ANALISIS
Deuda: cómo entender el antes, el ahora y el después
El docente y economista Alejandro Pereyra explicó lo que significa la propuesta para el pago de la deuda que hizo el Gobierno nacionalPara entender lo que sucede con la deuda en el país. De dónde salió, cómo y por qué. Comprender el ofrecimiento que hizo recientemente el Gobierno nacional y por qué es fundamental resolverlo rápido. Interpretar cómo impactaría esa negociación en la economía cotidiana y en las decisiones de quienes invierten o tienen empresas. Por todo eso, el economista y docente de la Universidad Nacional de Villa María y de la UTN local, Alejandro Pereyra, hizo un pormenorizado análisis técnico donde dejó también plasmada su opinión.
¿Puede el país afrontar una deuda si los fondos piden acortar los plazos? ¿Está bien que se deje de lado la cuestión económica en plena crisis sanitaria? Son algunas de las preguntas que responde a lo largo de la narración, que exponemos a continuación:
Cómo empezó
Argentina tenía un nivel de deuda y, durante la Presidencia de Mauricio Macri, tuvo un proceso acelerado de toma de deuda. En parte porque existía una situación de déficit previo y la administración anterior entendió que lo mejor era ir hacia un proceso de toma de deuda para financiar esa situación de déficit y evitar hacerlo con la emisión monetaria bajo la idea de que esto hubiese generado un proceso inflacionario más intenso que el que hubo.
Antes de esa toma de deuda de Macri, la macroeconomía estaba configurada, a grandes rasgos, con un déficit importante, pero sin deuda tomada en dólares. Eso le permitió a Macri endeudarse de una forma acelerada al mercado internacional
La deuda creció, las discusiones eran que era un nivel de deuda alto y la respuesta era que si mirás la proporción “deuda-producto” la relación es baja o más baja que otros países... eso era cierto, pero la capacidad de pago de esa deuda estaba sentida porque desde 2009, 2010 el país llevaba un proceso de estancamiento, donde lo que crecía era la deuda.
Esto llevó a que el mismo Gobierno que comenzó tomando deuda, antes de finalizar su mandato, se encontró con el problema de que era insostenible, que es lo que le pasó a Macri al final de su gobierno, con vencimientos acumulados porque eran a corto plazo y con tasas altas. Pero, ante esto y como ya estaba al final de su mandato y los vencimientos de deuda extranjera estaban para este año, reacomodó los vencimientos, los pateó para adelante…
Así es que el nuevo gobierno de Alberto Fernández asume y observa que la deuda empezaba a vencer y se volvía impagable, porque era onerosa incluso para países de economía centrales, ya que los cupones estaban tomados a un valor de poco menos del 7% en dólares, cuando en el mundo hay tasas a 0%.
Una visión personal: ¿por qué alguien te presta de esa forma? Porque esa tasa de 7 puntos refleja el riesgo de que vos no se lo puedas devolver, y en el momento en que te prestaron sabían esa realidad, el tema es que si tras eso te pueden forzar a que te devuelvan el 4% o 5% ya para ellos sigue siendo negocio contra tasas del 0%.
La propuesta
De ahí que el problema de la deuda a principio de la administración de Fernández se transformó en un tema necesario de ser analizado, y por eso comenzó poniendo de ministro de Economía a un académico de los mercados financieros como Guzmán. El pensamiento de él es que la única forma de que un proceso de reestructuración de deuda sea exitoso es que no ahogue la posibilidad de la economía de generar recursos para el pago.
Es que en la economía las cosas no surgen de la magia, siempre salen de un lado. Entonces, si necesitás pagar 7 puntos de intereses, necesitás generar 7 puntos de superávit fiscal, y la única forma sería con un brutal ajuste, porque ni en épocas de bonanza se generó algo así.
Es por eso que el argumento es que si lleva la economía a generar ese superávit perjudicaría muchísimo la vida del argentino promedio, con salarios en dólares bajos, aumentos de niveles de pobreza, problemas sociales, dólar muy alto, es decir, una situación similar a aquel 2001 cuando no alcanzaba para comprar comida.
Entonces lo que hace el ministro es pensar el proceso de otra forma: la única forma que sea sostenible es que la economía comienza un proceso de generar recursos para empezar a pagar y de ahí plantear una propuesta, y es a la situación que llegamos.
La propuesta del ministro genera la mayor quita (62%) sobre cupón de intereses, y le pega ahí porque es lo más desopilante en un mundo de tasa a 0%, que te endeudes en tasa 7% es grosero, además de una pequeña quita del capital, y estira los plazos para empezar a pagar en 2023 para que la economía vaya generando recursos de a poco para empezar a pagar.
Ahora, está la posibilidad de que te digan que no quieren esa propuesta. Por un lado, por una cuestión lógica de negociación, a ellos le conviene arreglar porque si no arreglan no cobran nada, pero también saben que necesitás arreglar para empezar a acomodar tu cuestión económica. Entonces probablemente lo primero que hagan es rechazar la propuesta para que se la mejores, porque saben que se la vas a mejorar.
De hecho, el ministro posiblemente ya haya hablado o tenga hablado varios de esos fondos, porque la propuesta es “amigable”. El único problema es que tirás para adelante tres años el pago y en economía el tiempo es plata, por lo que seguramente pedirán que acorten esos tiempos.
El no acuerdo te frena todo
El tema de la deuda es fundamental porque si lo solucionás, es lo que te permite empezar a pensar en un proceso de construcción de una economía.
Supongamos que el Gobierno no arregle una deuda, olvidémonos por un momento del COVID-19, y hagamos de cuenta que el Gobierno nacional arrancó el año normalmente. Si no arregla la deuda y vos sos un empresario o inversionista, vas a estar atento porque no sabés qué va a hacer el Gobierno con esos pagos. Y si dice que va a pagar un cupón al 5%, como empresario sabés que eso va a generar una sequía de recursos inmensa, entonces como empresario no te vas a poner a invertir para generar recursos ante una población que va estar seca, escasa de recursos.
O, por ejemplo, supongamos que sos un productor primario y el ministro negocia un cupón y tiene que empezar a poner los dólares este año. Los va a ir a buscar al sector donde ingresan, como el agroexportador, entonces como productor te vas a ver venir mayores retenciones.
El no acuerdo te frena todo. Por eso el apuro y la necesidad de solucionar el tema de la deuda, para luego empezar a pensar cómo generar esos recursos y cómo hacer que sea compatible con un programa de desarrollo interno.
El contexto
A esto le tenés que poner un matiz, porque apareció el COVID-19 y dejó en un segundo plano el tema de la deuda. Porque el problema sanitario es tan importante y la única forma de enfrentarlo es congelando la economía, poniéndola en terapia intensiva y ahí tenés un problema mayor.
La propuesta del ministro intenta ser “amigable”, es de alguien que intenta sentarse en la mesa a negociar, pero en la situación que están las economías casi te diría que hasta cualquier arreglo no sé si es pagable.
Porque si el ministro ahora se sienta y te piden menos de tres años de plazos, creo que Argentina en menos de tres años no puede pagar nada, porque no sabemos hoy cuántas empresas van a estar abiertas tras esto, cómo van a pagar los sueldos, etcétera.
Opinión
Si uno ve las proyecciones de la cuestión sanitaria, uno tendría que pensar que el problema hasta ahora subsistirá durante todo el año, por eso me da la sensación de que el Gobierno necesitaría tener un comité económico tan importante como el sanitario, para buscar ahí la salida.
Puede que un mes el Estado ayude a pagar los sueldos. Dos meses. ¿Y después? No hay forma, entonces ahí el Estado tiene que hacer una planificación mucho más fuerte de la economía. No tiene que liberar la restricción de andar de la gente, pero tampoco dejar que muera la economía.
Se tendría que hacer un análisis muy fino de ver qué sectores pueden trabajar desde sus casas, quién puede trabajar en forma presencial y si esos pueden hacerlo en tres turnos para no estar amontonados. La gente que esté en la calle tiene que ser joven porque tienen posibilidad de recuperarse. Básicamente planificar la economía.
A esto me refiero con un comité económico tan importante como médico.
LOS PLAZOS FIJOS RENDIRAN MAS
Desde hoy el rendimiento de los plazos fijos minoristas tendrá un salto de casi 10 puntos porcentuales, debido a que el Banco Central decidió fijar un piso para la remuneración por depósitos de hasta $1 millón. La norma establece que el mínimo rendimiento será equivalente al 70% de la tasa de referencia. Como esta última está fijada en 38%, los ahorristas recibirán, al menos 26,6%.
