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Bloqueo creativo: ¿Se acaban las ideas?

El desbloqueo creativo es fundamental para cualquier empresario o emprendedor

Escribe Lic. Karina Costabello (*)
Especial para El Diario

Si bien los emprendedores nos destacamos por ser creativos, innovadores, nuestra mente no es una fuente inagotable de ideas. El desbloqueo creativo es fundamental para cualquier empresario o emprendedor, ya que de ello depende el desarrollo de nuevas ideas, procesos o soluciones que requiera la compañía o el proyecto de cada uno.

Todos los seres humanos somos creativos en algún grado. En la actualidad se reconoce que la creatividad no está restringida únicamente a seres excepcionales, y se encuentra como un potencial en cada persona sin excepción. Pero la expresión de la creatividad no siempre ocurre de manera rápida y espontánea, y con frecuencia nos encontramos con obstáculos que no logramos superar. Podemos hablar de bloqueos, barreras o inercias, lo concreto es que todas esas expresiones señalan la existencia de algún factor que se interpone para dificultar nuestra conducta creativa.

La falta de ideas es un mal que sufrimos todos, incluso el mayor gurú creativo de cualquier agencia del mundo. Este bloqueo puede ser algo desgarrador para algunas personas y más para aquellas que su sustento depende de su ingenio y creatividad. El problema es que éste puede generar sentimientos negativos y perjudiciales tanto para la salud mental como para la productividad. Los bloqueos pueden frenar la creatividad en forma total o parcial, durante períodos de tiempo muy largos, en toda situación o sólo en alguna de ellas, de modo que una tarea propia de la estimulación de la creatividad consiste en identificarlos y buscar fórmulas para disolver su presencia o atenuarla.

Los bloqueos básicamente pueden actuar tanto desde el plano intelectual como afectivo, o en nuestro ambiente, en los grupos y en la cultura, en forma de influencias restrictivas.

Algunos tipos de bloqueos:

•Temor al fracaso, que lleva a retroceder y rechazar los riesgos.

•Resistencia a jugar, que termina con el humor y alimenta el apego a lo conocido.

•Tendencia a la rutina, que termina asfixiando la posibilidad de descubrir oportunidades.

•Miedo a lo desconocido, que cierra el camino de nuevas experiencias.

•Exceso de certeza, que perpetúa una sola línea de pensamiento y de acción.

•Desaprovechamiento de los sentidos, que empobrece la experiencia.

•Emocionalidad temerosa, que paraliza frente al poder de los afectos.

•Falta de proyectos compartidos, que impide formas activas de colaboración.

•Ausencia de autoconocimiento, que entorpece el desarrollo del potencial.

•Soberbia, que anula la posibilidad de poner en duda ideas preconcebidas y meterse cada cual consigo mismo para cuestionar el límite del pensamiento y por ende lograr su trascendencia.

•Sobreexigencia hacia uno mismo o hacia otros, que impide aceptar las etapas caóticas y sin control características de la gestación creativa.

•Obsesión perfeccionista, que dificulta el proceso de elaboración creativa y rechaza las “ideas en proceso” aplicándoles estándares propios de las “ideas terminadas”.

Todos estos tipos de bloqueos te impiden actuar. Acá te detallo algunos tips que me han servido en “esos momentos” de laguna oscura y densa en la que no se me cae una idea:

*Ordenate: si vas a hacer algo como escribir un proyecto, concretar una idea, tratar de dibujar o simplemente concentrarte. Debés tener en cuenta siempre tus objetivos: qué es lo que querés y cómo lo querés hacer. Revisá la visión y misión de tu emprendimiento. Mantené tu mente enfocada en “por qué” estás en el negocio. Cuando está claro el por qué (es decir, ¿por qué tus clientes necesitan lo que vos proveés?), entonces es más fácil llegar a los “qué” (es decir, lo que proporcionás, generado a través de la creatividad).

*Pensá en el problema: concentrarte en buscar la solución lleva a olvidar el problema en sí mismo, que es en definitiva, el que dará la respuesta que se necesita

*Abrí tu mente: no consideres ninguna idea rara o errónea de antemano, animate a salir de tu zona de confort y verás que será fácil alejarte de los bloqueos

*Entendé tu bloqueo: es necesario que entiendas por qué estás bloqueado, puede ser porque no te gusta el tema, porque tenés sueño, hambre, o algún otro problema te aqueja y te distrae.

*Despejate, distraete un rato, relajá y... hablá: hablá en voz alta. Salí un rato a caminar. Cuando caminás podés pensar bien las cosas, hablar con vos mismo. Lee. La lectura alimenta tu creatividad.

*Usá la regla del 20%: esto implica emplear el 20% del horario laboral a una actividad que te apasione. Así tu mente estará libre y en condiciones para crear lo que necesites.

*Buscá la inspiración: dedicá un tiempo a analizar lo que hacen otros profesionales, e incluso contenidos de otras áreas que te inspiren e impulsen a pensar de forma innovadora.

*Aclará el panorama: hacete preguntas. Si estás atrapado en medio de un diseño, probablemente significa que no te estás haciendo preguntas suficientes. Preguntate cosas como: ¿quién es la audiencia? ¿qué es lo que siente? ¿qué es lo que desean? Nunca fallan.

*Modo avión: callá y permanecé offline. A veces, la gente creativa se atasca en una idea porque la ejecución de ésta lleva mucho trabajo, y este proceso no es divertido. Si estás poniendo obstáculos a esa idea, tenés que dejar de jugar un rato, sentarte en silencio y permanecer off-line, silenciando el celular o poniéndolo en modo avión. Concentrate únicamente en el propósito de la ejecución de tu trabajo.

 

(*) Comunicadora social publicitaria del Estudio

Moon Comunicación, Marketing y Diseño

 

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