La brecha de precios entre origen y destino para los 24 principales productos frutihortícolas y ganaderos que participan de la mesa familiar, bajó en febrero 12% en relación a enero, según un informe de CAME, lo que significó mayor ingreso para los productores.

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