¡quiero emprender!
El emprendedor deportivo
El número de negocios relacionados con el deporte ha crecido exponencialmente en los últimos añosEscribe Lic. Karina Costabello (*) Especial para El Diario
El mundo del deporte no solo está en su momento cumbre, sino que también ofrece oportunidades para emprender en diferentes sectores relacionados con él. El deporte alberga mucha participación de la gente ya sea en la actividad física como en la generación de empleo para gestionar algún proyecto. Muchas personas dedicadas a la industria crean, generan, organizan o planean deportes combinados, deportes en solitario que conllevan masas como las carreras, productos deportivos innovadores, torneos competitivos, representación a deportistas y demás derivados afines al deporte. El número de negocios relacionados con el deporte ha crecido exponencialmente en los últimos años. Por el dinero que se mueve, se ha convertido en un sector interesante para las grandes empresas y marcas, que saben que pueden invertir y esperar un pronto retorno.
La gestión y representación de deportistas es el puesto más buscado para aquellos que quieren dedicarse a esto, pero también es el segmento en el que menos posibilidades hay. Aunque no hay que preocuparse, existen muchos más sectores en los que probar suerte si lo tuyo es el mundo deportivo.
La industria del deporte como “un supersector de actividad empresarial, con gran volumen económico y susceptible de experimentar un enorme desarrollo en el futuro. El Deporte es un sector dinámico que crece con rapidez, tiene un impacto macroeconómico infravalorado y se considera que puede ser una de las fuentes de empleo más prometedoras de los próximos años.
El deporte es un continente de valores, una filosofía de vida, es salud, es interrelación, son alternativas de ocio, etc. Todo esto lo convierte en una apuesta ganadora que mueve millones y billones al año y emplea a muchas personas.
Es utilizado como un “gancho” para la transferencia de valores hacia otros productos o servicios variados y que se publicitan de la mano de la modalidad deportiva principalmente mediante la cesión de derechos y los contratos de patrocinio deportivo, sponsors, etcétera.
Los beneficios del deporte, los valores deportivos o la transferencia de éstos hacia las empresas patrocinadoras son intangibles más difíciles de mostrar que la calidad de los productos o servicios que utilizan el deporte para publicitarse y está demostrado que las marcas que apuestan por el deporte logran mejores resultados.
La moda deportiva es uno de los sectores con mayor presencia empresarial, tanto en fabricación como en distribución. Los emprendimientos que están relacionados con el deporte pueden ser los gimnasios, personal trainner, consultorios de deportólogos o fisoterapia, centros de rehabilitación deportiva, suplementos fitness, alimentos saludables, equipamiento para musculación, turismo deportivo, etc.
Muchos exdeportistas hoy son emprendedores, desde aquellos que tienen su escuela de fútbol, entrenadores, periodistas deportivos o como los que dan charlas motivadoras. Todos han experimentado el deporte y hoy, que ya no se dedican profesionalmente, transmiten su experiencia a través de su emprendimiento deportivo.
Un exdeportista es muy probable que pueda ser un emprendedor exitoso porque tiene todas las de ganar. Su experiencia en el entrenamiento físico se asemeja al entrenamiento de un emprendedor.
A continuación te detallo alguna cualidades que definen a ambos, al emprendedor y al deportista, y que son necesarias para triunfar en el terreno de juego y en los proyectos propios.
Motivación: el deporte es, al fin y al cabo, un juego, y no se llega a ser el mejor si uno no se divierte compitiendo. Lo mismo pasa con los emprendedores, que hacen de su trabajo una auténtica pasión. Para iniciar un proyecto empresarial hace falta algo más que trabajo o inversión económica: lo que mueve y le da significado es la fe y la ilusión que se ponga.
Compromiso: los deportistas lo definen como entrega, y los emprendedores como implicación. En ambos casos, los frutos del éxito final solo se recogen tras el compromiso que se asume con el proyecto y el arduo trabajo que conlleva.
Disciplina: los buenos resultados no llegan por arte de magia. Detrás de un producto con éxito, así como con los récords mundiales de cualquier disciplina, hay muchas horas de trabajo y preparación.
Intuición: del mismo modo que el ciclista que decide, en media subida infernal en un puerto de alta categoría, cuándo es el mejor momento para atacar, al emprendedor también le define este “olfato para los negocios” que le empuja a confiar en un proyecto cuando otros no ven en él ni siquiera una oportunidad.
Trabajo en equipo: no hay deporte o empresa donde un individuo llegue solo al éxito. Quizás lo pueda culminar, pero detrás de un tenista o de un CEO, por ejemplo, hay un equipo detrás que comparte su mismo objetivo y que lo aúpan al triunfo.
Liderazgo: dirigir una empresa es, en muchos sentidos, cómo capitanear un equipo como manager. Saber transmitir tus objetivos a los compañeros con los que trabajas, implicarlos en el proyecto y motivarlos para obtener los mejores resultados son las tareas que debe desarrollar un buen líder.
Asumir un reto: antes de iniciar una competición o un negocio se parte con un objetivo. Terminar la carrera o hacer podio. Consolidar la empresa o internacionalizarla.
Exigencia: el deportista y el emprendedor son competitivos por naturaleza. Siempre buscan mejorar resultados, ya sea respecto una competencia exigente o superarse a si mismos. Este espíritu de autosuperación muchas veces llega tras un fracaso, una caída o una mala inversión.
Optimismo: ningún de los anteriores valores tiene sentido sin el optimismo. Porqué el primer paso para ganar un partido, al igual que para tener éxito en un negocio, es creérselo, y para ello uno debe afrontar los retos con una sonrisa.
Si tu interés siempre fue el deporte, apostá por eso. Si entrenaste duro seguramente serás un gran emprendedor.
(*)Comunicadora Social- Publicitaria. Del Estudio Moon Comunicación, Marketing y Diseño
