ECONOMIA - El ranking de países que tienen brecha de género en su economía
Argentina está en el puesto 36
El trabajo presentado por especialistas da cuenta de las dificultades que tiene la mujer para acceder a cargos gerenciales en empresas. Habla también de la brecha salarial y de la carga de tareas domésticas que sigue siendo desigualMujeres vinculadas al sector económico-financiero y funcionarias se reunieron en la última semana para debatir sobre la situación actual de la mujer en el ámbito empresarial y la brecha de género que actualmente lo atraviesa.
En la ocasión, la economista y periodista Paula Martínez y la docente especializada en Finanzas Leticia Tolosa presentaron un informe con datos nacionales y globales, que ubican a Argentina en el puesto 36 del ranking de brecha de género, sobre un total de 149 países.
Algunas cifras que explican esta situación se desprenden, por ejemplo, de un estudio sobre las 500 empresas más grandes de Argentina, donde sólo el 8,4% de sus directorios está conformado por mujeres, es decir, 288 miembros sobre 3.413 puestos. Otros porcentajes significativos son el de una brecha salarial del 25% y una carga de tareas domésticas del 76,3% que recae únicamente en las mujeres.
En este contexto, también se hizo hincapié en los comportamientos de la mujer y el uso “responsable” que hace del dinero, y se esbozaron algunas oportunidades que otorgaría la paridad para la economía, como el crecimiento del PBI mundial en 28 mil millones de dólares para 2025 y el incremento del rendimiento bursátil.
Los datos duros
El grupo de mujeres del área de Economía y Finanzas reúne a profesionales que se dedican al área con el compromiso de mejorar la cultura financiera y favorecer el desarrollo de la sociedad.
Uno de los objetivos es visibilizar la actividad que realizan e impulsar la mayor participación de las mujeres.
Parten de una pregunta: ¿Si en el mundo académico son más las mujeres que estudian, más las que se reciben y con mejores promedios; porqué eso no se refleja en el mundo laboral?
A partir de allí, comenzaron a recoger datos de la brecha de género en base a un ranking de países que elabora el Foro Económico Mundial de Davos.
De un total de 149 países analizados, Argentina está, como dijimos, en el número 36. El lugar si bien no es óptimo, está por encima de lo alcanzado en 2016, cuando estaba en el número 41 del ranking.
Otros ítems que analiza el foro es el de la participación y oportunidad económica de las mujeres. En este caso, está casi al final en el puesto 114.
“Si todo sigue igual, cerrar la brecha global llevará 108 años y la económica, 202 años”, indicaron.
A la hora de analizar específicamente la formación en el área económica, indicaron que, según datos del año 2017, en la Universidad Nacional de Córdoba el 57% de los estudiantes eran mujeres y las egresadas de ese año fueron un 62% del total.
Con el título obtenido de administradora de Empresas, contadora o licenciada en Economía, se puede suponer que tendrían las mismas posibilidades de acceder a los directorios de las empresas más grandes de Argentina. Pero esto no es así.
Según el informe elaborado con datos de las 500 firmas más grandes, sólo el 8,4% de los lugares en el directorio está ocupado por mujeres. Es decir, 288 sobre 3.413 lugares. En total, hay 12 presidentas y 25 vicepresidentas.
Otro dato llamativo es que más de la mitad de las empresas (59%) no tiene mujeres en el Directorio.
¿Por qué?
¿Cuál es la razón de que aún en la actualidad siga ese techo de cristal, invisible, que impide la equidad en el acceso a puestos de trabajo no sólo en Argentina, sino en el mundo?
Las especialistas que disertaron en Córdoba mostraron los datos duros que pueden ensayar una explicación.
• Las mujeres realizan el 76,3% de las tareas domésticas (Córdoba, 2013, INDEC).
• Las mujeres dedican 6,4 horas al trabajo no remunerado frente a 3,4 horas de los varones.
• PBI trabajo no remunerado: entre 12% y 20%.
• Brecha salarial en Argentina 2018 (OIT): 25%.
• Brecha salarial por maternidad 2018 (OIT): 10,5%.
Sólo beneficios
Alcanzar la equidad, como indicamos al principio de esta nota, trae beneficios globales.
No es sólo una expresión de deseos ni una declaración de derechos de igualdad de oportunidades, sino que existen beneficios económicos.
“Garantizar la plena participación de la mitad de los talentos del mundo afecta al crecimiento económico, la competitividad, la preparación para el futuro de las empresas y para las economías”, indicaron.
Aseguraron las especialistas que “el PBI mundial podría crecer en U$S28 mil millones para 2025 (26%), si la participación de las mujeres en la economía fuera igual que la de los varones”, citando al Instituto McKinsey.
El camino que proponen para ir logrando esa meta es cerrar la brecha de participación laboral, la de horas trabajadas y el traslado a sectores de mayor productividad.
“Si todos los países alcanzaran objetivos del G-20 (2014), cerrar un 25% la brecha de participación laboral en 2025, el PBI crecería U$S5.300 millones y la recaudación tributaria, en U$S1.400 millones”, indicaron, refiriéndose al informe de la Organización Internacional del Trabajo publicado en 2017.
Y si el mundo se beneficiaría con la incorporación igualitaria de las mujeres... ¿qué pasaría en las empresas?
Según la encuesta “El futuro de los trabajos”, ayudaría a ajustarse mejor al cambio en la composición de los clientes y, mejorar la toma de decisiones y la innovación.
Las disertantes aportaron un dato significativo: las grandes compañías con porcentaje de mujeres superior al promedio en sus directorios tienen un rendimiento bursátil un 36% más elevado. También el 26% más de rendimiento del capital invertido y 16% más de rendimiento de las ventas. ¿Por qué siguen dudando?
