¡Quiero emprender!
Reinventarse, reformular o potenciar tu negocio
La pandemia del coronavirus ha puesto de rodillas a la economía global, pero las medidas de cuarentena obligatoria que restringen nuestros movimientos también han ayudado a prosperar a algunos negocios. Así que no todo es tan maloEscribe: Lic. Karina Costabello (*)
Especial para El Diario
Si hay algo que ya sabemos es que nadie esperaba esto. El virus, que tiene poco más de dos meses en nuestro país, ya está cambiando los hábitos en todo el mundo. Como es de conocimiento público, algunas de las medidas preventivas necesarias son el distanciamiento social y la mayor permanencia de las personas en sus casas. Medidas que pueden perjudicar a muchas empresas y comercios, entre ellas las Pymes que hay en el país y que no solo son el pilar de muchas familias, sino que también son un engranaje fundamental en el desarrollo económico de pequeñas comunidades y del país en general.
Pero de alguna manera hay que sobrevivir, sea por lo económico o a nivel psicológico. El encierro y muchas horas al día de tiempo libre para algunos puede ser disfrutable, pero para otros puede ser inquietante. Y muchas personas, entonces, han buscado otros caminos que pueden ser la solución económica para este momento, sea porque su comercio o empresa no vende abiertamente al público como antes o buscan una distracción y quieren sentirse que son útiles o que emplean ese sobrante de tiempo para darle una vuelta de rosca a su emprendimiento. La palabra que anda circulando hoy en día es la reinvención. Reinventarse, reformular el negocio o potenciar el emprendimiento actual. Esa parece ser la clave en esta época de pandemia y aislamiento social. La crisis puede ser una oportunidad para que emprendedores piensen soluciones innovadoras que contribuyan al desarrollo, la profesionalización del negocio y/o la transformación del mismo para dar una respuesta rápida a esta problemática. Por ejemplo, restaurantes que se convierten en delivery de carne y verduras, empresas de ropa que producen tapabocas con sobrantes de su telas, las clases de entrenamiento online que tuvieron un gran auge debido a la imposibilidad de asistir a los gimnasios y surgieron apps y cuentas en Instagram de gimnasios y nutricionistas que ofrecen programas online de buena alimentación y entrenamiento.
Al igual que tantas otras iniciativas que en esta coyuntura se reinventan y encuentran una salida para ayudar en la crisis sanitaria, el caso de los emprendedores de Fullprism se inscribe dentro de esta realidad. El emprendimiento ofrece habitualmente soluciones con tecnología 3D a empresas o instituciones como, por ejemplo, fabricación de piezas para equipos médicos, guías quirúrgicas para implantes dentales, o prototipado para el desarrollo de nuevos productos. Desde que comenzó la pandemia dio un giro a su negocio y hoy se está dedicando a la fabricación de máscaras de bioseguridad.
El impacto de este virus será muy profundo y probablemente cambiará la forma que consumimos, nos divertimos y trabajamos por mucho tiempo. Esto no se limita solo a aquellas zonas en las que la cuarentena por coronavirus es más estricta, sino que este cambio con respecto al hábito de consumo abarca todo el ámbito nacional. Y las empresas y emprendimientos que lograrán mantenerse de pie en este contexto serán las que logren adaptarse a los cambios con más rapidez. Y eso representa una gran oportunidad para las Pymes y emprendedores, ya que su tamaño de negocio les permite hacer ajustes de manera más ágil que las grandes corporaciones.
Buscando nuevas oportunidades
Durante estos últimos días el uso de Internet se ha disparado en un 40%, mientras que el uso del celular, en un 50%. Esto nos lleva a pensar que es el momento propicio para fomentar la promoción de los negocios a través de estos canales publicitarios, y orientar las campañas de publicidad a dispositivos móviles. Aprovechando, como bien hemos señalado anteriormente, este cambio en la tendencia de comportamiento de los usuarios. Si entendemos bien la situación y como negocio nos adaptamos al escenario actual, podemos hacer que el impacto recesivo sea menor.
Si tu negocio es 100% online: los usuarios de Internet siguen buscando aquello que necesitan, y usando sus dispositivos móviles de igual manera o más, varias veces al día. Para el mundo del e-commerce existen muchas más oportunidades positivas, especialmente para los negocios más pequeños, que pueden incrementar sus ingresos si juegan bien sus cartas. Promocionar sus negocios en redes sociales es una de ellas, tener su tienda online es otra. Si los artículos o servicios que vendés en tu e-commerce tienen una fecha cercana y requieren de asistencia presencial para disfrutar de ellos, como puede ser la venta de entradas online, viajes, actividades al aire libre, etc., podés aprovechar este tiempo de incertidumbre pero de atención online para hacer publicidad en redes sociales y aumentar la notoriedad y visibilidad online de tu negocio y ampliar tu cartera de clientes potenciales.
Si tu negocio tiene una parte online y otra offline: ahora igual es el momento de sacarle el máximo rendimiento a tu servicio online y promocionar tu negocio con el objetivo de conseguir más clientes potenciales que estén interesados en pasarse por tu local, una vez que pase el temblor.
Otro tipo de negocios que son 100% offline como restaurantes o tiendas, que no tienen servicios online o a domicilio, también pueden beneficiarse de la publicidad en redes sociales. Estos negocios pueden contratar a profesionales para que lleven a cabo sus campañas de publicidad online para dirigir tráfico a su página web para que conozca su oferta de productos/servicios, captar datos de clientes potenciales para inscribirse en su newsletter, y atraerlas al negocio el día de reapertura con un comunicado vía e-mail.
Tu negocio debe ir más allá. Ya no vale con confiar en el boca a boca, en las recomendaciones que hacen nuestros familiares o amigos, o confiar simplemente en aquellos usuarios que se acercan a tu comercio físico, para preguntar por alguno de los artículos que vendés. Teniendo en cuenta que este estado de alarma no es indefinido, sino que tiene carácter temporal, no debemos dejarnos llevar por el miedo y los acontecimientos actuales y abramos un poco nuestras expectativas, a corto-medio plazo. Para poder ofrecer servicios online no hace falta contar con procesos supercomplejos ni tampoco gastarse una gran cantidad de dinero implementando nuevos sistemas para nuestro negocio. Hay que encontrar los mejores aliados para cada área, y seguir haciendo publicidad en redes sociales o en otros medios que permitan que nuestro negocio siga andando, esté vigente y pueda seguir vendiendo de forma fácil y eficiente.
Para aquellos que nunca se lo han planteado, quizás empieza a ser una buena idea buscar maneras de acelerar la transformación digital, porque aunque no siempre sea la solución definitiva, puede ser parte de ella. Los momentos de crisis, aunque no dejan de ser duros, son a la vez una oportunidad y el momento perfecto para reinventarse y desarrollar aquellas estrategias de venta, que aún no habíamos contemplado para nuestro negocio.
Reinventarse no significa cambiar quien se es, ni la esencia de la empresa, sino cambiar la forma de ser y de estar en el mundo. Para eso, hay que salir de la zona de confort (de hecho, este virus nos ha sacado de ella a la fuerza), del ámbito conocido y familiar.
En resumen, no es hora de atarse a modelos predefinidos, es momento de escuchar las actuales necesidades de los consumidores y del ecosistema, y de estar abierto a los cambios, ya que muchos de ellos pueden incluso sorprender por los buenos resultados. Ahora, ¡a quedarse en casa y no bajar los brazos!
(*) Comunicadora social publicitaria del Estudio Moon Comunicación, Marketing y Diseño
