Vendé más creando contenido
Escribe Lic. Karina Costabello (*) Especial para El Diario
Vivimos en una nueva economía de la atención en la que el tiempo, más que nunca, es oro y la saturación de información es total. Frente a eso, la comunicación apuesta por lo personal, lo emocional y lo relacional. Hoy, la historia de marca aporta credibilidad y legitimidad. Si la crisis actual genera escepticismo en torno a las marcas, falta de confianza y pérdida de reputación, el Storytelling aporta credibilidad. Las historias personales son fuente de mayor confianza, despiertan optimismo, al desarrollar el lado más lúdico del ser humano, e incorporan un contexto que da sentido, organiza la información dispersa y supera la fragmentación de las audiencias.
Qué es el Storytelling
El Storytelling se puede definir como ese arte de contar una historia. Una historia que conecta desde un principio con la audiencia (sea oyente, lector, seguidor, fan). Que lo hipnotiza y logra tocar sus emociones a través de la empatía. Es una manera de crear un significado a través de un relato, que haga sentir al cliente. Que se identifique y que, por lo tanto, lo haga partícipe de nuestra marca.
Como ya hemos dicho mil veces, hoy el cliente es el rey. Quedó atrás en el tiempo eso de que hay que vender el producto o servicio basándose en una explicación detallada de los mismos.
Qué características debe tener una buena historia
Las claves para que un relato tenga éxito son varias, pero fundamentalmente una buena historia tiene que tener un propósito persuasivo, debe transmitir la idea central de la marca y lograr un vínculo, establecer una conexión emocional con sus grupos de interés y superar esa fragmentación y dificultad de atención existente en la actual comunicación.
Las historias, desde la antigüedad y desde la mitología, reflejan arquetipos, esquemas humanos de pensamiento y situaciones de conflicto emocional y mental que tienen que ser resueltas mediante la superación de dichos obstáculos y la puesta en escena de los valores y las capacidades de un personaje que, a menudo, encarna el papel del héroe. Ese héroe realizaba un viaje en el que se conocía y reconocía a sí mismo, superando vicisitudes y pruebas, unas experiencias que, proyectadas, servían de ejemplo y guía de actuación particular a cada uno de los miembros de la tribu. Hoy estos “héroes” son nada más y nada menos que la gente común del día a día. Personas como vos o como yo, que son elegidas porque representan en sí mismas los valores de la marca y, por esto, son los protagonistas de su historia. Se les da un papel central en la historia. Se los hace sentir especiales y con eso, logran que vos como espectador, te metas en su piel y lo vivas con ellos.
Las claves de un buen relato deben tener un orden, una propia secuencia de los acontecimientos, los propios conflictos, las emociones (que conectan y unen), las sensaciones (teniendo en cuenta todos los sentidos), la verdad (una buena historia nunca cuenta mentiras ya que la ficción contiene grandes verdades de la vida), y el sentido (aporta visión y enseña a vivir y solucionar los problemas que aparecen continuamente en la vida). Una apuesta segura, son las temáticas claves, que son comunes a todos como son la vida y la muerte, el amor y el desamor, el bien y el mal, la amistad, el engaño. Crear un relato que gire en torno a ciertos aspectos universales que, seas quien seas, te tocará experimentar alguna vez en la vida, asegura esa conexión marca-público infalible. Recordá que lo que se busca siempre es conseguir dar el toque perfecto a la historia, dependiendo del target al que queremos impactar.
Lo que sí o sí debe tener una historia
1. Apelación a las emociones. Debe olvidarse de vender un producto o un servicio y centrarse en llegar al corazón de los seguidores.
2. Ya no importan los datos, ni las cualidades, sino la experiencia del propio usuario al interactuar con la marca. Hay que buscar integrar al cliente en la historia y adaptar esta al perfil seleccionado.
3. Generar contenido relevante y auténtico. Está claro que hay que adornar el relato para hacerlo más atractivo, pero sin olvidar que la transparencia y honestidad deben ser la base del mismo.
4. Debe seguir una coherencia, ya que los valores de la marca están siendo expuestos de principio a fin.
5. Es importante mantener al espectador con incertidumbre hasta el final de la historia.
6. La historia debe tener un protagonista sí o sí. Esa persona será con la que nos identifiquemos y a través de la cual nos vincularemos a la marca.
7. Sencillez. Para ser recordados por el consumidor lo simple es lo mejor. Aunque el relato debe ser lo suficientemente ilustrativo para que nos llame la atención, no debe tener un exceso de información.
El mejor ejemplo
Cuando Apple presentó el iPod al mundo por primera vez, no nos hablaron de cuántos megabytes llevaba. Nos contaron una historia de “mil canciones en tu bolsillo” y así nos enganchó. Steve Jobs sabía cómo diferenciar Apple de sus competidores. Era el “one” del Storytelling. Pero no hace falta tener un presupuesto de marketing como Apple. Si sabés contar tu historia “única” de forma impactante, vas a ganar el respeto, la confianza y amor de tus clientes, y tu negocio crecerá. Tus clientes no compran tu producto o tu servicio solamente. Compran la emoción que les haces sentir y el significado que tiene para ellos tener algo de tu marca. Una buena historia crea una emoción positiva que inspira a la gente a tomar una acción. Al contar tu historia, mostrás tus valores, tus virtudes y tu humanidad. Trabajás constantemente para conseguir conexión con tu audiencia y poco a poco ganarás su confianza. Te diferenciás enseñando a todos cómo tu presencia tiene un impacto positivo en sus vidas, y hacés que tus clientes necesiten leerte, escucharte, comprarte.
Generá contenido contando historias, comprobadísimo que vas a vender más.
(*) Comunicadora social publicitaria del Estudio Moon Comunicación, Marketing y Diseño
Otro record de cambiemos - Las exportaciones a la UE alcanzaron el peor registro de los últimos 14 años
El Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV) reveló que, en el último año, las exportaciones argentinas hacia la Unión Europea (UE) cayeron un 11,3% y se convirtieron en los peores números desde 2005.
Sobre la situación del agro, el documento de la UNDAV además agrega que “la UE en algunos casos ofreció contingentes arancelarios como en el caso de la leche en polvo, quesos y ajos, con lo cual algunas economías regionales pueden enfrentar la competencia de productos alimenticios europeos en los países del bloque”.
El informe elaborado por el equipo de economistas de Economía UNDAV advierte que, a pesar de la crisis que atraviesa el país, la compra de productos importados de la UE aumentó un 11,8% en Argentina en los últimos cuatro años.
En base a datos oficiales del INDEC, el informe remarca que durante 2018 la Argentina importó bienes de la UE por la suma de 11.261 millones de dólares.
Sobre la discusión de si el acuerdo Mercosur-UE es o no beneficioso para nuestro país, el informe subraya que en 2018 la relación con la UE terminó en un déficit para Argentina de -2.050 millones de dólares y ya suma siete años seguidos de números rojos.
“Las asimetrías de los bloques no aseguran que la balanza argentina mejore: en 2018 el déficit con Brasil alcanzó los USD 4.390 millones y con la UE los USD 2.050 millones. Además, las exportaciones totales del Mercosur representan apenas el 5,4% de las de la UE, lo que muestra la diferencia entre ambos bloques”, sentencia el informe.
InfoGEI
