¡Quiero emprender!
La capacitación como inversión para tu negocio
El emprendedor no nace, se hace. Tu conocimiento académico, acompañado por la experiencia, potenciará tu idea y te harás grande en poco tiempoEscribe Lic. Karina Costabello (*)
Especial para El Diario
A veces pensamos que el emprendedor es una persona que nace con una serie de cualidades y que, por lo tanto, sólo son unos pocos los elegidos para llevar a cabo esta tarea. Sin embargo, esto no es totalmente cierto: el emprendedor no nace, se hace. Parece una frase hecha pero ya te compruebo porque es verdaderamente así.
Para entender mejor esto, comencemos repasando cuáles son las características que todo buen emprendedor debe tener:
Creatividad: capacidad para inventar o crear algo.
Pensamiento lateral: facilidad de generar ideas que se salen del patrón habitual de pensamiento. Es retorcer un concepto para darle un uso para el que inicialmente no había sido concebido.
Pensamiento crítico: cuestionar el orden establecido de las cosas
Observación: capacidad de mirar y entender las cosas.
Pragmatismo: materializar una idea, concretar y definir un producto o servicio que cubra una necesidad existente.
Perseverancia: capacidad de asumir errores, aprender de ellos y, sobre todo, de volver a intentar una y otra vez hasta conseguir el objetivo.
Liderazgo: capacidad de reconocer el talento de uno mismo y cómo esto influye en la forma de ser o actuar de las personas o en un grupo
Todas estas características, en mayor o menor grado, las encontramos en los niños de manera innata y, con el tiempo las vamos perdiendo, cambiando, olvidando... Pero ¡a no desesperar! Las podemos desarrollar, recuperar, entrenar y potenciar.
Un emprendedor, antes de lanzar su nuevo proyecto, necesita preguntarse una cosa: “¿Tengo los conocimientos necesarios y estoy capacitado para crear una propuesta de valor exitosa? El talento es importante, pero tener conocimiento marcará la diferencia. Pero cualquier emprendedor puede marcar la diferencia si comprende la importancia de capacitarse antes de emprender y por supuesto, durante. Si bien es cierto que el talento es el motor que impulsa a avanzar con un proyecto sin importar los tropiezos, también es importante el conocimiento, que le ayudará a saltar algunos obstáculos que se le presenten en el camino.
Por eso, si estás emprendiendo, te recomiendo capacitación continua, siempre va a existir algo nuevo para aprender... porque somos humanos y somos seres aprendices, no nacemos sabiendo y si poseemos habilidades, hay que despertarlas y entrenarlas constantemente. Un emprendedor está en estado de acción constante. “Nuestro cerebro está capacitado para adquirir información todo el tiempo y llevarla a la práctica”, asegura Néstor Braidot, especialista en neuroemprendedurismo y neuroliderazgo. “Sí, es necesario ejercitar”, confirma al mismo tiempo que asegura que tampoco podemos memorizarlo todo.
Capacitarse antes de emprender es una forma de invertir en lo que pronto se convertirá en una idea de negocio. El problema es que no todos lo asumen así y pierden su capital en herramientas que muy poco ayudan al avance de su emprendimiento. De manera que hay que pensar en instruirse en distintos ámbitos, como por ejemplo: finanzas, legislación, administración de empresas tributarias... Y ahora, más que nunca, para alcanzar presencia online, invertir también en capacitación sobre Marketing Digital.
Capacitarse antes de emprender te permitirá caminar sobre suelo firme porque tenés la certeza de saber por dónde estás caminando. La asesoría también es buena, porque es imposible volverse experto en distintas áreas al mismo tiempo. Pero siempre teniendo la convicción de que como dueño de tu emprendimiento, tenés que saber de todo un poco. Entonces, un asesor o tal vez, un mentor puedan guiarte. El como guía tiene la capacidad de mostrarte tus habilidades, fortalezas y en qué áreas debés invertir en capacitación para impulsar tu idea de negocio a fin de minimizar los errores.
El mundo del emprendimiento es apasionante, algunas veces duro pero siempre, y sobre todas las cosas, ofrece un montón de enseñanzas en las que se pueden extraer aprendizajes: personales y profesionales.
Capacitarse antes de emprender te hace saber y comprender tu propia realidad y la de tu negocio como una verdad distinta al resto, una verdad que quizás a otros no le ha funcionado, pero que a vos por tu capacitación, talento innato y habilidades, sí te puede funcionar.
Finalmente, lo que quiero que comprendas es que esto debe verse como una inversión, ya que tu conocimiento académico, acompañado por la experiencia, potenciará tu idea de negocio y te harás grande en poco tiempo. Pulí tus conocimientos, capacitate en todo lo que consideres necesario y creá una propuesta de valor exitosa, siendo diferente.
(*) Comunicadora social publicitaria del Estudio Moon Comunicación,
Marketing y Diseño
